Expectación ante la actividad del volcán Tungurahua, que volvió a rugir

Expectación ante la actividad del volcán Tungurahua, que volvió a rugir

Los científicos que vigilan al volcán Tungurahua, situado en el centro de los Andes de Ecuador, siguen con expectación el comportamiento del coloso, que este domingo volvió a rugir con una explosión de gran intensidad que formó un hongo de gases de hasta 8 kilómetros de altura sobre su cráter.

 Tras la erupción, el volcán disminuyó su actividad sísmica de forma considerable, lo que llamó la atención de los científicos ante la posibilidad de que ello suponga una nueva acumulación de energía, según indicó a Efe Marco Yépez, del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional.

No obstante, horas después, la montaña comenzó a generar un tremor o temblor leve de baja intensidad, lo que supondría una liberación paulatina y constante de energía acumulada a través de pequeñas emisiones de vapor de agua, gases y poca cantidad de ceniza.

Yépez remarcó que es difícil predecir cuál será el comportamiento del volcán y se espera que dé alguna señal que permita evaluar su evolución.

Si se mantiene la “despresurización” con las emanaciones de vapor y gases, podría suponer que la energía interna se libera en términos poco peligrosos, aunque si nuevamente vuelve un “silencio sísmico”, podría taparse el conducto, acumular energía y eventualmente generar nuevas explosiones, añadió Yépez.

Un grupo de personas en la falda gris del volcán Tungurahua (Ecuador) tras la fuerte explosión que lanzó cenizas y rocas de gran porte.

Un grupo de personas en la falda del volcán Tungurahua (Ecuador) tras la fuerte explosión que lanzó cenizas y rocas de gran porte. EFE/José Jácome

 El “cañonazo” que se asoció a la explosión fue escuchado en varias ciudades como Riobamba y Ambato, a unos 30 kilómetros de distancia, así como en la costera Guayaquil, a más de cien; y en sitios cercanos fue percibido como un ligero temblor.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) declaró en “alerta naranja”, de precaución, la zona del volcán, ante un posible aumento de su actividad.

El pasado 29 de junio, el IG informó de un aumento en la actividad sísmica del Tungurahua y la posibilidad de que se haya formado una especie de “tapón” en la zona del cráter, que impide la liberación de la energía interna y facilita su acumulación. 

Según el IG, aparentemente ese “tapón” cedió a las presiones y la montaña desfogó la energía acumulada de manera violenta, para dar luego paso a una etapa de “desgasificación” cuya evolución se monitoriza a través de la red de sismógrafos instalados en la montaña.

El volcán, de 5.016 metros de altura y situado a unos 80 kilómetros al sur de Quito, comenzó su actual proceso eruptivo en 1999 y desde entonces ha intercalado periodos de fuerte actividad con lapsos de relativa calma. EFEverde

 




Secciones:        
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies