MÉXICO AEROPUERTO

Rescatar especies afectadas por el nuevo aeropuerto de México “tiene difícil solución”

Rescatar especies afectadas por el nuevo aeropuerto de México Construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. EFE/José Méndez

Zoilo Carrillo.- EFEverde.- El rescate de las especies afectadas por la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en el lago de Texcoco es una tarea sumamente complicada y "de difícil solución", sostuvo a EFE la bióloga Patricia Escalante.

La investigadora del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguró que la voluntad de salvar a las especies “es una farsa”y el propósito, algo irreal, pues hay aves que, “en toda la cuenca de México, solo se pueden encontrar ahí”, sin posibilidad de acondicionarles un espacio similar.

Humedal

“No es nada fácil encontrar un sustituto del lago, aparte de que, en caso de que se pudiera, costaría mucho dinero hacer planicies salinas en otra parte y propiciar otro lago”, aseveró.

Uno de los espacios que han sugerido expertos es el hueco que dejará el lugar donde se ubica el aeropuerto actual, “un área grande y que podría ser un cuerpo de agua”.

No obstante, según Escalante, “esa área tiene mucha contaminación por la luz y el sonido de la ciudad, los cuales son perturbadores para la vida silvestre”.

“Las especies no se pueden reproducir igual si tienen los focos prendidos por la noche”, aseguró la doctora en psicología y biología evolutiva por la Universidad de Nueva York (NYU por sus siglas en inglés).

Además, consideró “un poco necio tener un humedal en el que ya habitan las especies, destruirlo y recrear uno que no tenemos”.

Para finalizar este argumentó, cuestionó: “Es un lago muy grande ¿dónde vamos a tener esa superficie para recuperar el hábitat para las aves acuáticas?”.

“No existe un terreno así en la cuenca de México”, sentenció.

Especies afectadas

Otra solución que han propuesto algunos arquitectos en el libro “México Ciudad Futura” es la de rodear de lagos el nuevo aeropuerto.

Esto, para la científica, puede sonar bonito pero no va a evitar que las aves choquen con los aviones.

Las 10.000 hectáreas donde se está construyendo el aeropuerto están divididas en una parte norte -en la cual existen planicies salinas y donde se está construyendo la terminal- y en una parte sur, donde hay cuerpos de agua como el lago Nabor Carrillo, donde habitan miles de especies.

En el lago hay animales endémicos, reptiles y aves, las cuales se concentran en los humedales.

“Tenemos aves acuáticas residentes que establecieron poblaciones reproductivas desde que se empezó a componer el hábitat, como los chorlitos nevados, que es una especie amenazada a nivel continental, y otras aves acuáticas como las avocetas o el pato mexicano”, precisó.

Según los datos de la investigadora, se estiman entre 70.000 y 350.000 aves acuáticas.

Además de las especies que allí se reproducen, también hay aves migratorias que vienen de Canadá y Estados Unidos que, si se destruye su ecosistema de paso, no podrán detenerse ahí a alimentarse y continuar su travesía.

La especialista habló también sobre el “rescate de fauna y flora” al que alude el grupo aeroportuario, operación que calificó de “farsa”.

“Lo que hacen es agarrar las plantas y trasladarlas a otro sitio, por lo general se llevan a los jardines botánicos y esos ejemplares ya mueren en lo que a población silvestre se refiere”.

En el caso de fauna, “lo único que están haciendo es atrapar animales y soltarlos en cualquier lado sin darles seguimiento”.

Agregó que se “se les debe poner un transmisor a las especies para ver si sobreviven, pero no lo hacen”.

“Simplemente están tomándose la foto para que vean que atraparon a los animales y lo que hacen es soltarlos en otro lugar sin tomar en cuenta que en esos otros lugares ya hay una flora, ya hay una fauna y una capacidad de carga determinadas”, criticó.

Estudio ambiental

Cabe mencionar que Escalante formó parte de los científicos que realizaron el estudio ambiental para la construcción del aeropuerto hace 18 años, experiencia para la que se le solicitó que firmara un acuerdo de confidencialidad por 5 años.

En aquel tiempo, según la experta en ornitología y genética de poblaciones, ya se dejaba entrever que la decisión de construir el aeropuerto estaba tomada.

Con respecto a la situación actual, la científica se mostró optimista de que el aeropuerto se va a cancelar.

“Pero si no se cancela tengo la percepción de que los problemas van a continuar y no van a poder operar, van a destruir un ecosistema que afecta a toda la Ciudad de México”, finalizó. EFEverde




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