ECONOMÍA CIRCULAR

Estudio afirma que 4 de cada 10 españoles no recicla “por miedo a equivocarse”

Es necesario reciclar adecuadamente. EFE/Pedro Pablo G. May

Cada español tira a la basura más de 300 botellas de plástico, más de 160 vasos desechables de café y más de 270 latas de refrescos anualmente, según un estudio de la compañía de embalaje sostenible DS Smith, que calcula en 4 de cada 10 el número de personas que dicen no reciclar “por miedo a equivocarse”.

Los ciudadanos también se deshacen, cada año, de más de 220 bolsas de patatas fritas, más de 400 envoltorios de otros tipos de aperitivos, más de 410 cajas o paquetes de cartón y papel de envasado, más de 415 millones de botes de spray destinados a productos de limpieza y hasta 465 millones de botellas de champú.

Ir a lo seguro

El mismo documento concluye que sólo un 3 % de los consultados “dice tener claro” que envases pueden o no ser reciclados, mientras que el 97 % “suele tener dudas”a la hora de saber si un objeto puede ser reutilizado, por lo que el 47,6 % prefiere “ir a lo seguro” y arrojar el envase al contenedor de basura general.

El 78 % de los encuestados en este trabajo admite además haber tirado al contenedor de basura general desechos “que pensaban que podrían reciclarse” y el 17 % de ellos lo justifica alegando que la etiqueta del producto “no dejaba claro” cómo hacerlo.

Según este estudio, el deseo de no contaminar por error los contenedores de reciclaje podría significar que más de 7 millones de toneladas de materiales reciclables acaban cada año en vertederos con un coste económico de más de 125 millones de euros anuales.

Reciclar, aunque sea mal

En el otro extremo, figura un 34,8 % de ciudadanos con “voluntad de reciclar” que actúan, aun sin saber si lo están haciendo bien, porque “esperan lo mejor”.

Así, el 65 % de estas personas admite haber introducido objetos al contenedor erróneo e incluso “cosas que no se pueden reciclar” a un contenedor de reciclaje.

Lo hacen porque “no saben dónde debería ir, si no” (un 39,8 %) o porque esperan que “los recicladores lo coloquen en el contenedor correcto” (un 19,3 %).

Más de la mitad (55,3 %) reconoce haber tirado algo que todavía tenía comida o bebida, lo que contamina su reciclaje, y un 21 % afirma haber arrojado desperdicios generales en contenedores de reciclaje porque “no estaban prestando atención” mientras que para un 13 % simplemente “es más fácil”.

Principios de diseño circular

El director gerente de DS Smith Iberia, Ignacio Montfort, ha aplaudido el “deseo innegable del público de ayudar con la crisis climática” pero lamenta que, como “muchos de los envases aún no son reciclables, la gente tiene dudas de cuáles van a cada contenedor”.

De hecho, más de la mitad de los encuestados (un 53 %) afirma que la información sobre la reciclabilidad de los productos “no está clara” en sus etiquetas y más de un tercio (35,3 %) indica que “directamente no hay una etiqueta” de este tipo.

Con el objetivo de ayudar a las empresas a diseñar envases que incluyan esta información y potenciar así la implicación de los ciudadanos, DS Smith ha desarrollado en colaboración con la Fundación Ellen MacArthur unos ‘Principios de diseño circular’ que buscan “facilitar el reciclaje, evitar la generación de residuos, alargar la vida útil de productos y materiales y contribuir a la protección del medioambiente”.

Estos principios incluyen el uso optimizado de materiales de embalaje, el impulso de la eficiencia en el diseño y el reciclaje de envases, entre otros. Efeverde.




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