RÍOS CONSERVACIÓN

Los ríos españoles al borde del “infarto”: una barrera por kilómetro

Los ríos españoles al borde del Foto de archivo del Pantano de Yesa (Navarra). EFE/Jesús Diges

Si como sostiene el catedrático de zoología de la Universidad de Huelva José Prenda, los ríos son "las venas del paisaje", el español estaría "al borde del infarto por colesterol", ya que las conclusiones de un estudio apuntan a que en la península hay una barrera artificial por cada kilómetro de río.

Así lo pone de manifiesto una investigación, a la que ha tenido acceso EFE, realizada en el marco del proyecto europeo Adaptive Management of Barriers in European Rivers (AMBER) del que se pretende obtener conclusiones para una mejor gestión ambiental de las obras hidráulicas existentes en los países de la UE.

Tres socios españoles del proyecto -la Universidad de Oviedo (UNIOVI) y las ONG Ríos con Vida y WWF– estudiaron durante 2017 las barreras existentes en cien kilómetros fluviales distribuidos en cinco ríos representativos de un amplio rango de características y condiciones en España.

Las secciones recorridas se localizaron en los ríos Alberche (Demarcación Hidrográfica del Tajo), Guadajoz (Guadalquivir), Guadalhorce (Cuencas Mediterráneas Andaluzas), Nalón (Cantábrico Occidental) y Tirón (Ebro).

La selección de los ríos y tramos de estudio ha seguido los criterios previamente fijados en el proyecto AMBER (presentado en Madrid en noviembre de 2016), recogiendo una muestra representativa de la variada red hidrográfica española según el tipo de río, su altitud, pendiente, sinuosidad, y el uso del entorno fluvial.

Conclusiones: una barrera por kilómetro

Pues, bien los datos concluyen la existencia de cien obstáculos artificiales a lo largo de los kilómetros de ríos recorridos, suponiendo, de media, un obstáculo por kilómetro de río.

El tipo de “colesterol” más frecuente en los ríos estudiados es el azud, una infraestructura construida generalmente para derivar y utilizar el caudal (un total de 68), seguido por las rampas, frecuentemente instaladas para regular el flujo de la corriente (20, más comunes en zonas de uso urbano).

Por otra parte, el 46% de las barreras encontradas tienen entre 0,5 y 1 metro de altura, y se registraron tres presas (ríos Alberche, Guadalhorce y Nalón).

Por densidad de barreras, el número más importante se encontró a lo largo del río Nalón, en Asturias, con un 62% del total, de las cuales 46 eran azudes, y 15 rampas.

Entre otras conclusiones, los expertos destacan que el 17 % de estas barreras no están operativas o en uso, o que solo dos de ellas cuentan con algún sistema de paso para peces.

En ambos casos, esos dispositivos para el paso de peces eran de “escala visiblemente inadecuados e ineficaces para facilitar el franqueo de los peces, tanto en sus migraciones y movimientos de ascenso como de descenso”.

El “colesterol” de los hábitats fluviales

Carlos García de Leániz, profesor de biología acuática de la Universidad británica de Swansea y uno de los investigadores principales del proyecto Amber, explica que estas barreras transversales, tan abundantes en los ríos españoles, “impiden la conectividad ecológica, y fraccionan los hábitats fluviales”.

“En España muchas de las presas y azudes están abandonados y han dejado de funcionar pero su impacto en la fragmentación del ecosistema continua”, detalla García de Leániz, quien considera que “si no hay recursos suficientes para gestionarlas todas adecuadamente, hay que priorizar las que menos beneficios generan y más impacto causan”.

En esa línea, devolver vida a los ríos españoles pasaría por “una reforma ambiental de las concesiones de agua, que acaparan fundamentalmente la actividad agrícola y las hidroeléctricas, con el objetivo de adaptar esas concesiones a la directiva marco del agua y a los criterios ambientales de gestión de la UE”, explica a Efe Pedro Brufao, profesor de Derecho de la Universidad de Extremadura (UEX) y miembro de Ríos con Vida.

Brufao subraya que el derecho del agua existente en España impide la correcta gestión de ríos y humedales, ya que se otorgan derechos concesionales por más agua de la que hay, motivo por el que urge “gestionar la demanda y los usos del agua con una visión general de cada cuenca”.

Las cuencas más concienciadas

A juicio del profesor de Derecho de la UEX, hay dos confederaciones que se distinguen por eliminar barreras en los ríos o reducir el impacto que generan, la del Duero y la del Cantábrico.

La del Duero ha eliminado entre 70 y 80 barreras desde 2009 sólo en la provincia de León y tiene intención en seguir haciéndolo conforme se vayan cumpliendo las concesiones.

Mientras que en la del Cantábrico se han suprimido cerca de cien en el río Bidasoa, en Guipúzcoa y Navarra.

El objetivo en ambos casos es mejorar el estado de las masas de agua y de las especies y ecosistemas que dependen de las mismas, y cumplir con la gestión ambiental de los ríos que manda la directiva europea de agua. EFEverde




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Periodista ambiental de la Agencia EFE. Premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad 2017. 2013/14 Knight Science Journalist Fellow en MIT y Harvard. Investigadora de la comunicación del cambio climático en la Universidad de Oxford.

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