CONSERVACIÓN BUITRES

España, la última oportunidad para la conservación del buitre

Fotografía de archivo de un buitre negro

Laia Mataix Gómez.- EFEverde.- España es “la última oportunidad para la conservación de buitres”, ha asegurado a Efeverde Álvaro Guerrero, presidente de Acción por el Mundo Salvaje (AMUS), ong que acaba de enviar a un grupo de estas carroñeras a Bulgaria para repoblar sus poblaciones locales.  

Guerrero ha recordado que la península ibérica cuenta con la mayor población de aves de este tipo en Europa y, además, “es la más sana” en todas las especies, tanto los buitres negros, como los leonados, los alimoches u otros.

Además, “nuestro país acoge algunos reductos muy potentes de especies icónicas, como la del quebrantahuesos”, un ave vulnerable por su reducida cantidad pero que, sólo en Extremadura, alcanza la cifra de 900 parejas reproductoras.

Epicentro de conservación

Precisamente desde tierras extremeñas AMUS ha movilizado unos 250 buitres hacia distintos países europeos a lo largo de los últimos diez años, en el marco de sucesivos proyectos LIFE de la Unión Europea, con participación de varios Estados.

“Si los buitres desaparecen, desaparece todo”, ha advertido Guerrero para subrayar la importancia ecológica de estos animales, a los que describe con gratitud como “los basureros del campo, gratuitos y ecológicos”, ya que controlan que “las enfermedades no se dispersen ni descontrolen”.

En tiempos de enfermedades zoonóticas como la COVID-19, este experto ha insistido en que, sin los buitres, “las enfermedades acabarían con la humanidad” y, de hecho, “si algo nos ha enseñado la reciente crisis sanitaria, es que todo lo que le hacemos a la naturaleza, nos vuelve”.

Por ello, se enorgullece de que España sea una suerte de “epicentro de su conservación”, ya que el clima favorece “una biodiversidad privilegiada” para esta especie, a lo que se suma la existencia de sistemas tradicionales de explotación agroganadera extensiva, como en Extremadura, que convierten este terreno en un auténtico “edén” para esas aves.

De Extremadura a Bulgaria, el viaje de los 15 buitres

El envío este año de quince buitres negros a Bulgaria supone, en ese sentido “un paso más” para recuperar y consolidar esta especie en el este de Europa, fomentando de paso su intercambio genético ya que este país cuenta apenas con “una micropoblación” inviable en el tiempo sin nuevos aportes.

La cantidad de aves de esta especie en la península balcánica se ha reducido notablemente como consecuencia de las actividades humanas e incluso de su persecución directa con el uso de venenos.

Los ejemplares enviados por AMUS fueron transportados por carretera y acogidos en un centro de recuperación búlgaro para ser sometidos a un chequeo de salud sin sedantes ni similares, antes de ser trasladados a unas estructuras de aclimatación durante permanecerán varios meses.

Fotografía de los ejemplares en su llegada a Bulgaria. Cedida por AMUS.

Finalmente serán trasladados a zonas montañosas, sin apenas contacto con el ser humano, donde serán alimentados con un dispositivo especial, en una “fase mágica” según Guerrero, porque entrarán en contacto con animales salvajes de su misma especie en lo que a partir de entonces se convertirá “en su nuevo hogar” una vez queden fijados en su nuevo territorio.

Todos los ejemplares llevan emisores GPS de localización por lo que, una vez liberados, es posible hacer su seguimiento las veinticuatro horas del día durante varios años para conocer su evolución y si establecen parejas, lo que es precisamente el fondo de este proyecto, destinado a incrementar la reproducción de la especie en la nueva colonia. EFEverde




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