España, referente en la conversión de antiguos trazados de tren en Vías Verdes

Tomamos la idea de lo que ya hacían países como Francia o Estados Unidos, pero en muy poco tiempo España se ha convertido en un referente en todo el mundo en la transformación de infraestructuras ferroviarias abandonadas en una red senderos ecoturísticos con marca propia y cada vez más reconocida: Vías Verdes.

“A comienzos de los 90 empezamos a tener noticia de cómo en Estados Unidos se estaba haciendo esa conversión hacia los llamados ‘Greenways’ o ‘Rails to Trails’, en la Fundación Ferrocarriles Españoles nos encantó la idea y decidimos organizar un seminario internacional en España para que gente de esos países nos contara como lo hacían”, explica Carmen Aycart, directora del Programa Vías Verdes, en una entrevista con EFEverde.

El siguiente paso fue hacer un inventario de los 7.600 kilómetros de vías abandonas que había en España y valorar cuáles tenían más posibilidades de convertirse en Vías Verdes.

¿El criterio? “Al principio hicimos un diagnóstico por cuestiones objetivas de qué itinerarios podían ser más idóneos porque pasaran por zonas más atractivas para el turismo o cerca de núcleos de población importantes, pero al final nos dimos cuenta de que en realidad el factor de mayor importancia para que una Vía Verde se lleve a cabo es el interés local”.

Bajo esa premisa, 1.800 kilómetros de vías abandonadas de toda España han sido convertidas ya en 81 populares itinerarios cicloturistas que levantan verdadera pasión entre los amantes de la naturaleza y del deporte al aire libre.

En plena expansión

El proyecto está en plena expansión y “aún quedan casi seis mil kilómetros de trazados abandonados por recuperar”, recuerda Aycart, quien avanza que en los próximos meses se abrirán más de cien nuevos kilómetros de Vías Verdes en toda España.

De coordinar toda la red y de promocionarla, con denominación, logotipo y señalización homogéneos se encarga el Programa nacional de Vías Verdes, dependiente de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE).

Aycart cuenta que para desarrollarlo, la FFE siguió “el ejemplo de la red de Paradores”, ya que “se trataba de terrenos de dominio público y de poner en valor un valioso patrimonio que se estaba perdiendo”.

Así, decidieron crear desde el principio un “programa con una marca que se fuera consolidando” -Vías Verdes-, cuya gestión ha erigido a España como la punta de lanza de la recuperación de trazados de tren en desuso como ecosenderos, así como en el modelo que quieren seguir el resto de países europeos.

Pero además, las Vías Verdes han demostrado ser una auténtica “locomotora del desarrollo rural” allá por donde pasan, ya que han “transportado” multitud de turistas “con necesidades de alojamiento, de comer, y de comprar artesanía y productos locales a zonas por las que antes no pasada nadie”.

Fuente de riqueza

Así, estaciones de tren abandonadas están siendo recuperadas como hoteles o restaurantes, los municipios están poniendo en marcha museos y observatorios dentro de los itinerarios y emprendedores de la zona están desarrollando negocios de alquiler de bicicletas, entre otros, afirma Aycart, quien asegura que las Vías Verdes son “toda una fuente generadora de riqueza en las zonas rurales”.

Dos ejemplos ilustrativos de ello, son las tres Vías Verdes de Gerona, que recorren más de un millón de turistas al año, o la Vía Verde de la Sierra, entre las provincias de Sevilla y Cádiz, que ha llevado 100.000 visitantes anuales a una zona bastante desconocida hasta entonces para el turismo.

La Vía Verde de la Sierra ha generado, además, 49 empleos directos, ha recuperado cuatro estaciones ferroviarias, tres como hoteles-restaurantes y otra como centro de observación de una de las mayores reservas de buitre de Europa.

¿A quién recomendar una Vía Verde? Aycart destaca que a quien le guste caminar y montar en bicicleta por la naturaleza; a quien esté animado pero piensa que le va a costar un gran esfuerzo físico -los caminos son planos, como los trazados del tren-; a mayores, a personas con movilidad reducida -hay algunas preparadas para ellos, otras que pueden recorrerse en silla de ruedas y bicicletas adaptadas en diez Vías Verdes-; y también a personas sin recursos porque no requieren ningún tipo de gasto.

Para decidir por qué Vía Verde empezar, existen tres completas guías turísticas que recogen la información de todos los itinerarios y una página web donde también están disponibles (www.viasverdes.com).EFE




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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