MEDITERRÁNEO CONSERVACIÓN

España posee una “selva tropical” bajo el agua, y el 98 % está desprotegida

  • WWF exige la protección, con planes efectivos de gestión, del 20 % de las aguas españolas en 2020.

España posee una En amarillo, las zonas marinas a las que WWF quiere ampliar la protección

Amanece en los acantilados volcánicos de cabo de Gata cuando el barco solar de la organización WWF avanza mar adentro hacia la zona este del parque natural, bajo cuyas aguas yacen cañones submarinos y surcos erosivos equiparables, por su riqueza en biodiversidad, a las selvas tropicales.

Oscar Esparza, portavoz del programa marino de WWF, explica a la tripulación que el 8,5 % de las aguas españolas cuenta con alguna figura de protección, pero la mayor parte de esa superficie está compuesta por este biólogo marino llama “reservas de papel”: preservadas por ley pero sin un plan de gestión que la garantice su conservación.

España lleva “atrasados” sus deberes para cumplir el compromiso asumido en el Convenio de Biodiversidad Biológica -proteger el 10 % de sus mares de manera efectiva en 2020-, ya que menos del 2 % de ese 8,5 % que cuenta con una figura legal de conservación tiene la planificación que requiere la misma.

Ese 8,5 % de protección actual incluye la reserva marina de El Cachucho, en el Cantábrico; los cañones submarinos de Avilés, frente a la costa asturiana; el banco de Galicia; los volcanes de fango del golfo de Cádiz, el espacio marino de Alborán, frente a la costa de Granada y Almería; o las montañas submarinas Seco de los Olivos, frente a Almería.

Lo integran también el espacio marino del oriente y sur de Lanzarote y Fuerteventura; el Banco de la Concepción, al noroeste de Lanzarote; algunas zonas de la costa murciana; el canal de Menorca; las islas Columbretes, en la costa de la Comunitat Valenciana, y los cañones submarinos del golfo de León, frente a la costa norte de Cataluña.

El recién relatado listado tiene, a juicio de Esparza, una “gran asignatura pendiente”: las zonas de profundidad en las que se elevan toda una suerte de montañas, cañones y conos volcánicos, que al igual que en la superficie, cobijan las mayores tasas de riqueza natural o lo que el biólogo denomina “reservorios de biodiversidad”.

“Estas elevaciones submarinas se encuentran a profundidades de entre 200 y 3.000 metros, a veces llegan a sobresalir a la superficie, y en torno a ellas se desarrollan ecosistemas espectaculares y diversos. Sus paredes rocosas albergan una grandísima variedad de organismos, algunos muy frágiles como corales, esponjas y gorgonias”, explica.

Un 20 % protegido en 2020

Por eso, WWF pide a las administraciones españolas que no dejen los océanos “cojos” de protección y vayan más allá, extendiendo la protección marina a un 20 % de las aguas en 2020, para lo que figuras de conservación y planes de gestión parar un número de elevaciones submarinas de cuyos valores naturales “hay conocimiento suficiente como para actuar“.

Las asignaturas pendientes para llegar a ese 20 % son el cabo Bretón, frente a la costa de País Vasco y Cantabria; el cabo del Ajo, en País Vasco; el cañón de Santander; el cañón de Palamós, en Girona; las montañas submarinas del canal de Mallorca; el seco de Palos, en Murcia; los conos volcánicos y escarpes del mar de Alborán; el banco Eco, al sur de las Canarias, y dos santuarios de cetáceos al este y sur de Lanzarote y Fuerteventura.

No pedimos que en esas zonas no haya actividad económica, sino que exista una planificación marina de los usos y una ordenación de las actividades para hacerlas compatibles con la conservación, algo que solo se consigue con planes de gestión efectivos”, apunta Esparza. Desarrollar ya planes de conservación para estas zonas “es vital para fortalecer sus ecosistemas y hacerlos resilientes frente a amenazas como el cambio climático o las especies invasoras”.

El barco solar de WWF recorre desde hoy la costa española con voluntarios y expertos a bordo para explicar a los ciudadanos que las “selvas tropicales” no están tan lejos de donde se van a bañar este verano y que también corren peligro.EFE




Secciones:                        
Periodista ambiental de la Agencia EFE. Premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad 2017. 2013/14 Knight Science Journalist Fellow en MIT y Harvard. Investigadora de la comunicación del cambio climático en la Universidad de Oxford.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies