NATURALEZA LIBRO

Enric Sala (NG): Los servicios gratuitos de la Naturaleza suponen 125 trillones de dólares anuales

Imagen de uso editorial facilitada por editorial Ariel del biólogo Enric Sala ©Rebecca Halede. EFE

Lourdes Uquillas (EFEverde).- Se ha calculado que los servicios gratuitos que nos da la Naturaleza tienen un valor de 125 trillones, con T, de dólares anuales, que es más que todo el producto interior bruto (PIB) de la economía a nivel global, y la mitad de ese producto depende del mundo natural, explica a EFE el biólogo y ecologista Enric Sala, quien publica en castellano ‘La Naturaleza de la Naturaleza. Por qué la necesitamos’

Este miércoles sale a la venta el libro en castellano (Editorial Ariel) del biólogo Enric Sala (Girona, 1968) que se publicó inicialmente en inglés en agosto de 2020 -con prólogo del entomólogo estadounidense Edward Osborne Wilson-, un texto que pretende explicar al público, a políticos y empresarios por qué la naturaleza es fundamental para la continuidad de la vida en la Tierra.

P: ¿Qué es la naturaleza?

R: La naturaleza somos todos, es la capa viva que envuelve al planeta. Tenemos organismos vivos, bacterias vivas a tres kilómetros de profundidad en la roca hasta las que viven en las nubes más altas y, en medio, la parte donde se concentra la mayor parte de vida es en el mar y en la superficie terrestre.

Escribí el libro porque estaba frustrado de ver cómo el público, los políticos y los empresarios ignoraban completamente que sin naturaleza no habría humanidad, no habría sociedad humana, no habría mercados financieros. Todo el mundo se preocupa de la Bolsa y de la economía, pero muy poca gente se preocupa de la base ecológica que soporta esa economía.

En la Luna no hay mercado financiero, no hay economía porque no hay vida. Mi intención es educar a la gente interesada en los principios más básicos de la ecología, para que entiendan que la naturaleza somos todos, somos parte de la naturaleza, no estamos afuera, pero que si no respetamos la naturaleza estamos echando piedras sobre nuestro propio tejado.

P: ¿Todo es una interdependencia entre esos organismos vivos?

Portada del libro del biólogo español Enric Sala. EFE

R: Sí, existe una interdependencia entre bacterias, microbios o seres existentes en la naturaleza. Pero el ser humano es muy arrogante y deberíamos todos tener mucho más de humildad, porque hablando de bacterias, somos un saco que transporta bacterias, la mitad de células de nuestro cuerpo son microbios, sobre todo bacterias que están sobre todo en el sistema digestivo y en la piel, sin las del sistema digestivo no podríamos vivir, digerir o protegernos de enfermedades, incluso afectan a la salud mental.

Vivimos en simbiosis con los microbios que viven en nuestro cuerpo, de hecho, la mayor parte de genes humanos son microbianos.

Y hablando de la interdependencia, para mí fue muy claro la pandemia, ha demostrado la interdependencia entre todos, cómo estamos conectados, porque un virus que pasó de un animal a un humano -aún no se sabe cómo- pero paró a la sociedad humana durante más de dos años, y la causa está en el comercio de la vida salvaje.

En el pasado otros virus han causado epidemias o pandemias, como el virus del sida, que vino de un chimpancé a una persona en África Central, del ébola, del SARS, entre otros.

Para mí la pandemia es la señal más clara que recibe la humanidad en el último siglo sobre la importancia de mantener de cuidar el resto de la naturaleza, porque ha venido de animales que los chinos comen o comercian con ellos.

Pero también estamos expuestos a nuevos virus por la deforestación y destrucción de bosques para el ganado, entonces tenemos que mantener la naturaleza en estado natural o nos exponemos a nuevas pandemias que podían incluso ser peores que esta.

P: ¿Cuáles son los costes que puede tener para la economía no conservar la Naturaleza?

R: Las consecuencias de no mantener la Naturaleza afectarán a toda la humanidad en todos los aspectos, porque la Naturaleza nos proporciona todos sus beneficios gratis, como el oxígeno que ha sido creado por organismos vivientes, plantas o bacterias desde hace miles de millones de años.

Hoy en día, bacterias y algas microscópicas en el mar producen más de la mitad del oxígeno que respiramos.

Pero también la lluvia, que en muchos lugares está creada por el bosque, como en Sudamérica, donde el Amazonas, que al transpirar el vapor de agua a la atmósfera crea las nubes que generan la lluvia que riega el bosque y a su vez con el calor tropical generará más lluvias.

Hasta ahora, ha sido gracias a los ecosistemas del mar y los bosques los que han regulado el clima hasta ahora, y que han hecho sea relativamente estable y apropiado para la sociedad humana.

La Naturaleza además nos da comida, gracias a los polinizadores, como insectos, pájaros o mamíferos, y mucho más.

Todos esos servicios gratuitos que nos da la naturaleza se ha calculado que tienen un valor de 125 trillones, con T, de dólares anuales, eso es más que todo el producto interior bruto (PIB) de la economía a nivel global, y, de hecho, la mitad de ese producto depende del mundo natural.

Los humanos tenemos que cambiar la actitud, esa filosofía, ese paradigma arrogante que estamos por encima de todo, sino que estamos dependiendo del resto de la Naturaleza. No habría economía si no habría sociedad humana, la economía es un invento de los humanos y no habría humanos si no existieran todos esos otros organismos que nos mantienen con vida.

El problema es que actualmente el 96 % de la biomasa -las toneladas de animales existentes en la Tierra- de los mamíferos somos nosotros y nuestro ganado domesticado, solo el 4 % restante es el resto de animales: tigres, osos panda, ballenas, elefantes…

Estamos llegando a un punto que la naturaleza no podrá darnos más, donde no podrá mantener a 10.000 millones de personas si continuamos en el ritmo actual, no podrá seguir absorbiendo nuestros impactos»,

P: ¿Cómo controlar el crecimiento de la población?

R: El crecimiento de la población es un tabú para muchos. El problema es la combinación del número de personas en el planeta multiplicado por el consumo per cápita. Algunos expertos sostienen que si cada persona tuviera un consumo más bajo, podríamos ser 10.000 millones de personas, pero no podemos ignorar el crecimiento poblacional que es uno de los problemas más acuciantes del planeta.

Todos deberíamos tener una huella ecológica más baja, pero independientemente de la huella ecológica, existe mucha gente en el planeta. Ha crecido desmesuradamente la población humana a costa de la destrucción del mundo natural, que es nuestro sistema de soporte de vida.

Uno de los problemas más grandes que tenemos es que el éxito de un país se mide por Producto Interior Bruto (PIB), un índice que es totalmente erróneo, sesgado, que no nos da una idea real de lo próspero que es un lugar o lo próspera y saludable que es la gente. El PIB se basa en el consumo, en la construcción-producción, pero ignora totalmente la destrucción del capital natural.

Varios economistas, premio nobel e incluso presidentes de países están de acuerdo en que se encuentren otras maneras de medir la prosperidad. El problema es que la humanidad no debería aspirar al crecimiento, a ese crecimiento sostenible del que se habla, eso es un oximorón, es una falacia.

Puede haber prosperidad sostenible, pero no crecimiento sostenible, porque el crecimiento tal como está visto es insostenible, la evidencia es muy clara, y para que haya más crecimiento económico debe haber más consumo y más personas consumiendo, ese es el paradigma económico que utilizan los gobiernos para medir su éxito, están estimulando el crecimiento de la población humana.

En lugar de eso, deberíamos preguntarnos es: ¿Estoy saludable? ¿Soy feliz? ¿Tengo una comunidad de familia y amigos que me llena? ¿Tengo todo lo que necesito, no todo lo que necesito para ser feliz? Esas son preguntas muy diferentes.

P: ¿La creación de reservas marinas puede salvar a la humanidad frente a tanta destrucción?

R: Si queremos prevenir un desastre climático y humanitario debemos hacer varias cosas: una de ellas es reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), causantes de gases de efecto invernadero (GEI), pero incluso si parásemos las emisiones hoy y llegásemos a cero emisiones, hay un exceso de dióxido de carbono en la atmósfera, y una molécula de este gas puede estar en la atmósfera hasta mil años, y seguiría calentando la atmósfera durante siglos.

No solo es necesario eliminar las emisiones hasta casi cero, si no que es necesario capturar, secuestrar, eliminar el exceso de carbono que hay en la atmósfera, y la única tecnología que tenemos para hacerlo son los árboles, los bosques, las praderas, los manglares, las marismas, las turberas, ecosistemas oceánicos saludables, porque es la naturaleza, sobre todo las plantas y muchas bacterias en el mar, es la única tecnología capaz de eliminar y secuestrar el carbono en las cantidades que necesitamos.

El problema es que la naturaleza que tenemos hoy en estado salvaje, no es suficiente. Hemos destrozado tanto, el 75 % -es decir tres cuartas partes- de la superficie del planeta que es habitable se ha transformado y degradado en zonas urbanas, zonas de pastoreo y agricultura industrial.

La Ciencia es muy clara, para poder evitar la catástrofe humanitaria global a causa del clima y la pérdida de naturaleza y biodiversidad, debemos conservar la mitad del planeta en estado natural. Y el primer paso es que para 2030 se haya protegido el 30 % del planeta y, además de proteger, debemos restaurar muchas de las tierras degradadas.

En España hay ahora una oportunidad única con la despoblación del campo, con el «rewild», recuperar la naturaleza de esas zonas, porque esa naturaleza nos va a dar muchísimos beneficios. La naturaleza y los animales ayudando a que crezca el tipo adecuado de plantas, los bosques y marismas están ayudando a producir lluvia, reduciendo el riesgo de incendios, de inundaciones o de pérdida de suelo que llega al mar a causa de las lluvias torrenciales, que no encuentra ninguna defensa vegetal.

Es una oportunidad única en España. Esa protección es totalmente necesaria. Porque no podemos consumir sosteniblemente todo el planeta. Lo que debamos hacer es conservar la mitad del planeta y la otra utilizarla responsablemente. Para la conservación de la mitad, esas zonas naturales protegidas son clave, porque son zonas donde la naturaleza se recupera más rápidamente y nos da más beneficios. Y eso lo he viso con mis propios ojos, en sitios en el mar que estaban totalmente sobrepescados y a los pocos años los lugares se han transformado, con abundancia de vida.

Porque lo que se hace con la pesca es estimular la pesca de los pescados más grandes, no coger los más pequeñines, hay que llegar a una talla mínima, pero se está estimulando que los pescadores pesquen los más grandes, cuando son éstos los que producen exponencialmente más huevos, y son los peces grandes los que pueden ayudar a replobar las poblaciones.

Por eso, si en esas reservas marinas se dejan los peces, tardan más tiempo en morirse y crecen hasta esos tamaños tan grandes. Por ejemplo, una hembra de mero puede producir millones de huevos cada año.

Esa recuperación extraordinaria de la naturaleza, si le dejamos espacio y tiempo, es clave para poder recuperar su saludo y recuperar todos los beneficios que la naturaleza nos da.

P: ¿Toda acción individual cuenta?

R: Absolutamente! Una persona puede pensar que su huella de carbono es baja porque recicla, come vegetales más que carne o va en bicicleta, pero cuando multiplicamos esa huella ecológica por 7.500 millones de personas, el impacto es enorme. Por eso es tan importante que si todo el mundo contribuye al problema, también todo el mundo contribuya en la solución. Si todo el mundo actuara como esa persona multiplicado por 7.500 personas, por supuesto, los impactos positivos serían extraordinarios.

Las acciones individuales son importantísimas, y en cuestión de recuperación de la naturaleza se puede actuar a nivel de barrio, de casa, porque existen solares abandonados en todas las ciudades españolas, si se convirtieran en jardines se podrían restaurar. Existen zonas de campo que también se pueden restaurar. Hay quien puede tener un jardín en su azotea o terraza.

Hay muchas posibilidades de actuar a todos los niveles, desde el nivel doméstico o del barrio y necesitamos todo eso, no solo la protección y restauración de los grandes espacios. Necesitamos restauración y protección desde una manzana o barrio hasta las zonas más salvajes.

P: ¿Va a promocionar el libro en España?

R: Desafortunadamente, y aunque «me sabe muy mal» no podré ir a presentar el libro en España, porque estamos trabajando con varias expediciones y varios gobiernos para crear reservas marinas y, por ahora, esto es más importante. Actualmente estamos trabajando con Colombia y Canadá.

P: ¿En España hay proyectos de creación de nuevas reservas marinas?

R: No estoy al tanto de España, estoy trabajando en proyectos de otros países que es donde la ambición es muy grande para crear áreas de reservas con un tamaño de cientos de miles de kilómetros cuadrados, nos estamos enfocando en estos países con mayor ambición para proteger zonas realmente grandes. EFEverde

 

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