AEROGENERADORES FAUNA

Endesa prueba con cámaras compatibilidad parques eólicos y mamíferos salvajes

El parque eólico de Rocha, el primero instalado en Uruguay, en 2008. Energía eólica. EFE/Iván Franco

La compañía Endesa ha instalado durante doce meses cámaras en sus parques eólicos con el objetivo de demostrar que estas instalaciones “no alteran” la vida de los mamíferos salvajes que pueblan los montes gallegos.

Para llevar a cabo este estudio científico se han utilizado técnicas de fototrampeo, en un intento de evidenciar que “la existencia, la cantidad y los hábitos de la fauna salvaje en los parques no difieren de lo que hay en su entorno”, indica Endesa en un comunicado.

El estudio, realizado “por parte de expertos ajenos a la compañía”, se indica, es el primero de su género que se efectúa en España y es relevante “tanto por el conocimiento que aporta como por su singularidad, ya que la atención sobre la fauna en los entornos eólicos habitualmente sólo se centra en las aves y los quirópteros (murciélagos)”.

Trabajo de cuatro meses en 18 parques eólicos

El trabajo de los biólogos se desarrolló de inicio, durante cuatro meses, en la totalidad de los dieciocho parques eólicos que en Galicia gestiona Endesa a través de su filial de energías renovables, Enel Green Power España.

Con la información recogida, los especialistas seleccionaron los seis parques más representativos de los distintos hábitats de la comunidad: Barbanza (Pobra do Caramiñal y Porto do Son), Capelada (Cedeira, Cariño y Ortigueira), Coto Teixido (As Pontes), Faladoira (As Pontes y Mañón), Leboreiro (Muras) y Touriñán (Aranga y Monfero). En estas instalaciones continuaron la recogida de información hasta completar doce meses de campaña, entre febrero de 2019 y enero de 2020.

El trabajo de campo consistió en la obtención de testimonios gráficos de la presencia de mamíferos por distintos lugares de los parques que los biólogos habían identificado como zonas adecuadas para la alimentación, la reproducción o el refugio de la fauna.

Cuarenta cámaras de tres modelos distintos

Para tal fin dispusieron de cuarenta cámaras de tres modelos distintos, que se disparaban por medio de sensores de movimiento. Los aparatos eran revisados y descargados cada mes.

El parque eólico donde se registró una fauna más numerosa y diversa fue el de Touriñán, en Aranga y Monfero, donde se captaron 129 fotografías, de las que 9 eran de lobos, 34 de zorros, 3 de martas, 2 de tejones, 42 de corzos, 19 de ciervos, 15 de jabalíes, 1 de comadreja, 3 de liebres y 1 de ratón de campo.

En Leboreiro (Muras, Lugo), las imágenes tomadas también superaron el centenar, 112, repartidas del siguiente modo: 18 de lobo, 63 de zorro, 2 de marta, 10 de corzo, 16 de jabalí y 3 de liebre. Cerca de este parque, en Coto Teixido (As Pontes), las cámaras captaron 81 fotografías: 27 de lobo, 26 de zorro, 5 de corzo, 18 de jabalí y 3 de liebre.

Con las imágenes y otra información obtenida en el trabajo de campo, el equipo de ambientalistas concluyó que “la comunidad de mamíferos presente en los parques estudiados no difiere de la existente en el entorno”, y que “la diversidad de la fauna en los parques depende en primer lugar de la diversidad y grado de conservación de los hábitats” en cada explotación eólica.

Subraya el estudio que los mamíferos no se sienten condicionados por la cercanía a infraestructuras eólicas ni por el funcionamiento de las mismas, detectándose ejemplares de lobo, zorro, corzo o liebre “en los tramos más cortos de distancia (de 0 a 50 metros) y con los aerogeneradores al máximo rendimiento”, según se señala en el comunicado difundido por Endesa. EFEverde




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