FISCALIDAD AMBIENTAL

Las empresas pagaron más impuestos ambientales que los hogares en 2020

EFE/Elvira Urquijo A.

Los sectores productivos pagaron más impuestos ambientales que los hogares en 2020 por primera vez desde el inicio de la serie histórica debido al efecto de la pandemia, de acuerdo al documento “Fiscalidad, herramienta contra el cambio climático” publicado este viernes por BBVA Research.

Las restricciones de movilidad asociadas a la pandemia de la covid afectaron a la recaudación por impuestos energéticos y, en especial, del impuesto de hidrocarburos, cuyos ingresos cayeron más en gasolina, tradicionalmente asociada a los hogares, que en el gasóleo, más ligado a las empresas.

El informe alerta de que “los sectores que más emisiones de CO2 generan no siempre son los que más impuestos ambientales pagan”, como ocurre con el transporte marítimo, que es el segundo que más emisiones genera pero solo abona impuestos ambientales por el 0,2 % de su valor añadido bruto (VAB), cuando el transporte por carretera, que contamina una tercera parte, paga el 12,9 % de su VAB.

“Puesto que el objetivo de los impuestos ambientales es reducir el daño sobre el medio ambiente, sus tipos y bases imponibles deben estar diseñadas de manera que sean capaces de proporcionar los incentivos adecuados para incorporar cambios, de comportamiento y tecnológicos, que reduzcan el deterioro del medioambiente”, subraya el informe.

Objetivo recaudatorio

El documento de BBVA concluye así que los impuestos ambientales en España tienen un objetivo “más recaudatorio que desincentivador de las conductas contaminantes”, por lo que insta a su revisión, que además debería ser neutra, es decir, que el aumento de tributación ambiental debería compensarse con bajadas en la fiscalidad de la renta o el capital.

Este futuro marco de la fiscalidad medioambiental, para BBVA, debería consistir en pocos tributos bien diseñados y centrados especialmente en la energía, en particular el contenido energético en lugar del volumen como ocurre actualmente, lo que supondría introducir gravámenes para la aviación y el sector marítimo.

Para evitar que este aumento de la presión fiscal penalice a los hogares vulnerables, BBVA propone eximirles del pago de impuestos sobre la calefacción o la electricidad y aprobar ayudas para facilitar la transición a fuentes de energía más limpias.

También plantea la necesidad de simplificar el sistema unificando impuestos y favorecer un marco estatal armonizado “aun respetando la autonomía de las haciendas territoriales”.

La recaudación por tributación ambiental se situó en España en el 1,8 % del PIB en 2019, por debajo del 2,4 % de la media de la eurozona, principalmente centrada en la energía, que supuso el 82 % del total -sobre todo por el peso del impuesto de hidrocarburos-, seguida del transporte (13 %) y la contaminación y recursos (5 %).

 




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