CUMBRE CLIMA/COP26

La electrificación, ¿única vía para descarbonizar el parque móvil?

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Ana Tuñas / Madrid, 10 nov (EFEverde).- La Unión Europea (UE) y España apuestan claramente por el vehículo eléctrico para descarbonizar el parque móvil, mientras que fabricantes, petroleras y expertos advierten de que habría que tener en cuenta más tecnologías, como los combustibles sintéticos, para garantizar el éxito de la transición.

Dentro de la estrategia para reducir los gases de efecto invernadero, está pendiente de ratificación la propuesta de la Comisión Europea de que desde 2035 sólo se puedan vender vehículos de cero emisiones, lo que de facto deja al eléctrico puro y al hidrógeno verde como únicas alternativas y expulsa de la ecuación a los motores de combustión.

En España, la Ley de Energía y Clima establece que no más tarde de 2040, turismos y comerciales ligeros nuevos (para uso privado) sean emisiones cero, mientras que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) marca que el país cuente en 2030 con 5 millones de electrificados (puros e híbridos enchufables), frente a los 90.000 que hay actualmente.

En el marco de la cumbre del clima COP26, está previsto que este miércoles una centenar de países, fabricantes y dueños de flotas firmen un acuerdo en el que se comprometen a eliminar los coches de combustión en 2035. Por ahora, entre los 31 países adheridos no se encuentran los principales fabricantes del mundo, como Estados Unidos, China, Japón, Alemania, España o Francia.

MEDIR LAS EMISIONES MÁS ALLÁ DEL TUBO DE ESCAPE

Tal y como está la regulación y el estado de la tecnología, se impone la electrificación, pero de aquí a unos años pueden aparecer otras tecnologías y sería interesante que las emisiones no se midieran en el tubo de escape, sino que se tuviera en cuenta todo el ciclo de producción, según la directora de Industria y Medio Ambiente de la asociación de fabricantes Anfac, Arancha García.

“Los fabricantes apostamos por poder contar con todas las tecnologías para cumplir los compromisos (…). Si cambiara la regulación o se plantearan otro tipo de objetivos podrían entrar otras derivadas, como los biocombustibles o los combustibles sintéticos”, ha apuntado.

“Si nos ponemos objetivos muy ambiciosos y, además, queremos que en 2035 sea el fin de los motores de combustión se deben dar condiciones habilitantes que lo permitan”, como ayudas a la compra de vehículos eléctricos, bonificaciones fiscales y despliegue de una red de recarga de acceso público.

IMPOSIBLE LOGRAR OBJETIVO TAN RETADOR CON UNA SOLA TECNOLOGÍA

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Un hombre conecta un cargador a un coche eléctrico en Estrasburgo (Francia) EFE/Rolf Haid

“No se puede conseguir un objetivo tan retador y difícil con una sola alternativa. Para alcanzarlo necesitas poner a competir a todas las opciones y que el consumidor decida en función de sus necesidades. Hay que respetar el principio de neutralidad tecnológica, según el director Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP), Andreu Puñet.

Sobre el papel, se podría decir que ese principio se respeta pero lo cierto es que en la realidad no se hace. Se ha instalado en el imaginario popular que descarbonización equivale a electrificación y no se está dejando que las diferentes tecnologías compitan “con las dos manos desatadas para poder nadar este mar que tenemos por delante”.

Entre esas otras tecnologías están los biocombustibles, que se elaboran con residuos, y los combustibles sintéticos, que se fabrican con CO2 capturado, siendo, en ambos casos, cero emisiones netas, pues para su producción capturan el equivalente de lo que emiten durante su uso.

“Esto no es futuro ni un sueño”, los carburantes que usamos ya están compuestos en un 11 % por biocombustibles y con cada punto porcentual que se añada se reducen del orden 800.000 toneladas de CO2 en España, ha añadido Puñet.

Además, los biocombustibles y los combustibles sintéticos pueden usar las infraestructuras existentes: red de transporte, estaciones de servicio y vehículos actuales, mientras que la electrificación “como alternativa única” obligará a renovar un parque de 24 millones de unidades en España y a construir una red de recarga, “un proceso lento de ejecución y costoso económicamente”, ha añadido.

Si se prohíben los motores de combustión “nos estaremos haciendo trampas al solitario”. “Es hipócrita pensar que porque un eléctrico no tenga tubo de escape y cuando lo uses por la Castellana no emita nada, no haya emitido en el Congo o en China, donde se han fabricado las baterías”, ha aseverado el director general de AOP.

SUSTITUIR UN PARQUE EUROPEO DE MÁS DE 270 MILLONES DE TURISMOS

Según el asesor sénior de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada de EY, Gregorio Serrano, para que España alcance el objetivo de 5 millones de vehículos eléctricos en 2030 de aquí a ese año habría que contar con entre 250.000 y 340.000 puntos públicos de recarga eléctrica, pero, a falta de un mes para terminar 2021, solo hay 10.000.

Aún suponiendo que se alcanzaran las cifras, algo poco probable, gran parte de los coches que circularán en 2030 habrán sido comprados años antes y con motor de combustión “y es aquí donde los combustibles sintéticos o biocombustibles pueden ser una solución muy a tener en cuenta para garantizar la sostenibilidad a medio plazo, según Serrano.

Para conseguir la descarbonización del transporte lo que cuenta no es tanto el final del motor de combustión interna como el final de los combustibles fósiles, han subrayado desde Bosch, que han recordado que en la UE hay 270 millones de turismos que no se pueden sustituir de la noche a la mañana.

Además, quien compre ahora un coche de combustión lo seguirá usando dentro de 10 años y la única forma de hacerlo climáticamente neutro es usando esos nuevos combustibles.

Entre las petroleras que avanzan en la producción de combustibles sintéticos está Repsol, que desarrolla en el puerto de Bilbao uno de los mayores proyectos piloto del mundo para producirlos capturando el CO2 de los procesos industriales de la refinería de Petronor.

“Tendemos a mezclar el objetivo (descarbonización) con el medio (electrificación) cuando hay toda una panoplia de soluciones que habría que combinar, según Javier Aríztegui, gerente de Transición Energética y Movilidad en el Repsol Technology Lab.

Sin embargo, la realidad es que a día de hoy “no estamos viendo que se trate de la misma manera desde el punto de vista legislativo a todas las opciones en Europa y, claramente, se está favoreciendo la electrificación”, ha lamentado Aríztegui, que ha recordado que de todo lo que emite el transporte (carretera, marítimo y aéreo), a los turismos sólo le corresponde el 39 %.

“Estamos poniendo el foco en la electrificación pero, a día d hoy, esta no puede dar la respuesta a la descarbonización de ese otro 61 %”, ha subrayado el directivo, que ha recordado que habrá que invertir miles de millones de euros para desarrollar las tecnologías que lo harán posible .EFE
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