TRANSPORTE AÉREO

El volcán islandés no afecta al tráfico aéreo

  • Se estableció un área de peligro en torno al volcán, la alerta roja fue reducida a naranja y el área de seguridad se canceló

El volcán islandés no afecta al tráfico aéreo Imagen de archivo del volcán Bárdarbunga. EFE/EPA/VILHELM GUNNARSSON

La Agencia Europea para la Seguridad Aérea (Eurocontrol) confirmó ayer que la actividad sísmica registrada en trono al volcán Bárdarbunga no ha provocado una nube de cenizas volcánicas y, por lo tanto, no está afectando al tráfico aéreo.

Eurocontrol constató la decisión de las autoridades islandesas de rebajar el nivel de alerta para la aviación de rojo a naranja, después de que éstas concluyeran que los movimientos detectados en el volcán Bárdarbunga no obedecen a ningún tipo de erupción.

Se estableció un área de peligro en torno al volcán, en la que no se permitía la entrada de ningún vuelo, y ayer 24 de agosto, la alerta roja fue reducida a naranja y el área de seguridad se canceló“, informó Eurocontrol en un comunicado.

En este momento, no ha habido una erupción de cenizas volcánicas y no ha tenido impacto sobre la aviación“, añadió la agencia europea.

La Célula de Coordinación de Crisis de la Aviación Europea mantuvo esta mañana una reunión para estudiar la situación en torno a Bárdarbunga, uno de los volcanes más grandes de este país nórdico, que hace un siglo que no entra en erupción.

Célula de coordinación

La Célula de Coordinación se creó en 2010, con motivo de los problemas causados en la aviación europea por las nube de cenizas de distintos volcanes de Islandia, con el objetivo de reforzar la cooperación entre Eurocontrol y los Estados miembros en la coordinación de la respuesta a las crisis que afectan a la red europea de tráfico aéreo.

La actividad en la zona noroeste del glaciar Vatnajökull, bajo el que se encuentra el Bárdarbunga, sigue siendo “muy fuerte” y 700 terremotos fueron detectados desde la pasada medianoche, según las autoridades islandesas.

La Oficina Meteorológica del país indicó que “no hay indicaciones de que la actividad esté disminuyendo y por eso no se puede excluir una erupción”.

La erupción de otro volcán islandés, el Eyjafjallajökull, paralizó el tráfico aéreo europeo durante varias semanas en 2010 al extenderse la nube de ceniza por todo el continente.

El problema se reprodujo a menor escala un año después con la erupción del Grimsvotn, el volcán más activo de Islandia, aunque en este caso sólo hubo restricciones parciales unos días en este país nórdico, Reino Unido, Alemania y Escandinavia. EFE




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com