El sol se apaga en España: la deuda ‘ahoga’ a los productores fotovoltaicos

El sol se apaga en España: la deuda 'ahoga' a los productores fotovoltaicos

Tras la supresión de las primas a las renovables, el sol se apaga en España: muchos de los 55.000 productores fotovoltaicos ven "peligrar" sus instalaciones, como los vecinos de La Serna, un municipio palentino en el que las placas solares comunitarias no ingresan el dinero suficiente para amortizar la inversión.

En España, “sólo” un 4 por ciento de los productores fotovoltaicos han conseguido pagar su instalación solar, mientras que el resto de los propietarios todavía debe 18.000 millones de euros, según un estudio realizado por la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (ANPIER).

El colectivo de productores invirtió en montar sus instalaciones 20.000 millones de euros y con los “sucesivos recortes retroactivos” ha visto disminuir sus ingresos un 40 por ciento.

Este es el caso de los noventa vecinos de La Serna (Palencia), un pueblo agrícola de cien habitantes en la vega del río Carrión, que hace nueve años montaron de forma conjunta con su ayuntamiento una planta solar de 450 kilovatios, ha relatado a EFEverde Vicente Pérez, promotor de la instalación y concejal del municipio en aquel momento.

Con la regulación vigente entonces -el Real Decreto 436/2004, que establecía que cada kilovatio de energía que produjesen sería pagado a 45 céntimos-, calcularon que su inversión estaría amortizada en nueve años.

“Era una cosa buena para todos, chocante al principio, pero con incentivos claros por parte del Gobierno, así que decidimos invertir en lo que llamaban la energía del futuro” ha explicado a EFEverde, Cristina Martín, vecina de La Serna, madre de dos hijos y socia de la instalación.

Ni para el mantenimiento

Actualmente, la cantidad que ingresan con la venta de la energía producida no llega para cubrir los gastos de mantenimiento de las placas, y menos, para pagar el crédito que contrajeron para montar la planta.

“Nos sentimos engañados porque, en pocos años, han cambiado de forma contradictoria la regulación y ahora, las consecuencias son trágicas: estamos muertos” ha indicado el promotor del proyecto.

La idea original, cuenta Pérez, fue utilizar las placas para generar su propia energía, cubrir las necesidades del municipio y ahorrarse la factura de la compañía eléctrica; pero en aquel momento “echaron cuentas” y descubrieron que con la regulación vigente era más rentable verter la energía a la red que autoabastecerse y ampliaron el proyecto de 100 kw a 450 kilovatios.

Además de generar recursos económicos y promover el desarrollo rural, Pérez pretendía crear un vínculo: “queríamos unir anímicamente a la gente con el pueblo. Cada vez se van más personas de aquí y pensamos que montar un proyecto común serviría para ‘amarrar’ a las generaciones futuras a sus raíces.”

Desde el año 2008 empiezan a aprobarse reformas que primero limitan, y luego suprimen, las bonificaciones a las energías renovables, y de 45 céntimos por kilovatio han pasado a recibir 5 o 6 céntimos -el precio del mercado-.

Los vecinos de La Serna (Palencia) con su planta solar.

Los vecinos de La Serna (Palencia) con su planta solar.

El resultado es que de ingresar 78.000 euros por cada 100 kilovatios al año, ahora “sólo” perciben 9.000 euros, lo que no les llega ni para cubrir los gastos de las placas (12.000 euros).

Con estas cifras, Pérez ha explicado que son incapaces de devolver el crédito que solicitaron para financiar el coste de la instalación (3.300.000 euros), para la que no recibieron ninguna subvención, por lo que el dinero vino de la entidad bancaria (el 80 por ciento) y del pueblo, donde los vecinos invirtieron “más o menos” 7.500 euros cada uno (el 20 por ciento).

Una deuda de un millón de euros

Deben “todavía” un millón de euros, y cada vecino tiene su patrimonio personal afectado por el crédito, por lo que esperan “la fórmula de rentabilidad razonable”, un instrumento que el Ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha prometido a los productores fotovoltaicos para compensar las pérdidas de la supresión de las primas.

“No me creo que no nos vayan a dar nada, pero aún así no hay que fiarse: este es un país ‘bananero’ donde el primero que te engaña es el Gobierno”, ha sentenciado Pérez.

“Estamos indignados pero también tenemos miedo porque no sabemos lo que va a pasar. No sé si algún día llegaremos a amortizar nuestra inversión, o peor, ¿qué le vamos a decir al banco cuando vengan a por nuestras casas si no podemos pagar?” ha lamentado Cristina Martín. EFE




Secciones:        
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies