CAMBIO CLIMÁTICO / COP20

El reciclaje de envases y el ecodiseño, medidas decisivas en la lucha contra el cambio climático. Por Óscar Martín

  • se ha evitado la emisión de 13,8 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que equivaldría a retirar 4,9 millones de coches de la circulación.

El reciclaje de envases y el ecodiseño, medidas decisivas en la lucha contra el cambio climático. Por Óscar Martín Oscar Martín

Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes.-   Hace tiempo que el concepto de desarrollo sostenible, aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las de las futuras generaciones, traspasó la barrera del mañana para convertirse en una exigencia actual. En este sentido, las iniciativas concretas encaminadas a frenar el cambio climático se hacen más necesarias que nunca.

Un ejemplo: la voz unánime que se ha lanzado en estos días desde la Conferencia de las Partes de la Convención del Cambio Climático de las Naciones Unidas, que se repite cada año desde 1994 y que en esta ocasión se ha celebrado en Lima. Más allá de ser una cumbre más –“una de tantas”, pensarán los escépticos– la transcendencia de este encuentro es clave, no sólo porque el cambio climático supone un grave riesgo para todos los países del mundo, sino porque en ella se ha gestado la transición hacia un nuevo sistema económico global a favor de un futuro energético renovable. Este marco, en el que se han dado cita los principales responsables en la toma de decisiones en materia medioambiental del mundo, servirá además para establecer las bases de un nuevo acuerdo climático global que se firmará en París a finales del próximo año y entrará en vigor en 2020.

No obstante, está en manos de todos que lo allí debatido no se quede en el ámbito de las ideas. Si no se plantean acciones reales y tangibles, el cambio climático conllevará impactos devastadores tanto en el plano medioambiental como en el económico y social. El último informe del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) alerta de que este año se batirá un nuevo y poco alentador reto en la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), alcanzando los 40.000 millones de toneladas. Si no ponemos fin a este derroche, la temperatura planetaria ascenderá en dos grados en 30 años, con la consecuente alteración en los ciclos del agua, el aumento del nivel del mar debido al deshielo, el cambio de ritmo de las migraciones, el aumento de la desigualdad entre países ricos y pobres…

Ante esta situación, se hace más necesario que nunca poner en marcha estrategias nacionales para abordar el problema de las emisiones de GEI, desde todos los ámbitos posibles y adaptarse a los impactos previstos del cambio climático. Gobiernos, administraciones, empresas e instituciones debemos liderar las inquietudes que la sociedad civil manifiesta en este sentido –echemos la vista un año atrás, por ejemplo, cuando más de 400.000 personas participaron en las calles de Nueva York en la Movilización Climática de los Pueblos–, y asumir de forma global estos principios para alcanzar un desarrollo sostenible. En este sentido, España ha tomado nota de las tareas y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha dado un paso más aprobando un paquete de 43 acciones para disminuir la emisiones de GEI.

A los ya mencionados efectos del cambio climático, hay que sumar las consecuencias socioeconómicas. Y es que el aumento de las emisiones tiene un impacto directo sobre el crecimiento del gasto: si España sobrepasa el límite establecido, se ve obligada a comprar derechos de emisión a terceros, algo que repercute de forma directa en los presupuestos. El paquete recién aprobado también contempla este aspecto, y prevé que su aplicación conllevará un ahorro de unos 21.000 millones de euros entre los años 2013 y 2020.

Este tipo de acuerdos impulsan los alcanzados con la estrategia Europa 2020 –recordemos que, en 2010, la Unión Europea planteó un plan para un crecimiento inteligente e integrador, en el que los retos medioambientales se posicionan como un elemento clave–. A raíz de esta iniciativa, en España se fomenta más que nunca un modelo productivo basado en el desarrollo a medio-largo plazo. En este entorno, el reciclaje se posiciona como una herramienta imprescindible, así como la prevención, y la actividad de Ecoembes aún adquiere mayor dimensión.

Como organización que coordina el reciclaje y el ecodiseño de los envases domésticos en nuestro país, hemos constatado que la colaboración público-privada y la implicación ciudadana son esenciales para alcanzar los objetivos establecidos. Sin ellos, no hubiera sido posible que en la actualidad en España se reciclen el 71,9% de los envases domésticos, lo que nos sitúa 17 puntos por encima de los objetivos mínimos fijados por la Unión Europea para estos residuos(55%).

Si echamos la vista atrás, desde que iniciamos nuestra actividad en 1998, se han reciclado un total de 14 millones de toneladas de envases domésticos en nuestro país y esto ha tenido como consecuencia beneficios medioambientales directos, como importantes ahorros de agua, energía y CO2. Sirva como ejemplo que gracias a esta cantidad de envases reciclados se ha evitado la emisión de 13,8 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que equivaldría a retirar 4,9 millones de coches de la circulación.

Además del reciclaje de envases, también cabe destacar la contribución al cuidado del medio ambiente que ha hecho el ecodiseño. Este concepto de producción tiene como objetivo crear envases más sostenibles a través de la reducción de la materia prima y la energía utilizadas durante su fabricación, a generar menos residuos y facilitar su recuperación− se presenta, de este modo, como una ventaja esencial en la lucha contra el cambio climático. Gracias a las más de 33.000 medidas de ecodiseño que han implantado las compañías que ponen envases en el mercado español desde 1999, ha sido posible ahorrar un total de 440.000 toneladas de materias primas.

Es cierto que estos datos constatan una evolución muy positiva, pero los informes internacionales nos alertan de que aún queda mucho por hacer. La actual conferencia de Lima servirá como escenario de debate de aquellos retos aún pendientes. Para solventarlos, sociedad civil, administraciones, entidades y gobiernos debemos ir de la mano y trabajar en una misma premisa: en la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente. No hay lugar para más plazos. La sostenibilidad solo se alcanzará a través de la responsabilidad conjunta y la visión de futuro. Un futuro que ya está aquí.

 

Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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