El nuevo sistema para depurar agua en Fukushima vuelve a dar problemas

El nuevo sistema para depurar agua en Fukushima vuelve a dar problemas

La operadora de la accidentada central nuclear de Fukushima informó hoy de que su nuevo sistema para depurar agua radiactiva, que se halla en periodo de prueba, volvió a detenerse por una avería aún no especificada.

Tokyo Electric Power (TEPCO) explicó que el sistema de alarma del llamado Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos (ALPS) se disparó hoy a las 6.40 hora local (21.40 GMT del viernes), lo que detuvo automáticamente las operaciones.

 

Es la segunda avería que obliga a detener el ALPS en la última semana.

 

La empresa no ha detectado por el momento fuga de agua radiactiva alguna en las conducciones.

 

La eléctrica testó por primera vez dos de los tres circuitos del ALPS, el A y el B, entre marzo y junio, pero tuvo que suspender el proceso por un problema de corrosión.

 

El pasado 27 de septiembre, TEPCO reinició las pruebas de ALPS, esta vez con el circuito C.

 

Sin embargo, una fuga provocada por una lámina de goma de un tanque cercano, la cual taponó una boca de drenaje, obligó a suspender el procedimiento apenas unas horas después y ALPS no volvió a ponerse en funcionamiento hasta el pasado lunes.

 

Al margen de las complicaciones técnicas, TEPCO espera poder reiniciar las pruebas a finales de octubre con el circuito A y a mediados de noviembre con el B.

 

ALPS, desarrollado por la empresa Toshiba, está diseñado para retirar 62 tipos de materiales radiactivos a excepción del tritio, mientras que el actual sistema de reciclaje de agua que está activo en la central solo es capaz de retirar el cesio.

 

Se espera que una vez esté plenamente operativo, ALPS pueda solucionar el principal problema al que se enfrenta la central, ya que se cree que a pleno rendimiento puede procesar el líquido radiactivo a un ritmo superior al del incremento de agua estancada en los edificios que albergan los reactores.

 

Esta acumulación es la suma del agua del sistema de refrigeración, que se derrama en parte a los sótanos, y de los acuíferos subterráneos, que se filtran dentro de las construcciones debido a los daños estructurales provocados por el terremoto y el tsunami que golpearon la central en marzo de 2011.

 

Debido a este problema, se estima que desde las instalaciones de la central se vierten a diario al océano cerca de 300 toneladas de líquido radiactivo. EFEVERDE

 

 

 




Secciones:        
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies