Asimismo, ha advertido sobre la importancia de conservar la biodiversidad, «fundamental» para el ser humano por su estrecha relación con el desarrollo social, económico, la salud y el bienestar; y «componente clave» de la sostenibilidad.
Bajo el lema «Construir un futuro compartido para todas las formas de vida”, el Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica insta a la sociedad a reexaminar su relación con el mundo natural y pretende crear impulso y apoyo para el marco mundial de la biodiversidad posterior a 2020, que se adoptará en la próxima COP15, prevista en Kunmig (China) para el último trimestre de este año.
Los cambios de usos en la tierra y el medio marino, la sobreexplotación de los organismos, el cambio climático y las especies exóticas invasoras, entre otras, son algunas de las causas directas de esta «alarmante» pérdida de biodiversidad.
Así lo confirma el informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) que añade además causas indirectas relacionadas con los hábitos de consumo, modelos de producción, dinámicas y tendencias de la población humana, el comercio, las innovaciones tecnológicas y los sistemas de gobernanza.
Por otro lado, la Convención de Ramsar, que analiza el estado de los humedales del mundo y sus servicios, ha certificado la desaparición del 90 % de estos ecosistemas -una tasa tres veces superior a la de pérdida de bosques-, con una cuarta parte de las especies en peligro de extinción, y una mala calidad de sus aguas.
Situación Europea y de España
En el marco europeo, el informe sobre el Estado de la Naturaleza de la Unión Europea, publicado en octubre de 2020, apunta como principales responsables de este declive a la actividad agrícola, la urbanización, la explotación de especies (caza), las actividades forestales, la contaminación en el ámbito agrícola, o la modificación de los regímenes hidrológicos.
[box type=»shadow» ]En el caso de España, según el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, es uno de los países con mayor diversidad biológica de la UE y uno de los 25 enclaves con mayor biodiversidad del mundo, se estima que alberga más de 85.000 especies de animales, hongos y plantas -el 54 % de las especies que habitan en Europa-, 117 hábitats naturales de interés comunitario -el 56 % del total de la UE-, 21 contextos geológicos de relevancia internacional y 1.857 espacios protegidos.[/box]
Sin embargo, existen numerosos problemas identificados -además de los ya mencionados a nivel global y europeo- relacionados con las presiones y amenazas para el patrimonio y la biodiversidad españoles, entre los que destaca la desertificación y la degradación de las tierras, pues el país es “extremadamente sensible” a la pérdida de fertilidad de los suelos.
Así lo ha asegurado en entrevista con Efe el biólogo, escritor y ex-profesor, Xulio Gutiérrez, quien destaca también la continua entrada de especies exóticas invasoras (EEI) que se están instalando en hábitats donde antes no podían, y traen consigo numerosos casos de “zoonosis”, lo que además se prevé que «vaya a más».
Asimismo, ha denunciado la “falta de respuesta por parte de los decisores”, pese a que la ciencia lleva avisando de la seriedad de este problema más de cuarenta años.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]La situación se ha tornado ya “irreversible” y el cometido ahora es “paliar los efectos” de una crisis que está ocurriendo “brutalmente” rápido, que tiene una causa antropológica muy específica, y que altera de forma “muy brusca” la salud los ecosistemas y de las personas, ha advertido Gutiérrez.[/box]
Líneas de actuación prioritarias en España
Actualmente en España, está en consulta pública el borrador de Real Decreto para la aprobación del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad a 2030, en aplicación de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
En dicho borrador, se plantean las líneas de actuación prioritarias cuyo foco está puesto sobre el conocimiento, la protección y conservación de especies, tipos de hábitats, patrimonio geológico y espacios naturales protegidos, así como la recuperación y restauración de tierras agrícolas y ganaderas, bosques, ecosistemas marinos, suelos y ecosistemas edáficos, espacios degradados por actividades extractivas e industriales, ecosistemas urbanos…
El Plan Estratégico pretende también reducir las amenazas para el patrimonio natural y la biodiversidad, como son las especies invasoras, el cambio climático, la contaminación, el comercio y la recolección ilegal del patrimonio geológico y mineralógico, prevenir y extinguir los incendios forestales y promover el cambio en los estilos de vida.
Por último, contempla el establecimiento de compromisos de cooperación y participación internacional, así como el refuerzo del sistema de gobernanza y del marco legislativo.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]En palabras de Xulio Gutiérrez, “son muchas las cosas que quedan por hacer, pero la gran mayoría están en el lado de quienes toman las decisiones a nivel político, económico y social”.[/box]
Si bien la educación ambiental siempre suele ir siempre enfocada a los niños –“pensando en los que presumiblemente tomarán las decisiones en un futuro pluscuamperfecto”- también habría que “educar” a los adultos y a los que tienen poder para impulsar y ejecutar el cambio en este momento, concluye. EFEverde




