PREMIOS AMBIENTALES

El mexicano Mario Molina entre los ganadores del máximo galardón del medio ambiente de la ONU

  • Lanzado en 2005, el galardón Campeones de la Tierra reconoce a líderes sobresalientes y visionarios en los ámbitos de la política, ciencia, empresa y sociedad civil.

     

El mexicano Mario Molina entre los ganadores del máximo galardón del medio ambiente de la ONU Captura ONU

El mexicano Mario Molina ha sido uno de los ganadores del premio "Campeones de la Tierra", el máximo galardón del medio ambiente de la ONU

LIDERAZGO POLÍTICO

S.E. Tommy Remengesau, Jr. Presidente de Palau por fortalecer la resiliencia económica y medio ambiental de Palau gracias a sus políticas para proteger la biodiversidad.

Anterior Presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono por convertirse en el primer presidente de un país en desarrollo que voluntariamente se comprometió a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.
INICIATIVA EMPRESARIAL

U.S. Green Building Council por cambiar el modo en que los edificios y las comunidades funcionan, se diseñan y se construyen.

CIENCIA E INNOVACIÓN

Sir Robert Watson, Eminente Científico Atmosférico, por promocionar la ciencia que hay detrás del agotamiento de la capa de ozono y el calentamiento mundial.

INSPIRACIÓN Y ACCIÓN

Boyan Slat, Fundador de la Iniciativa Ocean Clean-up, por mostrar nuevos caminos en su esfuerzo para encontrar una solución al problema mundial de los desechos plásticos en los océanos.

Fatima Jibrell, Fundadora of Adeso (anteriormente Horn Relief) por hacer posible la construcción medio ambiental y resiliencia social en medio de la guerra y la devastación.

CARRERA DE LIDERAZGO

Sylvia Earle, Exploradora Oceánica y Conservacionista por poner en marcha zonas protegidas para salvaguardar la biodiversidad.

Mario Molina, Ganador de Un Premio Nobel y Renombrando Científico and Renowned Ozone Scientist  por liderazgo uno de los mayores acuerdos del clima que jamás ha existido.

Nota para los Editores

Acerca del Premio Campeones de la Tierra

Lanzado en 2005, el galardón Campeones de la Tierra reconoce a líderes sobresalientes y visionarios en los ámbitos de la política, ciencia, empresa y sociedad civil. Ya sea ayudando a la gestión de recursos naturales, demostrando nuevos modos de combatir el cambio climático o sensibilizando acerca de los desafíos medio ambientales, los Campeones de la Tierra sirven de inspiración para la acción transformadora en todo el planeta.

Para la séptima edición de los Premios, el escultor Robert Warren hizo algunas modificaciones menores en el diseño original de la placa de Campeones de la Tierra. Como en 2010, la placa estaba hecha a partir de materiales reciclados pero el nuevo diseño tenía líneas más suaves y cristal pintado que trajo la “llama” a la vida y sirvió como vibrante metáfora para los laureados de 2011, faros de esperanza para el medio ambiente.

Trofeo obra del escultor Robert Warren

Anteriores ganadores de este premio fueron Mikhail Gorbachev, Al Gore, Felipe Calderon, Mohamed Nasheed, Marina Silva, Vinod Khosla y muchos otros líderes ejemplares en el ámbito del medio ambiente y el desarrollo.

Para la séptima edición de los Premios, el escultor Robert Warren hizo algunas modificaciones menores en el diseño original de la placa de Campeones de la Tierra. Como en 2010, la placa estaba hecha a partir de materiales reciclados pero el nuevo diseño tenía líneas más suaves y cristal pintado que trajo la “llama” a la vida y sirvió como vibrante metáfora para los laureados de 2011, faros de esperanza para el medio ambiente.

La energía nuclear puede jugar un papel importante en la lucha contra el cambio climático y ser parte de la solución, asegura en una entrevista con EFEverde el nobel Mario Molina.

“Las nucleares hay que ponerlas sobre la mesa, porque son una parte de la solución, aunque no la única”, explica Molina, que en 1995 recibió el Premio Nobel por descubrir las causas del adelgazamiento de la capa de ozono -junto a Frank Sherwood Rowland y Paul Crutzen-.

Según el científico mexicano, que ha recibido el máximo galardón de medio ambiente del sistema de Naciones Unidas por su liderazgo en uno de los mayores acuerdos del clima (Protocolo de Montreal), el sector nuclear ha demostrado ser “más seguro” que otros y las plantas atómicas de segunda y tercera generación son aún muy fiables.

Las nucleares, al no quemar combustibles fósiles, no generan dióxido de carbono(CO2) y evitan un 8 % de las emisiones anuales mundiales del gas contaminante, principal responsable del calentamiento del planeta.

Pionero en el estudio de la química atmosférica, Molina confía en que las renovables no tardarán en sustituir a las fuentes fósiles -antes de mediados de siglo-, y expresa la actual inquietud de que la caída del barril del petróleo (por debajo de 80 dólares) perjudique su implantación.

La bajada del coste de las fuentes verdes también ha sido “espectacular”: el ejemplo más claro son las células fotovoltaicas y la eólica, explica el nobel, que desde 2005 preside un centro que lleva su nombre y cuyo primera misión no es generar estudios sino “soluciones prácticas” a los problemas del medio ambiente.

Recuerda que la intermitencia del suministro es uno de los obstáculos de las renovables, pero cree que esta barrera está comenzado a solucionarse.

La imperfección del sistema del almacenamiento de la energía se manifiesta claramente en industrias como el del automóvil, cuyas baterías aún son “caras y grandes”.

Por otro lado, considera que el polémico gas esquisto es una alternativa viable, pero solo de forma transitoria y -recalca- hay que hacerlo con un gran cuidado e inversiones para evitar daños medioambientales (fugas, contaminación). Sólo así puede impedirse que se repitan “los abusos enormes” ocurridos en Colorado o Texas (EE.UU).

Respecto a las próximas cumbres de la ONU sobre cambio climático, la de Lima en diciembre de este año y la de París en 2015, el investigador, de 71 años, opina que ayudarán a avanzar en el proceso de negociación internacional, pero no cree que la capital francesa alumbre un acuerdo global vinculante.

“París es aún demasiado pronto para que haya el cambio necesario por el cuello de botella de los republicanos (EE.UU.); eso va a llevar más de dos o tres años, pese a que los republicanos más serios no están de acuerdo con las posturas más extremas”, añade Molina, uno de los 21 científicos que forman parte del Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología de Barack Obama.

Puede que algunos países se comprometan a reducciones de emisiones contaminantes, pero “no será suficiente” si no hay un acuerdo global, insiste Molina, actualmente investigador de la Universidad de California en San Diego.

Molina cree que la ciencia del cambio climático está muy clara, pero hay incertidumbres en las proyecciones a futuro.

“Lo que no hay duda es de que hay un riesgo muy notable sobre la ocurrencia de desastres muy dañinos y costosos” para la Humanidad, que es necesario evitar a un coste económico “moderado”: entre un 1 y 2 % del PIB mundial.

De no hacerse nada, esa cifra sería muchísimo mayor, concluye el nobel.

Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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