FUKUSHIMA ANIVERSARIO

El “efecto Fukushima” apenas se nota en la opinión pública española

  • Con motivo del cuatro aniversario de Fukushima, el Foro ha publicado un informe en el que destaca que el desarrollo de los planes nucleares no se ha modificado a nivel mundial.

El El presidente del Foro Nuclear, Antonio Cornadó .

El nivel de apoyo de los españoles a la energía nuclear ha descendido ligeramente tras el accidente de Fukushima, pasando del 35 % al 29 %, explica a EFE el presidente del Foro de la Industria Nuclear Española (patronal), Antonio Cornadó.

Con motivo hoy del cuarto aniversario del accidente de Fukushima, Cornadó señala en una entrevista con EFE que las centrales del país han cumplido con la mayoría de las exigencias que la Unión Europea impuso después de la catástrofe (medidas derivadas de las pruebas de estrés), haciéndolo además en función de un calendario de implantación “muy exigente”.

El terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011 golpearon la central de Fukushima Daiichi y la dejaron sin suministro eléctrico, lo que hizo fallar los sistemas de refrigeración de los tres reactores que estaban operativos en ese momento.

Sus seis unidades han cesado definitivamente su actividad y en la actualidad, la empresa operadora de la instalación, Tokyo Electric Power (Tepco), sigue realizando labores de desmantelamiento en los reactores, unos trabajos que continuarán durante décadas, ya que el desmantelamiento completo se alcanzará dentro de 30 ó 40 años.

El último estudio de opinión pública realizado hace menos de un año por Ipsos Public Affairs para el Foro Nuclear indicaba que el 29 % de la población española estaba a favor de la energía nuclear.

El año anterior al accidente de Japón, en un estudio equivalente, “el 35 % de la población estaba a favor de la energía nuclear, nivel similar al actual”.

Según Cornadó, las encuestas reflejan que a mayor información existe también mayor aceptación y, de hecho, la aceptación en los entornos nucleares es mucho mayor que a nivel nacional.

Si la población recibe la información de que la energía nuclear no emite dióxido de carbono -principal gas responsable del cambio climático- “el apoyo alcanza el 58 %”, añade.

Por otro lado, destaca que las pruebas de resistencia realizadas tras Fukushima en las plantas españolas han arrojado resultados positivos.

Los análisis ponen de manifiesto que “existen márgenes que aseguran las condiciones de seguridad de las centrales más allá de los supuestos considerados en el diseño”.

El Consejo de Seguridad Nuclear, afirma, no ha identificado en sus conclusiones aspectos que supongan una deficiencia relevante en la seguridad de las plantas.

Descarta problemas de suministro de equipamientos a las nucleares, que “cuentan con una tupida red de suministradores nacionales e internacionales con los que trabaja asiduamente y que permitirán cumplir los compromisos”.

Respecto a si el miedo a la radiación es irracional, Cornadó dice que el temor en la sociedad obedece, entre otras causas, a que las radiaciones son invisibles.

El desconocimiento sobre la radiación, sus usos y procedencia, sus niveles y medición “conducen a una percepción negativa sobre el riesgo”, razona.

Recuerda que las personas están expuestas continuamente a radiaciones ionizantes; algunas generadas por la naturaleza y otras por acciones ocasionadas por el hombre.

Como promedio, la dosis procedente del fondo natural que recibe una persona en España es del orden de 2,4 mSv/año microsievert).

Con motivo del cuatro aniversario de Fukushima, el Foro ha publicado un informe en el que destaca que el desarrollo de los planes nucleares no se ha modificado a nivel mundial.

Actualmente hay 68 reactores en construcción y 440 en funcionamiento. EFE

msr

 




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