CAMBIO CLIMÁTICO

El deshielo de la Antártida elevará el nivel del mar mucho más de lo que se pensaba

Vista de un bloque de hielo de la Antártida.

Por Caty Arévalo.- La contribución del deshielo de la Antártica a la subida del nivel del mar a finales de siglo podría ser más del doble de lo que se pensaba y alcanzar los 37 centímetros, que sumado al resto de factores, causarían un aumento de 1,2 metros que pondría en riesgo al 70% de la población mundial que vive junto a la costa.

Así lo confirma un estudio del Instituto Potsdam de Investigación de los Impactos del Cambio Climático publicado hoy en la revista científica “Earth System Dynamics“, bajo la dirección del científico Anders Levermann, quien también fue uno de los 13 autores principales del capítulo sobre subida del nivel del mar del último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), presentado en 2013.

La predicción de este último documento, que por los dilatados mecanismos de revisión del IPCC se había cerrado un par de años antes de publicarse el informe, hablaba de que, al ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero, el deshielo de la Antártica aportaría entre 1 y 16 centímetros al aumento del nivel del mar a finales de siglo.

Predicciones mejoradas

Pues bien, este estudio actualizado y dirigido por uno de esos autores, concluye que el aporte podría alcanzar los 37 centímetros en 2100, basándose para ello en 19 modelos de análisis climático y oceanográfico, y en los registros de los satélites durante las dos últimas décadas.

La aplicación de estos modelos “ha permitido mejorar las últimas predicciones” y entender con mayor precisión cómo afectará el flujo de agua cada vez más caliente del océano que va fundiendo los bordes del continente de hielo, explica Levermann en una entrevista con EFEverde.

Al científico no le cabe duda de que, “si la emisiones de gases de efecto invernadero continúan creciendo al ritmo actual, el deshielo de la Antártica podría convertirse pronto en el principal contribuyente a la subida del nivel del mar” (en la actualidad apenas aporta el 10 por ciento).

Subida significativa

“Estamos hablando de una subida muy significativa, y que supone un riesgo que ciudades como Shanghai o Nueva York, o países como España que están rodeados de costa, y que debe tenerse en cuenta por parte de las autoridades porque tiene grandes implicaciones”.

El estudio sostiene, además, que incluso en el mejor escenario posible, en el que los países pusieran en marcha de inmediato medidas estrictas de lucha contra el cambio climático y lográsemos que la temperatura del planeta no subiera más de dos grados a finales de siglo, el calentamiento ya acumulado en la atmósfera seguirá derritiendo la Antártida.

Así, aún en el escenario más positivo de los dos grados, el deshielo del continente blanco contribuiría a elevar el nivel del mar hasta 23 centímetros.

Las implicaciones de este nuevo estudio, que pondría en jaque el futuro de la mayoría de las grandes ciudades del mundo que están situadas al borde del mar, se suman a la otras dos investigaciones independientes publicadas el pasado mes de mayo, una de ellas en la revista Science, que coincidían en que el colapso de la capa de hielo occidental de la Antártica es ya “inevitable”.

Colapso irremediable

Las dos investigaciones, una de la NASA y la otra de la Universidad de Washington, indicaban que esa desintegración “irremediable” podría subir el nivel del mar hasta cuatro metros (y eso sin contar con el resto de glaciares y capas de hielo, entre otros, que también contribuyen al aumento).

En el peor de los casos el deshielo total se produciría en un plazo de 200 años; y en el mejor en 1000 de acuerdo con esas investigaciones.

En el caso del estudio del Instituto Potsdam, sus resultados están basados en modelos de simulación computacional y sus predicciones se limitan a este siglo. EFE

cam




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Periodista ambiental de la Agencia EFE. Premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad 2017. 2013/14 Knight Science Journalist Fellow en MIT y Harvard. Investigadora de la comunicación del cambio climático en la Universidad de Oxford.