NATURALEZA ASTRONOM√ćA

El cielo majorero se convierte en la tercera Reserva Starlight de Canarias

El cielo nocturno de Fuerteventura se ha convertido en la tercera Reserva Starlight de Canarias después de que la fundación que vela por los mejores lugares para contemplar las estrellas sin contaminación lumínica haya reconocido sus "excepcionales" condiciones. En la imagen, la Vía Láctea asoma en la playa de "El Roque", dentro del monumento natural "Cuchillos de Vigán", en el municipio de Tuineje, que está al sur de la isla. EFE/Carlos de Saá Starlight EFE/Carlos de Saá

Eloy Vera.- Puerto del Rosario (Fuerteventura)(EFEverde/EFEfuturo).- El cielo nocturno de Fuerteventura se ha convertido en la tercera Reserva Starlight de Canarias despu√©s de que la fundaci√≥n que vela por los mejores lugares para contemplar las estrellas sin contaminaci√≥n lum√≠nica haya reconocido sus “excepcionales” condiciones.

Tras la aprobación de la declaración Starlight y el lanzamiento de la iniciativa en La Palma en 2007, la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura fue uno de los primeros lugares de la Unesco que apostaron por este movimiento, centrado en la defensa del cielo nocturno.

Ese compromiso llev√≥ a la isla a elaborar “una ambiciosa” estrategia para sentar las bases de la futura Reserva Starlight en el marco del plan de Acci√≥n de la Reserva de la Biosfera. Tras un proceso de mediciones, auditor√≠as y redacci√≥n de memorias, Fuerteventura es junto a La Palma y el volc√°n del Teide, en Tenerife, la nueva Reserva Starlight de Canarias.

La ausencia de contaminaci√≥n lum√≠nica, la nitidez, disponibilidad de per√≠odos importantes de tiempo no nublado, las combinaciones “√ļnicas” de paisajes terrestres y del cielo estrellado o el patrimonio cultural relacionado con la astronom√≠a han servido como argumentos para fundamentar esta distinci√≥n.

El gerente de la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura, Tony Gallardo, lleva a√Īos trabajando para que se reconozca la importancia del cielo majorero. A su juicio, Fuerteventura presenta unas condiciones “excepcionales” que permiten que “la observaci√≥n del firmamento se pueda disfrutar tanto con el ojo desnudo como con instrumentos m√°s o menos sofisticados al tener lugares poco contaminados con luz artificial y una nubosidad escasa”.

La consejera de Medio Ambiente del Cabildo majorero, Natalia √Čvora, explica a Efe c√≥mo desde la instituci√≥n insular se ha trabajado estos a√Īos en distintos aspectos encaminados a la protecci√≥n del cielo nocturno, como el cambio de luminarias, campa√Īas de concienciaci√≥n o cursos de astronom√≠a.

Una de las grandes beneficiadas de los esfuerzos del Cabildo por proteger el cielo nocturno ha sido la pardela cenicienta, que ha visto c√≥mo la isla se quedaba casi a oscuras durante el periodo de cr√≠a para evitar que los pollos se desorientaran durante los primeros vuelos por la luz de las farolas y utilizaran como √ļnica gu√≠a la luz de la luna.

Desde la iniciativa Starlight, asociada a la Unesco, insisten en que el compromiso de una reserva se extiende a los valores naturales y culturales asociados a la contemplación del firmamento e incluye la preservación de hábitats y especies como la pardela, que necesitan de cielos limpios.

El coordinador de la Iniciativa Starlight, Cipriano Mar√≠n, ha sido testigo durante estos a√Īos de los trabajos que desde Fuerteventura se han hecho para conseguir el certificado, una distinci√≥n que pr√≥ximamente ser√° entregada oficialmente al Cabildo.

Para Mar√≠n, este certificado “constituye un compromiso permanente a la hora de preservar la calidad del cielo nocturno en las √°reas seleccionadas frente a factores degradantes como la contaminaci√≥n lum√≠nica”.

La Reserva Starlight de Fuerteventura tiene una zona n√ļcleo donde las condiciones de calidad del cielo son “excelentes” y que se extiende a lo largo de la costa de Barlovento, desde el arco de Cofete, las zonas a resguardo del Parque Rural de Betancuria, hasta un amplio espacio en la costa del Jarubio, adem√°s de zonas inalteradas como Cuchillos de Vig√°n.

Mar√≠n explica que esta zona est√° delimitada por una zona de amortiguamiento, donde “se extreman las precauciones para evitar cualquier acci√≥n de iluminaci√≥n responsable que afecte a la zona n√ļcleo”. El resto de la isla es zona de transici√≥n, “donde se debe avanzar a medio plazo hacia un modelo de iluminaci√≥n exterior responsable e inteligente”, a√Īade.

La Reserva Starlight permitirá a la isla tener un sello turístico más que ofrecer a los visitantes, sobre todo a los aficionados a la astronomía, que encontrarán en enclaves de la costa de Barlovento como Cofete, Los Molinos, Paso Chico en Tindaya o Tefía -donde se encuentra el observatorio Astronómico de Fuerteventura-, enclaves desde los que contemplar la Vía Láctea en su plenitud.

El mismo cielo nocturno que ahora persigue adeptos entre los casi dos millones de turistas que visitan al a√Īo la isla fue tambi√©n un importante reclamo durante la prehistoria majorera. Sus antiguos pobladores -los majos- encontraron en el cielo a sus deidades y en lugares como la Monta√Īa de Tindaya y sus podomorfos espacios m√≠ticos relacionados con la astronom√≠a.

Ahora Tindaya y su cielo buscan reencontrarse con aquellos que visitan la monta√Īa a trav√©s de un proyecto que intenta llevar a cabo un sendero “m√°s cuidadoso” con el medio y poder as√≠ “recuperar las visitas nocturnas guiadas por la monta√Īa”, se√Īala Natalia √Čvora.

La propuesta del nuevo sendero por Tindaya se uniría a la creación de futuros balcones astronómicos, repartidos por la red de senderos de la isla, desde los que poder contemplar las estrellas.

A la espera de turistas aficionados a la astronomía, Fuerteventura presume del interés que despierta su cielo entre la comunidad científica auspiciado por la creación de observatorios como el de Tefía o el de La Corte, en Antigua, el primero de la isla en ser incluido en la red internacional de observatorios del Minor Planter Center (EEUU) de la Unión Astronómica Internacional. EFE

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