EXPOSICIÓN BOTÁNICA

El Botánico saca a la luz nuevas láminas de Mutis, que unen el virtuosismo y el juego artístico

  • En la escuela de dibujantes, que estaba bajo la supervisión de Mutis, llegó a haber hasta 40 personas en nómina y cada una de ellas tenía su especialización (uno dibujaba las flores, otro se encargaba de la caligrafía etc).

  • Primero realizaban un dibujo a lápiz, luego uno a tinta china en blanco y negro y otro en sepia; después lo pasaban a la plancha para grabarlo y lo último era la fase de coloración.

El Botánico saca a la luz nuevas láminas de Mutis, que unen el virtuosismo y el juego artístico Lámina de una Passiflora de la expedición de Celestino Mutis. Foto del Jardín Botánico

Juegos cromáticos, simetrías perfectas y  un virtuosismo casi enfermizo confluyen en los dibujos de flora que el Jardín Botánico saca a la luz por primera vez de su colección de José Celestino Mutis, unas láminas pintadas hace dos siglos con lupa que evolucionan del "horror vacui" (miedo al vacío) a la modernidad.

Hasta dos años de trabajo se necesitaron para acabar algunas láminas, espejo fiel de la realidad -dado su objetivo eminentemente científico-, pero en las que sus autores artistas también “juegan” con su propia visión, afirma a EFE Esther García, una de las comisarias de la muestra “Mutis. Tesoro del Botánico”, abierta hoy.

La exposición del Real Jardín Botánico (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) responde al deseo expresado por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, durante su visita a esta institución el pasado 3 de marzo para conocer el legado de Mutis (Cádiz (España), 1732-Santa Fe de Bogotá, 1808).

Bromeliaceae. Lámina de la expedición de Celestino mutos. Foto del jardín Botánico.

Bromeliaceae. Lámina de la expedición de Celestino mutos. Foto del jardín Botánico.

 Mutis dirigió durante tres décadas la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (actual territorio de Colombia) y creó una escuela de artistas para ilustrar la flora americana, compuesta por más de 7.300 dibujos y que hoy custodia la institución madrileña junto a su archivo documental (correspondencia, observaciones etc).

En la exposición, que se podrá visitar hasta el próximo día 24, se percibe que el trabajo era muy reglamentado y “los dibujos se repiten una y otra vez” hasta obtener la aprobación del botánico, sacerdote y cirujano gaditano.

La intención no era retratar un ejemplar sino pintar un arquetipo y componer el ideal de la especie, lo que explica la calidad de los dibujos, hechos con témpera de pigmentos naturales (vegetales, animales y minerales), añade la conservadora del archivo histórico del Botánico.

Ante los ojos del artista desfilaban ejemplares vivos, traídos en cajas de madera hasta España, la mayoría de los cuales no superaban la travesía atlántica de alrededor de cinco meses de duración.

“Trabajan con lupa y el detalle es impresionante”, afirma García, que lamenta la imposibilidad de organizar una gran exposición para ver la evolución de los dibujos, cuyo estilo progresivamente tiende hacia la modernidad.

Asclepiadaceae . Lámina de la expedición de Celestino Mutis. Foto del Jardín Botánico.

Asclepiadaceae . Lámina de la expedición de Celestino Mutis. Foto del Jardín Botánico.

En otras, se observa “un horror vacui” y en otras hay una inclinación hacia lo abstracto.

La mayoría de las imágenes se distribuyen en torno a un eje central de simetría y una técnica refinada en el uso cromático de los rojos y los verdes. Suelen representar el cuerpo de la planta en posición central y la disección de la flor y los detalles del fruto situados en la parte inferior.

En la muestra, la mayoría de cuyos dibujos salen por primera vez del archivo, figuran especies como la Centropogon ignoti-pictoris -considerada extinta tras no localizarse en los últimos 200 años- y la Cinchona quinina, que realmente debería llamarse Chinchona en honor a la condesa de Chinchón, pero un error de Linneo lo impidió.

Uno de los objetivos de la expedición de Mutis era determinar qué especie del árbol de la quina era la más efectiva contra las fiebres palúdicas y hacer un “estanco” (monopolio), igual que con la canela -encontraron una especie pero finalmente hubo que descartarla por su amargor- y con especies maderables para la construcción de barcos.

En la escuela de dibujantes, que estaba bajo la supervisión de Mutis, llegó a haber hasta 40 personas en nómina y cada una de ellas tenía su especialización (uno dibujaba las flores, otro se encargaba de la caligrafía etc).

Primero realizaban un dibujo a lápiz, luego uno a tinta china en blanco y negro y otro en sepia; después lo pasaban a la plancha para grabarlo y lo último era la fase de coloración. EFE

 




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