CAMBIO CLIMÁTICO / COP20

El Banco Mundial quiere que los estados concreten sus compromisos en Lima

  • El Banco Mundial, que acude a Lima como institución observadora no como parte de la negociación, hará fuerza en la Cumbre para que los pases “clarifiquen sus compromisos

El Banco Mundial quiere que los estados concreten sus compromisos en Lima Rachel Kyte entrevistada por C. Arévalo (EFEverde)

Caty Arevalo. Lima, (EFEverde).- Directa, activista, combativa...Rachel Kyte es la última persona a la que uno imaginaría siendo vicepresidenta de un gigante financiero como el Banco Mundial; pero lo es y como tal ha acudido a la Cumbre del Clima de Lima a asegurarse que los países aclaran cómo presentar sus compromisos de reducción de CO2.

La británica, que goza del respecto de dos sectores no siempre bien avenidos: el empresarial y el ecologistas, ocupa desde hace poco menos de un año un puesto recién creado en el Banco Mundial: el de enviada especial para el cambio climático.

“Este puesto nace cuando el Banco Mundial se da cuenta de que su función ya no sólo es ayudar a sus clientes a crecer, a crear empleo y a ser competitivos, ahora el objetivo es que todo eso se haga por una vía que nos lleve hacia la descarbonización de la economía”, explica Kyte en una entrevista con EFEverde.

Por eso, la británica mide el éxito de su trabajo al frente de esta institución, que ofrece préstamos a los países en desarrollo, en que su puesto haya desaparecido en un periodo de cinco años porque todos los departamentos del Banco Mundial hayan interiorizado que cada programa que apoyen “debe contribuir a luchar contra el cambio climático”.

El Banco Mundial, que acude a Lima como institución observadora no como parte de la negociación, hará fuerza en la Cumbre para que los pases “clarifiquen sus compromisos país de cara a un acuerdo internacional de reducción de emisiones, los llamados en inglés Intended Nationally Determined Contributions (INDCs), que cada estado ha de presentar antes de finales de marzo.

Kyte asevera que en Lima debe haber un pacto sobre qué elementos deben contener esos acuerdos, y considera que “dependiendo del tipo de país deben de haber varios tipos de compromisos que logren la máxima reducción de emisiones posible, pero también el máximo beneficio económico”.

“Si eres uno de los 20 países que más emiten a lo primero que tienes que comprometerte es a suspender cualquier tipo de subvención a los combustibles fósiles y a fomentar un sistema energético más limpio; pero si tus emisiones vienen de la deforestación y de la degradación del suelo tu compromiso tiene que ir en ese sentido”, aclara.

“Reducir emisiones no significa lo mismo para todos los países, para un país como México supone una mayor eficiencia energética y para otros, como Indonesia, reducir la tasa de deforestación, por eso queremos asegurarnos de que los países incluyan los objetivos que realmente tienen que incluir en esos compromisos”, agrega.

Optimista con las negociaciones

La vicepresidenta del Banco Mundial es optimista respecto a las negociaciones en Lima: “el ambiente es totalmente diferente respecto a cumbres anteriores, tenemos la sensación de que esta es la última partida del juego, pero queda una semana y necesitamos salir de aquí habiendo acordado claramente cómo deben hacerse esos INDCs”.

Está convencida de que lograr una economía libre de emisiones de CO2 es “absolutamente posible” a finales de siglo, tal como propone el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC).

Según Kyte, la receta para lograrlo es “una gestión económica efectiva”, y estos son los ingredientes: “usar las políticas para dirigir las inversiones públicas y privadas hacia el crecimiento limpio, dejar de subvencionar los combustibles fósiles, y poner un precio al carbono”.

“Si los países empiezan a dar evidencias, a través de sus impuestos y de la regulación nacional, de que apuestan por un crecimiento limpio, la inversión para ponerlo en marcha empezará a llegar”, añade Kyte, que pone a Chile como ejemplo.

“Vemos como Chile no está teniendo problemas para atraer inversiones hacia las energías renovables, porque su gobierno está enviando mensajes claros de que la industria solar obtendrá buenos beneficios a largo plazo”.

Kyte apunta que “lo mismo es cierto para lo contrario, en casos como el de España, que modifica la regulación respecto a las energías renovables con carácter retroactivo, enviando mensajes de incertidumbre a los mercados o aún peor, mensajes contradictorios. Con eso solo logras espantar a los inversores”.

La vicepresidenta del Banco Mundial cree que los países en desarrollo deben de tomar nota de los errores que en ese sentido han cometido los desarrollados “y enviar señales a largo plazo, de que la regulación no va a cambiar aunque cambie el gobierno”.

“Si eso sucede así, los mercados responderán e invertirán en un desarrollo limpio. Todo el mundo tiene que entender que el futuro será un futuro sin emisiones o no será”, concluyó.EFE

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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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