QUÍMICOS PLAGUICIDAS

Ecologistas alerta del incremento de uso de plaguicidas peligrosos desde 2013

EPA/RAMINDER PAL SINGH/Archivo

En España, en 2019 se autorizó el uso excepcional de 33 plaguicidas que están prohibidos por su peligrosidad, según un informe de Ecologistas en Acción publicado este martes que recoge que desde 2013 hasta el año pasado suman 462 autorizaciones para productos de este tipo. 

Trece de los plaguicidas autorizados en 2019 son disruptores endocrinos, es decir, que alteran el equilibrio hormonal, según el documento ‘Autorizaciones de pesticidas prohibidos. El permanente estado de excepción fitosanitaria amenaza la salud y el medio ambiente’ de EA.

Según EA, entre 2013 y 2019 el número de autorizaciones excepcionales emitidas por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria para los productos plaguicidas prohibidos fue de 462 productos químicos peligrosos.

En 2019, señala el estudio, las autorizaciones permitieron el empleo de plaguicidas en concentraciones superiores o en usos diferentes a los autorizados. 

Para Ecologistas, las autorizaciones excepcionales “no están justificadas” porque incumplen los requisitos del artículo 53 del Reglamento (CE) 1107/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 21 de octubre de 2009, conocido como Reglamento de Fitosanitarios. 

Esa normativa, señala la organización, prohíbe la comercialización de sustancias activas y de los plaguicidas que las contengan si tienen efectos adversos para la salud humana, animal o el medioambiente.

Esa prohibición se concreta en que no se pueden autorizar sustancias activas que estén clasificadas como mutágenas, cancerígenas o tóxicas para la reproducción (en las categorías 1A o 1B), como tampoco aquellas que, por su capacidad de alterar el sistema hormonal, puedan causar efectos nocivos en la salud humana o en organismos no objetivos

EA asegura que la “legislación no se está cumpliendo”. Por el contrario, sostienen, se “está vulnerando el derecho a la salud de la ciudadanía”, mediante la autorización de pesticidas que podrían tener alternativas menos nocivas para la salud y el medioambiente. 

Porque ocho de las 32 sustancias activas contenidas en las 33 autorizaciones de emergencias, no estaban autorizadas al tener una elevada toxicidad o no haber sido solicitada su autorización por el fabricante. 

Ecologistas subraya que estas sustancias deberían autorizarse “solo cuando se produzcan situaciones excepcionales de emergencia fitosanitaria que requieran controlar un peligro que no pueda gestionarse por otros medios razonables”, según establece el artículo 35 del Reglamento.

Estas autorizaciones excepcionales deben estar “científicamente justificadas”, con usos concretos y durante un plazo de tiempo limitado no superior a 120 días.

Por ello, EA propone cambiar la situación y plantea diez medidas, entre ellas, acreditar la existencia de una plaga mediante muestras y análisis determinantes; especificar el organismo nocivo que se pretende combatir así como el umbral admisible para considerarlo plaga. 

Asimismo, limitar la zona geográfica donde se haya detectado la plaga si se autoriza el uso del plaguicida.La Administración debe realizar análisis de alternativas antes de la autorización y optar por las de menor peligrosidad para la salud y el medioambiente, entre otras soluciones. EFEverde




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