INCENDIOS FORESTALES

La velocidad con la que las hojas se secan, clave para predecir incendios

La velocidad con la que las hojas se secan, clave para predecir incendios Foto de archivo de una zona afectada por un incendio en el centro de Portugal. EFE/Paulo Cunha

Las cada vez más frecuentes y tempranas olas de calor por el cambio climático provocan sequedad más rápida en la hojarasca, detectar este proceso facilita el control de la propagación de los incendios forestales como el de Portugal, es la conclusión de un estudio internacional en el que ha participado la Universidad de Lleida.

En el estudio, que ha sido publicado en la revista Earth’s Future de la Unión de Geofísica Americana, han participado investigadores de la Universidad de Lleida y de las universidades australianas de Western Sydney, de Wollongong, y Tecnológica de Sydney (los tres centros ubicados en Sídney).

Métodos adaptados a los cambios extremos del cambio climático

“Necesitamos desarrollar métodos que detecten los cambios rápidos y extremos en las condiciones atmosféricas y en la hojarasca antes de que pase a estar disponible para la propagación de un incendio”, ha explicado a Efeverde, el profesor del Departamento de Producción Vegetal y Ciencia Forestal de la Universidad de Lleida, Víctor Resco de Dios.

La investigación viene de más atrás, y se ha basado en un modelo desarrollado por Resco hace unos años, ha manifestado el también investigador Ramón y Cajal, y añadido que es necesario desarrollar nuevos métodos debido a los cada vez más imprevisibles fenómenos que se dan con el cambio climático.

Estudio testado en Australia, California y Portugal

El profesor Matthias Boer, de la Universidad de Western Sydney, ha liderado este estudio que ha utilizado un método testado en los incendios de años anteriores en Australia y California (EE.UU.) y más recientemente en el de Pedrógão Grande de Portugal, en junio de 2017.

Entre el 17 y el 24 de junio de 2017 se desató en Pedrógão Grande (centro de Portugal) un incendio forestal que arrasó más de 46.000 hectáreas y provocó la muerte de 64 personas y más de 200 resultaron heridas.

Treinta de las víctimas quedaron atrapadas en sus vehículos en medio del incendio cuando intentaban huir por la carretera nacional 236.

El grado de humedad de la hojarasca en episodios extremos

Según Resco, “el grado de la humedad de la hojarasca (combustible) determina de forma temprana el riesgo de propagación rápida de un incendio forestal. No depende tanto si ha llovido mucho o poco” sino de la rapidez con la que una ola de calor seca la hoja.

Lo que sucedió en Portugal es que el índice que tradicionalmente se usó para la predicción de incendios, el índice Fire Weather Index (FWI) utilizado por los servicios del “Instituto Português do Mar e da Atmosfera” (IPMA, www.ipma.pt) y el European Forest Fire Information System, que gestiona el Joint Research Centre de la Unión Europea (http://effis.jrc.ec.europa.eu), no detectaron los valores extremos de esos días.

“Los datos que ellos utilizaron no daban esos valores extremos, porque fue una ola de calor que entró muy rápido y no le dio tiempo al FWI a reaccionar”.

Sin embargo, “nosotros aplicamos un modelo de humedad de hojarasca que habíamos desarrollado previamente” utilizando datos de temperatura y humedad relativa del Sistema Nacional de Informaçao de Recursos Hidricos (shirh.pt) de Portugal y “vimos el gran índice de riesgo”.

“Lo que demostramos es la aplicabilidad en el de Portugal”, ha aseverado el investigador de la Universidad de Lleida. Utilizando ese índice, los investigadores detectaron que hubo tres momentos entre los últimos diez y quince años que se dieron condiciones tan extremas.

Mejorar el sistema de alertas

Con este método se busca mejorar el sistema de alertas de cuándo va a haber un incendio con una serie de índices de riesgo, y “si bien tiene una serie de problemas, estamos intentando mejorarlos”.

El sistema que se ha utilizado aquí para determinar los incendios, el FWI, es un índice que se desarrolló en los bosques boreales de Canadá y se implantó aquí sin haber testado su eficacia, ha manifestado el investigador.

Entre otros problemas, este sistema -que tiene unos tiempos tardíos de respuesta a las condiciones ambientales- no está preparado para responder a fenómenos como las olas de calor, donde de forma muy rápida cambian las condiciones meteorológicas.

Estos índices de riesgo lo que quieren predecir es el índice de humedad de la hojarasca porque ella determinará que el incendio “coja o no”, es decir, su propagación.

“Nosotros lo que hemos hecho es hacer un modelo del grado de humedad de la hojarasca directamente”, sin hacer índices de sequía y humedad de ambiente, si no hacer un modelo que está basado en procesos físicos sencillos de implantar no necesita grados de temperatura y humedad y lo testamos en Australia y California.

Los investigadores que han intervenido en el estudio son: Mathias Boer, R.H. Nolan, Víctor Resco De Dios, H. Clarke, O.F. Price, R.A. Bradstock.

Link para la versión original: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/2017EF000657/abstract

Efeverde




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