Gobierno impulsará una conexión entre desaladoras

MEDIO AMBIENTE AGUA

El Gobierno impulsará la conexión entre desaladoras para llevar agua donde falte

El Gobierno impulsará la conexión entre desaladoras para llevar agua donde falte Desaladora de Torrevieja (Alicante). EFE/Morell

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado este martes la primera licitación de una "malla" de conexiones entre desaladoras a partir de los canales ya existentes para poder llevar el agua a zonas donde los acuíferos están sobreexplotados y es necesario recuperarlos.

Interconexión de las desaladoras

En este punto, ha anunciado que la Confederación Hidrográfica del Segura pujará en breve por el proyecto de interconexión de las plantas gestionadas por Acuamed (sociedad estatal Aguas de las Cuencas Mediterráneas) para optimizar el recurso para consumo humano y regadío en las provincias de Alicante, Murcia y Almería.

En un desayuno en Nueva Economía Fórum, Ribera ha señalado que en cuanto a la producción de agua desalada el objetivo prioritario es duplicarla, pasando de los 270 hectómetros cúbicos actuales a más de 500 hectómetros cúbicos en 2022.

Teresa Ribera ha explicado que la capacidad de desalación de las plantas que gestiona Acuamed y la mancomunidad de canales de Taibilla es ahora de 462 hectómetros cúbicos al año y la previsión es llegar a 700 hectómetros en 2021, es decir, incrementarla en un 50 %.

A su juicio, “España necesita una reflexión seria para lograr una política hidrológica consensuada y participada y que actúe como cohesión social del territorio”.

Ha incidido en la optimización de la gestión de los recursos generados por las desaladoras para su distribución en zonas regables independientemente de su procedencia, lo que mejorará “notablemente” la garantía de suministro del agua.

Plan integral de Protección de los Humedales

Durante el acto, la ministra ha destacado como una de las prioridades de su departamento la puesta en marcha de un nuevo plan integral de Protección de los Humedales (el último se elaboró en 1996), porque la pérdida de biodiversidad es “una grave amenaza a la que no hemos prestado debida atención”.

Para su ejecución es necesario completar el Inventario de Humedales, reconocer su actual estado de conservación y saber “la cantidad de agua que entra en ellos, de donde procede y su calidad”, pero sobre todo conocer si el aporte de agua se verá afectada por extracciones ilegales subterráneas.

España debe contar con unos humedales en buen estado de conservación “frente a las cada vez más recurrentes sequías e inundaciones” y que mitiguen la emisiones de CO2 que provocan el cambio climático.

En esta línea, ha apostado por un nuevo plan de lucha contra la desertización en un país en donde el clima semiárido ha crecido más de 30.000 kilómetros cuadrados (en torno al 6 % de la superficie de España) en los últimos 50 años.

Por último, la ministra también ha informado de que en la actualidad se está trabajando en la estrategia de reducción de emisiones a 2050 que debe entregarse a la Unión Europea -al igual que el resto de Estados- antes del próximo 31 de diciembre. EFEverde




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