NATURALEZA GUEPARDOS

De Suecia a Cantabria: cinco güepardos, nuevos inquilinos del Parque de Cabárceno

De Suecia a Cantabria: cinco güepardos, nuevos inquilinos del Parque de Cabárceno

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno (Cantabria) cuenta con cinco nuevos animales, una manada de guepardos macho, procedentes del zoo de Boras, en Suecia, cuya incorporación supone el primer paso para que esta especie, en peligro de extinción, pueda reproducirse

Cabárceno desarrolla una reconocida labor en el mantenimiento de especies en peligro de extinción y, por ello, trata de albergar en sus recintos ejemplares con los que poder conseguir el objetivo de su reproducción.

A través del Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP) han llegado al parque estos cinco guepardos, de 18 meses, ya adultos, y el siguiente paso, según explica el veterinario de Cabárceno, Miguel Celada, es que lleguen las hembras para poder comenzar con los trabajos de reproducción.

No hay fecha prevista para que se incorporen las hembras a esta manada de guepardos como tampoco son fáciles las tareas para conseguir su reproducción.

Hermanamiento entre ejemplares :

Los machos y las hembras no pueden vivir en el mismo grupo porque se forma un hermanamiento y las hembras no salen en celo y de ahí que tengan que vivir en recintos contiguos, pero separados.
No tienen que tener contacto, tan solo en momentos puntuales del día, y la forma de intentar que la hembra entre en celo es, por ejemplo, que el macho entre por la noche en su recinto y marque territorio con la orina.

“Es cuando se produce el efecto macho, la hembra siente el estímulo de que ahí ha estado un macho y se le provoca la salida en celo”, especifica Miguel Celada, que también remarca que el éxito puede llegar en un medio plazo.

Mientras llegan las hembras a Cabárceno, estos cinco guepardos, se van adaptando al que será su hogar, un recinto de 4.062 metros cuadrados, habilitado para esta nueva especie, y que ha supuesto una inversión de cerca de 60.000 euros.
Lo hacen en un día de lluvia, algo que no les gusta, explica Celada, porque son animales capaces de aguantar temperaturas bajas pero no con lluvia.

El recinto cuenta con sitios naturales donde, cuando llueve y si se sienten incómodos, se puedan recoger, aunque otro problema será el invierno, cuando habrá que dar un “manejo especial” a estos animales, para que no sufran las inclemencias de los “momentos malos de las tres o cuatro épocas de invernada dura que tenemos en Cantabria”, apunta el veterinario.

Primeras horas :

Las primeras 24 horas de los felinos en Cantabria han sido “como cabía esperar, perfectas”, no ha habido ningún problema de adaptación y, por ello, “se puede decir que, hasta el momento, todo ha sido un éxito”.

Comen una vez al día, aproximadamente “entre kilo y kilo medio de carne”, son animales inquietos, probablemente por su forma de vida y de caza, “siempre con movimientos muy rápidos” y siempre se mueven juntos, en manada.

Actualmente en el mundo sólo hay 7.500 ejemplares que viven en el cono sur de África y un pequeño grupo aislado en Irán, de unos 50 guepardos, lo que provoca que haya muy poca variabilidad genética y mucha endogamia, convirtiendo a esta especie en una de las que se encuentran en peligro de extinción. EFE verde




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