GOTA FRÍA

Cinco claves para entender la compleja nomenclatura de la DANA

DANA .-Imagen de la población alicantina de Almoradí. EFE/ Morell

La denominación de los distintos términos asociados a la DANA (depresión aislada en niveles altos), que ha castigado al arco mediterráneo esta semana con catastróficas inundaciones por lluvias en numerosas localidades, suscita debate y confusión en la población debido a su carácter tan técnico.

Cuando se habla de este fenómeno meteorológico, ¿qué es lo correcto decir, DANA o gota fría? ¿es lo mismo rambla y torrente? ¿cuándo se convierten en torrenciales las lluvias, y los vientos en huracanados?; estos son los principales términos y sus características para entender mejor este fenómeno.

1.- Gota fría.- esta expresión es usada informalmente en lugar del término técnico más preciso, depresión aislada en niveles altos, o su sigla DANA, y hace referencia a una masa de aire que se desprende de una corriente muy fría y que desciende sobre otra de aire caliente produciendo grandes perturbaciones atmosféricas.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) aconseja el uso de la secuencia técnica depresión aislada en niveles altos y su sigla DANA en vez de gota fría.

2.- Torrente.– pequeña corriente de agua temporal o permanente de fuertes pendientes, escasa longitud, con crecidas violentas y repentinas, casi siempre por precipitación, y de caudal líquido y sólido muy variable.

Ramblas.- cauce natural con caudal temporal u ocasional debido a las lluvias. Es el término con el que se conoce en España, especialmente en su parte oriental, a un torrente.

3.- Vientos huracanados.- La clasificación de los vientos según su intensidad determina que un viento comienza a ser huracanado cuando su velocidad es igual o superior a 120 kilómetros por hora.

4.- Lluvias torrenciales.– se consideran como tal, las lluvias de intensidad extraordinaria y muy locales con importantes daños materiales o pérdidas humanas y que cumplan estos requisitos: que la precipitación torrencial dure menos de 3 horas y más de 30 minutos, que abarque una extensión inferior a 50 km2, y que se alcancen 60 litros por metro cuadrado en una hora en algún punto de este área.

5.- Estanque de tormentas.– conocido también como aliviadero, es una estructura de alcantarillado de grandes dimensiones que permite recoger y retener el agua de la lluvia y las aguas negras -procedentes de las viviendas- para su tratamiento posterior en la depuradora.

Está destinado a limitar el caudal producido durante las precipitaciones, evitando las posibles inundaciones y que las primeras lluvias, las más contaminadas, se viertan directamente a sistemas naturales acuáticos, como ríos o arroyos. EFEverde




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