Cumbre climática Catalana culmina con compromisos pero sin obligaciones

CRISIS CLIMÁTICA

La cumbre climática de Cataluña culmina con compromisos pero sin obligaciones

La cumbre climática de Cataluña culmina con compromisos pero sin obligaciones Vista de una de las reuniones de la primera Cumbre Catalana de Acción Climática. EFE/Quique García

La primera Cumbre Catalana de Acción Climática ha culminado este viernes con el compromiso de administraciones, empresas y organizaciones de emprender medidas inmediatas con las que paliar los efectos de la crisis climática pero sin la obligación de cumplir unos mínimos.

La cumbre se ha desarrollado en el Teatro Nacional de Cataluña (TNC) de Barcelona envuelto en polémica por la crítica de diversas entidades, como Movimiento por la Justicia Climática, Ecologistas en Acción o Rebelión o Extinción, que no han sido invitadas al acto y han protestado a las puertas del recinto para denunciar que se las “silencia”.

El caso más sonado ha sido el de Fridays For Future, la ONG que lidera Greta Thunberg, que no ha sido convidada a pesar de la participación de “Jóvenes por el Clima”, el movimiento catalán inspirado en la organización de la activista sueca.

El encargado de presidir la cumbre ha sido el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha pedido “sacrificios” y “un cambio cultural radical” para que Cataluña lidere la “revolución de acción climática” con la que mitigar el deterioro del medio ambiente.

“Apelamos a un cambio cultural radical que nos exige el momento actual”, ha sostenido Torra, quien ha urgido a los catalanes a “liderar” el movimiento ecologista.

También el conseller de Territorio, Damià Calvet, ha pedido una “acción rápida” antes de que se “traspasen todos aquellos objetivos que harían irreversible el impacto sobre el medio ambiente” y ha alertado de que, en caso contrario, habrá consecuencias “económicas”.

Durante el congreso, la secretaria de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Marta Subirà, ha lanzado diecisiete compromisos a los que pueden adherirse entidades, compañías y profesionales como la promesa de la Generalitat de eliminar su huella de carbono antes de 2050.

Compromisos voluntarios

Sin embargo, no se trata de obligaciones, sino de compromisos voluntarios que cada uno de los actores pueden adoptar “en la medida de sus capacidades”.

Entre otros, el Govern ha prometido presentar en un plazo inferior a un año una hoja de ruta para alcanzar la neutralidad de carbono y contratar su suministro eléctrico con certificación de origen renovable.

Las administraciones catalanas también se han conjurado para combatir la crisis climática y emprender, a la mayor brevedad posible, medidas concretas coincidiendo, todas ellas, en que lejos de “diagnósticos”, se necesitan “acciones”.

Asimismo, han participado diversos representantes del mundo empresarial, como la presidenta del Puerto de Barcelona, Mercè Conesa, quien ha pedido que los objetivos de reducción de emisiones que se impongan a la infraestructura sean “alcanzables”.

Tras el rifirrafe del miércoles con el Ayuntamiento de Barcelona por los datos de emisiones del puerto, Conesa ha aseverado que la entidad sólo puede hacerse responsable de la huella ecológica del interior del recinto y no de toda la cadena logística.

Finalmente, ha exigido que las medidas para reducir las emisiones contaminantes de esta infraestructura -que se encuentra en el centro del debate junto con el Aeropuerto Josep Tarradellas- se impulsen “desde el incentivo y no desde la penalización”. EFEverde





Secciones:            
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com