Envoltorios comestibles o ropa biodegradable para frenar la crisis climática

CRISIS CLIMÁTICA

Envoltorios comestibles o ropa biodegradable para frenar la crisis climática

Envoltorios comestibles o ropa biodegradable para frenar la crisis climática Dos jóvenes observan ropa y complementos realizados con material reciclado.EFE/Archivo/Salvador Sas

Concha Tejerina.- EFEverde.-  Ropa textil biodegradable o envases comestibles hechos con almidón y gelatina de alga son algunas de las ideas de 300 jóvenes valencianos para frenar la crisis climática.

Estos jóvenes, estudiantes de Secundaria y universitarios, han expuesto sus ideas durante un taller de innovación celebrado en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), al que ha asistido la reina Letizia, quien se ha interesado por sus proyectos.

Doña Letizia, acompañada por el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha hablado con algunos de los jóvenes participantes en el reto y posteriormente ha escuchado la exposición de los diez grupos que han expuesto proyectos que han creado en el tiempo récord de tres horas.

Xavier Verdeguer, director del centro de innovación Imagine y conductor del taller, ha destacado a los periodistas que los participantes tienen una “creatividad desbordante” en un tema “tan amplio” como el de la crisis climática.

Ideas para frenar la crisis climática

Envoltorios comestibles o ropa biodegradable para frenar la crisis climática

La reina Letizia, acompañada por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha hablado con algunos de los jóvenes participantes en un taller de innovación celebrado en la Universidad Politécnica de Valencia. EFE/Manuel Bruque

Algunas de las ideas innovadoras expuestas por los jóvenes están relacionadas con envoltorios comestibles, la reducción del consumo de agua, facilitar la reducción de las emisiones, usar servicios de movilidad más sostenible o compartir vehículos o elementos de movilidad.

Otras, según Verdeguer, no solo ayudan a reciclar sino que van “un poco más allá, a evitar generar residuos” y, en lugar de tirarlos en el contenedor, “hacer algo en casa con este residuo y darle otra vida”.

Los jóvenes han expuesto ideas como concienciar a los niños para que no consuman hamburguesas en locales de comida rápida, porque en la fabricación de cada una de ellas se gastan 2.392 litros agua.

También la posibilidad de reducir los residuos del mar con una aplicación que reúne gente en las playas para limpiarlas, o contenedores de aceite usado que se cambien por dinero.

Aumentar o disminuir la velocidad del wifi en las casas dependiendo de si reciclamos mucho o poco, a través de un sensor conectado al router en la papelera, es otro de los proyectos presentados durante el reto.

También una aplicación que conecta al supermercado con el consumidor para notificarle cuándo tienen productos de desecho rebajados, porque anualmente son desechados un tercio de los productos de estos comercios.

Otras ideas ha sido un sistema informático que detecta la temperatura corporal en las aulas y enciende la calefacción, una aplicación que detecta el consumo diario de plástico o un kit de ropa textil biodegradable y modificable “más sostenible”.

También la reutilización de residuos del sector vitivinícola en empresas de bebidas carbonatadas o como tinte natural, o la creación de una materia prima biodegradable y comestible, hecha de almidón y gelatina de alga, como alternativa al plástico.

Alquilar la ropa, porque en cada pantalón vaquero se gastan 10.000 litros de agua, o reducir al máximo el consumo de carne mediante paneles interactivos en los supermercados que alerten de su impacto en el medio ambiente, son otras de las ideas expuestas. EFEverde




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