ESPECIES INVASORAS

Las cotorras argentinas se adaptan mejor a nevadas y frío que las aves autóctonas

Dos ejemplares de cotorras. EPA/Alaa Badarneh.

Las cotorras argentinas se adaptan mejor que las aves autóctonas a las nieves persistentes y las olas de frío como la que está sufriendo media España tras el paso de la borrasca Filomena debido a su “flexibilidad ecológica” y su mayor tamaño, ha explicado a Efe un experto de SEO/BirdLife.

Esta ave, catalogada como especie exótica invasora (EEI), cuenta con la ventaja de provenir “de la parte fría de Suramérica” lo que le ha ayudado a “adaptarse perfectamente a nuestro clima” según el técnico del área social de esta organización ambientalista, Luis Martínez.

La mejor demostración es que se ha expandido “de forma descontrolada a partir de poblaciones muy reducidas”, hasta el punto de que entre 2016 y 2019 creció en un 33 % en Madrid capital, donde ronda los 13.000 ejemplares de acuerdo con el último censo elaborado por SEO/Birdlife.

Este tipo de EEI “no tiene problema con el frío” porque está adaptada a soportarlo “siempre y cuando consiga las calorías necesarias para mantener su temperatura corporal durante la noche”, ha añadido Martínez.

Buena parte de su alimento en invierno “lo obtiene del suelo”, por lo que la nieve acumulada y las capas de hielo suponen “limitaciones a la hora de conseguir comida” pero, al tratarse de una especie “muy generalista” y con “una flexibilidad ecológica bastante amplia”, es capaz de rastrear “cierto tipo de arbustos ornamentales que mantienen frutos y otro tipo de alimento” para subsistir.

Además, su mayor tamaño capacita a la cotorra argentina para “conservar mejor el calor corporal” en comparación con otras especies autóctonas en España como el gorrión y la paloma torcaz, más pequeñas y con una flexibilidad ecológica menor.

No obstante, Martínez afirma que habrá que esperar para comprobar el comportamiento real de esta ave durante el actual incidente meteorológico, pues entra dentro de lo posible que parte de los ejemplares hayan llevado a cabo fugas de tempero: traslados temporales a zonas no habituales, donde tuvieran acceso a “un clima más benigno y más alimentación”. EFEverde

Te puede interesar:

Gestionar las cotorras desde la ciencia o desde el ruido. Por (*) José Postigo Sánchez

 

 




Secciones:                
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com