ANIVERSARIO COP25 MADRID

Los esfuerzos de organizar la COP25 en Madrid permitieron continuar con el diálogo climático

COP25 Uno de los pabellones de la COP25 en Madrid. EFE/Emilio Naranjo/ARCHIVO

Lourdes Uquillas.- El esfuerzo para organizar la COP25 en Madrid -que abrió sus puertas justamente hoy hace un año-, ha permitido continuar avanzando en una agenda multilateral y de cooperación, sobre todo cuando a los pocos meses del cierre de la cita climática el mundo entró en un parón por la crisis sanitaria.

El 2 de diciembre de 2019 Madrid abrió a contrarreloj la Conferencia de las Partes del Convenio Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (COP25) a la que asistieron miles de representantes gubernamentales, de organismos internacionales, nacionales y sociales ante la imposibilidad de celebrar la cita en Chile, país anfitrión de esa edición, por la crisis social en el país sudamericano.

Celebración de la COP25 en Madrid

La vicepresidenta cuarta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. EFE/ J.J. Guillén/ARCHIVO

El trabajo para la celebración de la COP25 en tan poco tiempo “nos pareció una locura, un esfuerzo que solamente merecía la pena porque tenía mucha importancia seguir viéndonos para trabajar en una agenda multilateral, de cooperación, todos juntos más allá de los ministros de Medio Ambiente y con todos los actores sociales en materia del clima”, asegura la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Este año, con la suspensión prácticamente de toda la agenda de trabajo ambiental y el retraso de la COP26 que debía celebrarse en Glasgow (Reino Unido), “nos damos cuenta de lo importante que fuera así”, sostiene Ribera, y añade que “gracias a esa acción que se impulsa desde Madrid y la capacidad de trabajo en la que estamos todos juntos, podemos seguir avanzando ahora incluso en circunstancias tan raras” como la que se ha producido con la crisis sanitaria que ha obligado a mantener reuniones virtuales.

La cita tenía la mira puesta en elevar la ambición climática un año antes de que el Acuerdo de París -que fija los parámetros para limitar a 1,5 grados el ascenso de la temperatura en relación a los niveles preindustriales- sustituyera al Protocolo de Kioto.

Elevar la ambición climática mirando a Glasgow

Sin embargo, los esfuerzos no dieron los frutos esperados y al cierre se puso la mira en la reunión de Glasgow, un retraso que se prevé pueda servir para que los 195 países firmantes del Acuerdo de París eleven su ambición climática y la plasmen en sus contribuciones determinadas nacionales (NDC, por sus siglas en inglés) y para que la agenda vuelva a los principios del multilateralismo y la cooperación con el gobierno electo de Joe Biden en Estados Unidos. 

Todos los países, organismos internacionales, nacionales y actores climáticos coinciden en que “es tiempo de actuar” y lograr resultados más eficientes en beneficio de las futuras generaciones, porque a pesar de la paralización del transporte y la movilidad tanto aérea como terrestre durante la pandemia, las emisiones de gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global  no han parado de crecer, como lo confirma el informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) del pasado 23 de noviembre. 

Emisiones que siguen calentando del planeta y causando la la acidificación del agua del océano, el deshielo glaciar y polar, la subida del nivel del mar que afecta a miles de personas y territorios insulares y litorales, la pérdida de biodiversidad, así como el incremento de los fenómenos meteorológicos, cada vez más fuertes y con mayor potencia destructora.  

Resultados positivos, pero “no conformes” con ellos

La ministra chilena de Medio Ambiente y presidenta de la COP25, Carolina Schmidt. EFE/Zipi/ARCHIVO

La ministra chilena de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, afirma que los logros alcanzados en la COP25 presidida por Chile y realizada en Madrid -gracias al apoyo del Gobierno español-, son positivos por: la inclusión de los océanos; el plan de género y el rol de la Ciencia no negociable.

Asimismo, el sentido transversal de la acción climática involucrando por primera vez a los ministerios de Finanzas, Energía, Transporte, Ciencia y Agricultura del mundo o la fuerte incorporación del sector privado con la extensión del “rol del Champion” de Naciones Unidas que actualmente lo ostentan el empresario chileno Gonzalo Muñoz y el enviado especial para el Cambio Climático del Ministerio polaco de Medio Ambiente, Tomasz Chruszczow.

Así como el masivo compromiso de países, gobiernos locales, empresas e inversionistas con la carbono neutralidad al 2050, a través de la Alianza de Ambición Climática lanzada por Chile en el marco de la Cumbre del Secretario General en Nueva York, en septiembre del 2019, meses antes de la COP25.

Sin embargo, sostiene la ministra chilena, “como presidencia de la COP25 y sintonizando con la ciudadanía, no quedamos conformes con los resultados porque están lejos de lo que la urgencia nos exige y las personas esperan de sus líderes globales”. La carbono neutralidad para el 2050 como exige la Ciencia, implica la movilización ambiciosa del sector público y privado; gubernamental y sociedad civil, todos avanzando en una misma línea.

Regreso de Estados Unidos

El reciente compromiso de Japón con la carbono neutralidad al 2050, gracias al estímulo de ambición climática que le dieron los actores no estatales, es el mejor ejemplo de la activación del Ambition Loop (Bucle de ambición) del Acuerdo de Paris, sostiene Schmidt.

Y muestra la esperanza de que el gobierno entrante de Estados Unidos “se comprometa a la carbono neutralidad al 2050, sumándose a la Alianza de Ambición Climática con la misma convicción”.

El diputado Juan López de Uralde. EFE/ Fernando Villar/ARCHIVO

Para el diputado y presidente de la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico del Congreso de los Diputados, Juantxo Lópes de Uralde, “con la COP25 en Madrid la lucha contra el cambio climático alcanzó un alto nivel de apoyo; las movilizaciones lideradas por los jóvenes pusieron mucha presión sobre los gobiernos”, aunque nadie podía prever entonces la explosión de la pandemia de coronavirus que ha paralizado al mundo este año.

No obstante, a juicio del diputado verde, la lucha contra la emergencia climática va recuperando vigor y la salida del presidente Donald Trump de La Casa Blanca “es la mejor noticia para el clima”.

Mientras, en España se avanza en “la adopción de medidas” como la Ley de Cambio Climático, o los nuevos presupuestos que aumentan un 132% los fondos del Ministerio de Transición Ecológica. No cabe duda que la COP supuso un impulso importante cuyos frutos estamos recogiendo ahora”.

López de Uralde se siente optimista de “que pronto se recupere el impulso global porque el clima no puede esperar”.

Acción frente a la inacción

Varios activistas después de la sesión plenaria de la Cumbre Climática (COP25) en Madrid. EFE/Fernando Villar/ARCHIVO

Para la responsable de Justicia Climática de Amigos de la Tierra en España, Cristina Porras, la COP25, finalizó “con un acuerdo insuficiente y sin perspectivas de una mejoría de los compromisos de reducciones de emisiones, que nos aboca a un aumento de temperatura global a final de siglo de 3 grados y donde además, las comunidades del Sur Global y las mujeres en general, son, como siempre, las máximas olvidadas”.

Desde un comienzo, los países desarrollados y las empresas contaminantes “han creando falsos discursos de acción climática, que en muchos casos se trata de medidas de “greenwashing” y de una violación sistémica de los derechos de las comunidades y personas más vulnerables y sus territorios”.

Ante este fracaso, según Porras, la ciudadanía “ha decidido tomar cartas en el asunto. Así, más de 70 organizaciones de todo el mundo “nos unimos en el Acuerdo de Glasgow-Compromiso climático de los Pueblos, dirigido a crear agendas climáticas nacionales para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, donde el marco político será el de la justicia climática. 

Abogan por una redistribución del poder, el conocimiento y el bienestar y una verdadera conexión entre los sistemas de conocimientos tradicionales y occidentalizados, y con una necesaria perspectiva feminista.

“Queda mucho por hacer antes de (la COP26 de) Glasgow, y desde Amigos de la Tierra continuaremos haciendo campaña a favor de los Derechos Humanos de las comunidades del mundo que están siendo más devastadas por los impactos de la crisis climática unido a la inaccion y mala praxis de gobiernos y empresas”.

Coincidiendo con este aniversario, en Países Bajos, se ha iniciado una acción judicial contra la empresa de combustibles fósiles Royal Dutch Shell interpuesta por Amigos de la Tierra en ese país (Milieudefensie) para lograr la reducción de emisiones contaminantes por sus actividades industriales. EFEverde