CAMIBIO CLIMÁTICO/COP

COP20 – El deber constitucional de defender el Medio Ambiente

  • Desde Greenpeace, pedimos que este objetivo sea alcanzar emisiones cero en 2050 a través de un proceso de transición justa hacia un sistema 100% renovable

COP20 – El deber constitucional de defender el Medio Ambiente Archivo

Por Aida Vila (Greenpeace) * .- Los miembros del equipo político de Greenpeace nos hemos desplazado a la COP20, la Cumbre Climática de Naciones Unidas que se está desarrollando en Lima (Perú), como cada año, para seguir llevando hasta el límite las posibilidades que nos ofrece nuestra condición de observadores en el proceso y hacer valer nuestro deber ciudadano de defender el medio ambiente en este foro internacional.

Que Greenpeace esté presente en reuniones de Naciones Unidas puede sorprender a algunos que sólo nos imaginan ataviados con el mono naranja de las acciones o con el chaleco salvavidas, persiguiendo balleneros a bordo de una lancha inflable en medio del mar. Pero lo cierto es que en la lucha medioambiental, como en la vida, hay momentos para todo: momentos para la negociación y momentos para la acción.

Yo me dedico más a lo primero, y este año voy a intentar que la COP20 termine con el mejor resultado posible : un borrador de acuerdo para firmar el año que viene en París en el que se incluyan objetivos ambiciosos a corto plazo y mecanismos quinquenales para revisar y seguir aumentando la acción, pero también un objetivo global a largo plazo en la línea de lo que recomiendan los científicos. Desde Greenpeace, pedimos que este objetivo sea alcanzar emisiones cero en 2050 a través de un proceso de transición justa hacia un sistema 100% renovable que permita abastecer energéticamente a toda la humanidad . Es decir, alcanzar, a mitad de siglo, un mundo sin emisiones de gases de efecto invernadero y sin los riesgos de la energía nuclear.

Hace casi cuatro años, dieciséis compañeros míos denunciaron de forma pacífica la falsedad de la opción nuclear como solución al cambio climático, poniendo de manifiesto no sólo sus riesgos sino sus elevados costes y su carácter centralizado que la hacen incapaz, también, de contribuir al objetivo internacional de universalizar el acceso energético. Mis compañeros tomaron como ejemplo la planta atómica de Cofrentes, en Valencia, una planta vieja y peligrosa, para denunciar que la nuclear no no es necesaria en el mix energético español y se mantiene sólo porque las grandes eléctricas quieren seguir llenándose los bolsillos a costa del bién común del conjunto de la humanidad. Ha llovido mucho desde entonces y los riesgos de la energía nuclear no han dejado de evidenciarse, sin ir más lejos pensemos en la alarma desatada ayer por el incidentes nuclear en Ucrania, pero mis compañeros y el periodista que cubría la acción serán juzgados por ello hoy en Valencia y se enfrentan a las penas más elevadas de la historia de Greenpeace España por una acción de denuncia pacífica ambiental .

Defender el medio ambiente es, según el artículo 45 de la Constitución Española, un deber de todos los ciudadanos y protestar pacíficamente debe ser nuestro derecho en una democracia real. Greenpeace está firmemente comprometida con estas dos máximas, tanto en foros internacionales como la COP20, como mediante acciones de denuncia pacífica en cualquier otro lugar. Ni en Perú, ni en España, ni en ningún otro país debe vulnerarse el derecho a la protesta pacífica de los ciudadanos porque este es el más poderoso método de transformación social. Así han comenzado gran parte de las grandes revoluciones históricas, desde la abolición de la esclavitud y así debe avanzar también la Revolución Energética . Este proceso ya ha comenzado de la mano de compromisos de países  y grandes compañías energéticas  con un futuro 100% renovable, sólo necesita vía libre para llevarnos dónde la ciencia nos dice que tenemos que estar a mitad de siglo .

Hoy le pedimos a España y al mundo que impulsen ese giro hacia un futuro más justo y sostenible, en el que se garanticen derechos como el acceso energético pero también la libertad de expresión, en el que se aprovechen las fuentes renovables que, entre otros beneficios, generan empleo y ahorro y permiten que la energía esté en manos de la comunidad. Pedimos al gobierno de España y al resto de gobiernos del mundo que dejen de poner la política al servicio de poderosos lobbies energéticos y que hagan aquello por lo que les pagamos: defender el bien común. Lo pedimos hoy desde la COP20 y desde las puertas de la Ciudad de ala Justicia de Valencia, dónde se juzga a nuestros activistas y lo seguiremos haciendo, en mono naranja o en traje, luchando por un futuro más verde y en paz para toda la humanidad.

Aida Vila, responsable de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace Internacional.

 




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies