Cop 25, cumbre azul para aumentar las propuestas del clima

CRISIS CLIMÁTICA

Cop 25, cumbre azul en Madrid para aumentar la ambición en las propuestas del clima

Cop 25, cumbre azul en Madrid para aumentar la ambición en las propuestas del clima Archivo

Madrid, 3 nov (EFE).- La vigesimoquinta conferencia de las partes (COP25) del clima de la ONU, que se celebrará en Madrid del 2 al 13 de diciembre, buscará impulsar, con el foco puesto en los océanos, las garantías para poner en marcha a partir de 2020 las medidas del Acuerdo de París de 2015(COP21).

Se trata de perfilar la puesta en marcha de los nuevos  objetivos nacionales de descarbonización que  y aumentar la ambición de las medidas. Con un libro de reglas ya aprobado, la COP de Madrid debe preparar el camino para aumentar la ambición climática de los actores nacionales de cara a la cumbre que se celebrará en 2020 en Glasgow.

En cierta medida, explican fuentes de la negociación es similar a la COP20 de Lima (Perú) de 2014 en la que se sentaron las bases que hicieron posible el Acuerdo de Paris un año después.

Se trata de negociaciones complejas para los profanos. Así durante la COP esta previsto que se celebre una de las reuniones de las partes firmantes del Protocolo de Kioto, prorrogado hasta 202o y que convive con el Acuerdo de París.

París, a diferencia de Kioto, supuso un hito global, al ser asumido por casi 200 países, entre ellos los dos principales emisores de CO2: China, en términos absolutos, y Estados Unidos, per capita.

Sin embargo, EE. UU., que se incorporó durante la administración Obama, expreso su voluntad de dejar el acuerdo con la llegada de Donald Trump a la presidencia y, a principios de noviembre ha solicitado formalmente la salida, que no será inmediata, sino que requerirá al menos un año.

Estas son algunas de las claves del Acuerdo de París sobre las que se avanzará en Madrid:

Las medidas nacionales del Acuerdo de París son importantes porque buscan responder a un reto global: mantener la temperatura media mundial “muy por debajo” de 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales, aunque los países se comprometen a realizar “todos los esfuerzos necesarios” para que no rebase los 1,5 grados y evitar “los impactos más catastróficos”.

El convenio es legalmente vinculante pero no así los objetivos nacionales de reducción de emisiones y -a diferencia de Kioto- no contempla mecanismos sancionadores. En Kioto nunca se llegaron a aplicar.

El mecanismo de revisión de los compromisos de cada país, en vigor desde el próximo año, sí es jurídicamente vinculante para tratar así de garantizar el cumplimiento, además se revisarán “al alza” cada cinco años. Los que quieran podrán usar mecanismos de mercado (compraventa de emisiones) para cumplir esos objetivos.

Se prevé un mecanismo de seguimiento para tratar de garantizar que todos los firmantes cumplen sus propuestas.

Además, los países se comprometen a lograr “un equilibrio entre los gases emitidos y los que pueden ser absorbidos” en la segunda mitad de siglo, lo que viene a suponer cero emisiones netas, o dicho de otro modo: no se pueden lanzar más gases que los que el planeta pueda absorber por sus mecanismos naturales o por técnicas de captura y almacenamiento geológico.

Respecto a los mecanismos de financiación, los países desarrollados “deben” contribuir a financiar la mitigación y la adaptación en los Estados en desarrollo, para lo que inicialmente se estimaron unos cien mil millones anualmente desde 2020. EFE
efv/al

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com