Construcción de puerto amenaza ecosistema Golfo colombiano de Tribugá

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La construcción de un puerto amenaza los ecosistemas del Golfo colombiano de Tribugá

La construcción de un puerto amenaza los ecosistemas del Golfo colombiano de Tribugá Imagen de uso editorial facilitada por el fotógrafo de naturaleza Felipe Mesa de Tribugá. EFE

Lourdes Uquillas.- La construcción de un puerto en el Golfo de Tribugá, en el norte-centro del Pacífico colombiano, podría poner en peligro sus ecosistemas vírgenes, ricos en especies aún por descubrir para la ciencia, y al que se oponen afrodescendientes e indígenas de poblaciones ancestrales locales.

“Es una de las zonas más biodiversas del planeta, según los científicos que han visitado la zona que incluye selva, montaña, manglares y océano”, explica a Efe Felipe Mesa, fotógrafo y documentalista de naturaleza y vida salvaje, que junto a otras personas ha puesto en marcha ‘Expedición Tribugá’, una serie documental para informar y evitar la destrucción de la naturaleza.

Expedición Tribugá

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Imagen de uso editorial, facilitada por el fotógrafo de naturaleza colombiano Felipe Mesa, de la zona de Tribugá, en el Chocó, norte centro de Colombia. EFE

Expedición Tribugá consta de tres capítulos: selva, mar y comunidades”, según Mesa, y nació con el objetivo de dar a conocer la importancia de conservar un espacio aún virgen y con “muchas especies aún por descubrir”.

En el rodaje ha intervenido Mesa y el también fotógrafo Francisco Acosta, acompañado de documentalistas, conservacionistas, científicos y miembros de las comunidades locales con el fin de lograr que esta zona del Chocó colombiano sea protegido como parque natural mundial.

Así lo explican Mesa y su colega Francisco Acosta, en un vídeo que ha circulado en las redes sociales y en el que invitan a todos a defender Tribugá, “un lugar que pertenece a toda la humanidad y a las futuras generaciones”.

Según Mesa, la construcción del puerto lleva algunos años sobre la mesa y se ha reabierto con el Gobierno de Iván Duque, que promueve la construcción de “esta megainfraestructura innecesaria”, cuando a “escasos dos kilómetros, en el puerto de Nuquí hay ya un aeropuerto” que da servicio a toda la zona.

Proyecto de construcción del puerto 

tribugá

Imagen de uso editorial, facilitada por el fotógrafo de naturaleza colombiano Felipe Mesa, de la zona de Tribugá, en el Chocó, norte centro de Colombia. EFE

El proyecto “no había pasado los estudios de impacto ambiental“, pero con este Gobierno ya ha pasado varias instancias, y en el Plan Nacional de Desarrollo de Duque está considerado “como prioritario”, pero falta “la consulta previa a las comunidades locales, aunque hay muchas maneras de manipulación de los resultados”.

En el país existen otros dos puertos “que no funcionan al tope de su capacidad”, según Mesa, siendo el de Buena Ventura el más importante del país, “donde resulta más económico hacer ampliaciones que construir uno nuevo”.

El Golfo de Tribugá se encuentra ubicado en lo que se conoce como el Chocó biogeográfico, una zona natural cuyo 95 % de territorio se encuentra en Colombia, una pequeña extensión en Panamá, Perú y un 2 % aproximadamente en Ecuador, ésta última declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en agosto pasado.

Al norte del Golfo de Tribugá se encuentra el Parque Natural de Utría, y la construcción del puerto dañaría un “mundo biodiverso aún inexplorado”, como temen los habitantes de las localidades cercanas que tienen entre 200 y 1.000 personas la más grande.

“La zona incluye selva, montaña, manglares y océano” y para documentar la riqueza natural de Tribugá han trasladado hasta allí a varios científicos, entre ellos, botánicos de Suiza que encontraron “una nueva especie de planta en el Choco, que tiene un nivel de endemismo del 25 %, por lo que si se pierden, se perderían para siempre”.

Comunidades en contra del proyecto

“Pensamos que no se puede poner en riesgo un lugar así por el capricho del Gobierno actual, por un negocio multimillonario”, asevera el fotógrafo colombiano.

“Las comunidades afrodescendientes e indígenas están absolutamente en contra del puerto, no quieren que entren en su territorio”, porque viven “con una calidad de vida muy alta, a pesar de no tener mucho dinero”, asegura.

No les falta pesca y alimentos, que obtienen de las frutas y semillas que cultivan o sacan de la selva, dice Mesa, y, además, “tienen agua pura, y, justamente, ese es uno de sus miedos, que privaticen sus fuentes de agua con fábricas embotelladoras que luego les obligarán a consumir”.

“No quieren un cambio de estilo de vida”, dice Mesa, y explica que la “economía de este sector depende cada vez más del ecoturismo tanto nacional como internacional” por la abundancia de entre otras especies, de ballenas, tortugas, aves, anfibios y tiburón martillo -especie en peligro de extinción que procrea en las costas del Golfo de Tribugá-.

Deforestación, minería, plástico

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Imagen de uso editorial, facilitada por el fotógrafo de naturaleza colombiano Felipe Mesa, de la zona de Tribugá, en el Chocó, norte centro de Colombia. EFE

En Colombia actualmente hay muchas amenazas, señala, y enumera la deforestación, la minería legal e ilegal -“que son igual de dañinas y cada vez hay más”-.

Se han dado licencias para minería en parques nacionales naturales, áreas que son para proteger, no con otros fines, sostiene.

A pesar de las manifestaciones de varias poblaciones en contra de la minería como la de la empresa Anglo Gold, el Gobierno sigue dando autorizaciones para las extracciones mineras. “No se respeta la voz de la comunidad”, y eso pasa en Colombia con muchas empresas, asevera Mesa.

La deforestación crece de forma “impresionante, estamos entre los cinco países que más deforestan bosques tropicales”, dice y añade que la tasa de deforestación de 2018 fue “la más alta de la historia, cuando se dañaron 220.000 hectáreas de bosque nativo”.

Sin embargo, según el Plan Nacional se ha aprobado el mismo límite de deforestación para los próximos cuatro, lo que quiere decir que se podrán deforestar 880.000 hectáreas en ese periodo.

“Las autoridades no son conscientes de la importancia de esa biodiversidad, somos un país rico en fuentes de agua, pero muchas de ellas están contaminadas, igual que las ciudades, como Medellín donde hay días que es muy difícil salir a la calle por la contaminación”.

Conciencia ambiental

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Imagen de uso editorial, facilitada por el fotógrafo de naturaleza colombiano Felipe Mesa, de la zona de Tribugá, en el Chocó, norte centro de Colombia. EFE

En Colombia “no hay conciencia ambiental”, aunque se ha hecho mucho esfuerzo de cara al exterior creando áreas de protección, parques nacionales, como la serranía de Chiribiquete, que fue incluida el año pasado como Patrimonio Mundial de la Humanidad, pero que “se está deforestando y no se está cuidando”.

“Es muy triste, pero en Colombia no es prioritario el tema medioambiental, al ministerio de Medio Ambiente se le recortó el presupuesto al igual que a los parques nacionales”.

Por otra parte, el mismo Ministerio de Medio Ambiente “tumbó la ley de plásticos de un solo uso”, no se entiende en un país biodiverso proporcional a su área y lo “estemos destruyendo”, concluye.

Dentro de pocos días pondrán en marcha una campaña de micromecenazgo (“crowdfunding”) para el lanzamiento del documental y esperan obtener los fondos suficientes, porque aunque anteriormente lanzaron otra, no llegó a recaudar más que una tercera parte de los 20.000 dólares que necesitaban y el resto ha salido de sus bolsillos. EFEverde




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