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Colombia se apoya en el ecoturismo para preservar su santuario de aves

Fotografía del parque Isla Salamenca, el 17 de marzo de 2021 en Barranquilla (Colombia). Las autoridades colombianas están impulsando, con el apoyo de las comunidades, el turismo ecológico en el Parque Isla de Salamanca para garantizar la preservación de este importante ecosistema del norte del país, considerado el "aeropuerto de aves más grande del mundo". EFE/ Hugo Penso EFE/ Hugo Penso

Barranquilla (Colombia), 19 mar (EFE).- Las autoridades colombianas están impulsando, con el apoyo de las comunidades, el turismo ecológico en el Parque Isla de Salamanca para garantizar la preservación de este importante ecosistema del norte del país, considerado el “aeropuerto de aves más grande del mundo”.

El parque es una reserva natural de 562 kilómetros cuadrados de extensión ubicada en la margen derecha de la desembocadura del río Magdalena, justo frente a Barranquilla, la principal ciudad industrial y comercial del Caribe colombiano.

El ministro de Comercio Industria y Turismo de Colombia, José Manuel Restrepo, explicó a Efe que la propuesta de conservación se basa en la promoción de turismo ecológico que abarca además a la Ciénaga Grande de Santa Marta y vincula a los departamentos de Magdalena, Atlántico y a la ciudad de Barranquilla.

“La forma más efectiva para garantizar el cuidado de un destino turístico como éste es justamente garantizar, crear y construir turismo sostenible con el cual se respete la flora y la fauna”, dijo Restrepo durante un recorrido por las ciénagas y caños del parque, que es un agregado de pequeñas islas por acumulación de sedimentos del delta del río Magdalena.

APOYO DE LAS COMUNIDADES

Omar Gutiérrez, un habitante de la zona que ha dedicado la mayor parte de su vida a actividades de preservación del parque, destacó las posibilidades de desarrollo para las comunidades que se vinculen a los proyectos de turismo sostenible.

Gutiérrez manifestó a Efe que una de las actividades con mayor potencial es el avistamiento de aves ya que además de las especies migratorias que pueden observarse en épocas específicas del año, todo el tiempo están las endémicas y residentes, que serán preservadas con adecuadas prácticas de la actividad turística.

“La zona de manglares es de gran importancia para que se alimenten y se reproduzcan muchos peces, crustáceos, moluscos y hasta aves. Por eso podemos decir que los manglares son la sala cuna de la vida porque es allí donde se desarrollan muchas especies”, afirma Gutiérrez, miembro de una familia de pescadores de la zona.

En el Parque Isla de Salamanca hay 275 especies de aves entre migratorias, residentes y endémicas, razón por la cual los biólogos lo llaman “el aeropuerto de aves más grande del mundo”.

ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Entre las endémicas, las que existen únicamente en ese territorio están la chauna chavarría y el colibrí manglero, que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, está en peligro crítico de extinción.

Otras especies de aves que se pueden apreciar son el colibrí cienaguero, la tángara de manglar, el periquito garganta marrón, el martín pescador y el buitre de cabeza amarilla.

El ministro, que visitó Barranquilla para participar en la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó que “en la ley de turismo aprobada en diciembre del 2020, el eje central es precisamente el turismo sostenible cuya la finalidad es desarrollar espacios de ecoturismo en esta zona del país”.

Según Restrepo, con el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, y el presidente colombiano, Iván Duque, se ha hablado de hacer una “diverciudad” que permita “aprovechar el Parque Isla de Salamanca como un atractivo turístico”.

Declarado sitio de la Convención de Ramsar para la protección de humedales y Reserva de la Biosfera, el Parque enfrenta diversas amenazas, como las acciones depredadores del hombre, los incendios forestales y los intereses económicos que promueven la actividad portuaria en la zona.

Flavia Santoro Trujillo, presidenta de Procolombia, que es la agencia gubernamental que promueve las exportaciones no tradicionales, el turismo y la inversión extranjera, dijo a Efe que “este es un proyecto que muestra la sostenibilidad que tiene Colombia como eje en el turismo internacional”.

“Este proyecto nos muestra que Colombia, después de la pandemia, tiene la posibilidad de ofrecer un turismo para que los visitantes internacionales tengan una experiencia maravillosa de riqueza natural”, manifestó.

Santoro destacó que el proyecto “tiene todos los elementos, que incluyen los aspectos sociales de la comunidad, además de la naturaleza, para que los visitantes internacionales puedan disfrutar, por ejemplo, del avistamiento de aves”. EFE

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