Biodiversidad mariposas

Clima y topografía diferentes ayudan a mariposas frente al cambio climático

Mariposa. EFE/Fernando Gimeno/Archivo

Un estudio de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) demuestra que las variaciones climáticas locales y las diferencias topográficas pueden proteger del cambio climático a ciertas comunidades de mariposas, aun a pequeña escala.

El estudio analiza los datos disponibles de estos lepidópteros en la península ibérica desde 1901 hasta 2016, una “larga serie temporal” como reconoce el comunicado facilitado por el MNCN, que ha permitido comprobar la influencia de estos factores en el grupo de insectos del que se posee mayor número de registros en esta zona, por lo que son “buenos bioindicadores”.

Además, la zona mediterránea constituye un “área de especial relevancia para la biodiversidad”, según ha indicado el investigador del Museo, Robert Wilson, ya que “sufre severamente los efectos del cambio climático” entre otros factores como el abandono del suelo en algunas zonas “en contraposición a la intensa urbanización” en otras.

La investigación ha comprobado cómo han cambiado “notablemente” las variables ambientales como la temperatura y las precipitaciones, pese a lo cual la respuesta de las poblaciones de mariposas “no ha sido tan marcada”.

Es más, las diferencias orográficas y de altitud “amortiguaron” las consecuencias del incremento de temperaturas y sequías, lo que apunta a que la heterogeneidad peninsular puede “escudar regionalmente a las mariposas de los impactos del cambio climático”.

En el caso de las zonas montañosas, las comunidades allí instaladas están “parcialmente protegidas” ya que la variación topográfica genera “muchos microclimas” en lugares “muy próximos” entre sí, ha añadido el investigador, también del MNCN, Mario Mingarro. 

Mingarro ha precisado que los efectos ecológicos del cambio climático dependen “en gran medida” de la distribución geográfica de cada especie y ha llamado la atención sobre otro tipo de amenazas para las mariposas, como los cambios del suelo, puesto que el estudio ha certificado que “respondieron a un aumento de la cobertura de la vegetación boscosa a causa del abandono”.

El problema de los datos

Los científicos encargados del estudio han lamentado una de las principales limitaciones con la que se han encontrado: la cantidad de datos disponibles en cada región.

Por ello han enfatizado la necesidad de poner en marcha “programas de monitorización a largo plazo” que permitan comprender la respuesta de los insectos al cambio global. EFEVerde




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