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La clase que va a cambiar el mundo

clase cambiar el mundo Vista general de Tafalla tras la riada. Archivo EFE/ Jesús Diges

Raúl Bobé.-EFEverde.-Un proyecto que comenzó con el objetivo de profundizar en las causas de la riada que asoló Tafalla el 8 de julio de 2019 ha convertido a los alumnos de cuarto de Primaria del colegio Marqués de la Real Defensa de esta localidad navarra en “la clase que va a cambiar el mundo”.

Y es que, según ha asegurado a Efeverde su tutor, Javier Ibáñez, “un buen proyecto nunca sabes dónde va a terminar porque estás descubriendo en cada momento”, y él tenía claro que, después de estar los últimos ocho años al frente de la dirección del centro, quería embarcarse en una aventura así antes de jubilarse. 

Educación ambiental tras la riada

Pótamos Zidakos” nació entre hojas y bocetos llenos de ideas sobre Grecia y las pirámides de Egipto, que pasaron a un segundo plano tras la inundación en la ciudad navarra y llevaron a la creación de este proyecto al comienzo de curso, todavía con “barro en los zapatos” de aquel fatídico día. 

Aliado con Idoia Alegre, una joven de 24 “con todas las ganas del mundo” y que hacía su debut como profesora, decidió enseñar a este grupo de niños de 9 años que “lo importante está afuera”, y así sin libros de texto y con la riada y el medioambiente como protagonistas, estructuran los contenidos del curso, que han terminado siendo mas amplios que lo establecido en el currículo escolar. 

El primer paso fue conseguir información sobre la semana de la riada, por lo que aprendieron cómo se escribía una carta y se la enviaron para pedir más datos a los directores de los principales periódicos locales, alcaldes, policías, el delegado de AEMET o la presidenta del Gobierno de Navarra .

Cambios desde el aula

En esta primera remesa invitaron a sus destinatarios a que les contasen sus testimonios sobre la riada, y esto les hizo ver a los escolares que, de los 24 ponentes que pasaron por su aula, la mayoría hacía referencia al “cambio climático” por lo que, sin estar previsto, comenzaron a estudiar este fenómeno y a leer a Greta Thunberg, ver sus vídeos y escuchar sus discursos, que les dieron la fuerza para querer “cambiar el mundo”.

Aunque, para lograrlo, entendieron que los primeros que tenían que cambiar eran ellos mismos, por lo que sustituyeron sus botellas de plástico por cantimploras rellenables y el papel de aluminio por portabocadillos reutilizables. 

Era una actuación “imprescindible” pero no “suficiente” y por eso se propusieron “llegar a los que mandan” a través de nuevas cartas que enviaron a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, a la vicepresidenta española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, o a la propia Greta.

En total fueron 31 las personas destinatarias y todas han enviado una respuesta a estos niños, por lo que se sienten “muy apoyados” y concienciados, de hecho a propuesta de una alumna Tafalla ha creado un lazo con con las localidades levantinas de Orihuela y Los Alcázares, que han vivido situaciones parecidas.

En definitiva, según Ibáñez, los niños “ven problemas de la vida real y se enfrentan a ellos con soluciones reales”, por lo que está “encantado” con esta forma de trabajar, que “además de ser válida, también les motiva” a aprender cosas que ni siquiera correspondían en el curso.

La COVID-19 les impidió poner el broche final al proyecto, que en el trimestre anterior había llevado a esta clase a manifestarse “durante el recreo” con carteles emulando a Greta e incluso a trabajar sobre los virus antes del comienzo de la cuarentena, prepara para el próximo curso Ibáñez trabaja ya en otro proyecto, ahora sobre “la realfood (comida de verdad) y el consumo a con-ciencia”. EFEverde

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