NATURALEZA SALUD

La transición hacia ciudades biofílicas, paso necesario para buena salud mental

La transición hacia ciudades biofílicas, paso necesario para buena salud mental Ir hacia ciudades biofílicas, necesario para una buena salud mental. EFE/Kristian Saederup

Zoilo Carrillo.- EFEverde.- El ser humano debe transitar hacia las ciudades biofílicas, aquellas que incorporan la naturaleza en su planeación y que resultan necesarias para mantener una salud mental cada vez más afectada por urbes en las que domina el concreto, dijo a EFEverde la especialista Isabel Studer.

La directora de The Nature Conservancy (TNC) en México y Centroamérica, habló sobre los resultados del reciente estudio “El alma verde de la jungla de concreto”, que enfatiza la preocupante cifra de que tan solo 13 % de la población mundial que vive en ciudades tiene proximidad con la naturaleza.
Esta falta de contacto con la naturaleza está teniendo, según los estudios científicos que se han hecho, una afectación a nivel de la salud mental, aseguró Studer, quien fue embajadora de cambio climático de Ciudad de México.

La falta de contacto con la naturaleza en las ciudades afecta a la salud mental. EFE/Sophia kembowski

Estrés, déficit de atención, depresión, obesidad

El mencionado estudio destaca que la falta de zonas verdes podría desencadenar situaciones de estrés, psicosis, déficit de atención, depresión y obesidad, problemáticas que no siempre son tomadas en cuenta al hablar de los efectos nocivos de las grandes urbes.

Normalmente son los problemas respiratorios los que se enfatizan, pero Studer, doctora en relaciones internacionales por la Universidad Johns Hopkins insistió en que también la salud mental se ve afectada por el ruido excesivo, la constante estimulación visual y la contaminación.
“Por más que el ser humano sea eminentemente social, la naturaleza es un componente muy importante para su salud mental“, subrayó.
Studer se mostró optimista asegurando que “las ciudades pueden ser causa pero también solución de los problemas ambientales“.
Por ello, cabe “explorar de manera comprensiva cuál es el vínculo de la ciudad con la naturaleza” e introducir la infraestructura verde como una vía para implementar la resiliencia urbana.

Qués es y dónde está la ciudad biofílica

. EFE/Patrick Pleul.

Es ahí donde el diseño biofílico, “cuya premisa fundamental es que como seres humanos tenemos una conexión innata con la naturaleza y es muy importante esa conexión para asegurarnos la felicidad y la salud”, juega un papel esencial.
Aun sabiendo esto, Studer ve grandes retos por delante, ya que “cuando se habla del desarrollo urbano no se incorpora la naturaleza”, asociándose la modernidad con los materiales pesados, especialmente el concreto.

En la actualidad hay 15 ciudades biofílicas que incluyen la naturaleza en las características del diseño urbano y la mayoría se encuentran en Estados Unidos.
Phoenix, Austin, San Francisco y Portland, en Estados Unidos; Freemans Reach, en Australia; Edmonton, en Canadá y Cantón de Curridabat (la única de América Latina) en Costa Rica, son algunas de estas urbes.

“El propósito de esta red de ciudades es ver cómo se puede no solamente integrar la naturaleza sino que el ser humano tenga una mayor conexión con ella”, aclaró Studer, ex directora general de Cooperación y Relaciones Económicas Internacionales en la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Naturaleza integrada en la ciudad

Al ritmo que estamos degradando la naturaleza, conviene buscar soluciones para que esta no acabe siendo un lujo, avisa Isabel Studer. EFE/David Aguilar.

Asimismo, indicó que no solo se trata solo de recuperar espacios verdes. “(El concepto) va más allá; es que haya abundancia de naturaleza”, e integrarla para “reducir el estrés, la contaminación del aire, conseguir un crecimiento más sano de los niños o incluso mediante los huertos urbanos combatir la inseguridad alimentaria”.
Pero aún sabiendo todos estos beneficios, la especialista consideró que todavía no existe una conciencia total de los beneficios de la naturaleza más allá de los recursos que se extraen de ella.
Creo que no hay una conciencia pero se intuye y conoce su importancia. Cuando nos vamos de vacaciones, normalmente la primera opción es ir a la playa porque buscamos esa tranquilidad que nos da la naturaleza”, apuntó.
Se estima que para 2050 habrá 2.400 millones de personas más viviendo en ciudades, lo que demanda soluciones que generen ambientes naturales, sanos y propicios para la vida urbana.
Para finalizar, Studer apuntó que, al ritmo que estamos degradando la naturaleza, conviene buscar soluciones para que esta no acabe siendo un lujo. EFEverde




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