COLOMBIA MEDIOAMBIENTE

La ciencia se abre paso en uno de los territorios más castigados de Colombia

La ciencia se abre paso en uno de los territorios más castigados de Colombia Fotografía de archivo de la selva colombiana. EFE/Ricardo Maldonado

Por Mar Romero Sala.- Una expedición del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt recorre el departamento colombiano de Santander (noreste) abriendo paso a la ciencia en uno de los territorios más castigados del país por el conflicto armado y la actividad humana.

Una expedición del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt recorre el departamento colombiano de Santander (noreste) abriendo paso a la ciencia en uno de los territorios más castigados del país por el conflicto armado y la actividad humana.

Más de 50 expertos en ciencias biológicas y sociales se desplazaron el sábado pasado a zona rural del municipio de Cimitarra para completar el proyecto Santander Bio, que se desarrolla junto a la Universidad Industrial de Santander y con el auspicio de la Gobernación del departamento hasta este viernes.

Esta expedición se suma a las que se desarrollaron en el área de Santa Bárbara, a casi 2.000 metros de altura, y en el Carmen del Chucurí, alrededor de los 1.000 metros, para estudiar las variedades de ecosistemas dentro de Santander.

Por primera vez recogemos el número total de especies que habitan en el departamento (…). Tratamos de entender qué especies hay para completar el inventario”, explicó a Efe el coordinador del proyecto, Mauricio Torres.

Los investigadores, que al iniciar la expedición no sabían cuántas especies podrían encontrar, hasta ahora han registrado más de 10.000 en la zona, cifra que podría aumentar al finalizar el Santander Bio.

Además de equipos de especialistas en vegetación, genética, serpientes, insectos, aves y mamíferos, el Humboldt también cuenta con un grupo de científicos sociales que buscan entender el efecto de la acción humana en el entorno y la relación de las comunidades con la naturaleza.

Los hongos y las plantas no están ahí en el vacío, sino que este paisaje es producto de la relación que tienen las personas con su entorno. Tratamos de entender por qué está construido así (…), por qué se ha transformado en el tiempo”, afirmó a Efe una de las responsables de esta tarea, Carolina Ángel.

Más azotados por la violencia

El departamento de Santander fue de los más azotados por la violencia durante el conflicto armado por la presencia de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), entre otros actores.

Este factor junto a la industria maderera, la ganadería y los cultivos de hoja de coca maltrataron el territorio y la naturaleza en dicha región.

Dejó de haber bosques para haber cultivos ilícitos. Hay capas tras capas de transformación. Ahora hay ciertos niveles de paz que se perciben en la zona, pero el bosque en muchos casos ya no está”, reflexionó Torres.

Sin embargo, las áreas de bosque que aún se conservan podrían unirse para construir un corredor de biodiversidad.

“Es fácil imaginarse un escenario en el que todo está destruido y llegamos muy tarde, pero en Santander Bio estamos encontrando que en muchos casos todavía hay cosas por descubrir”, agregó el coordinador del proyecto.

Para Torres, nacido en el departamento, estas investigaciones son un sueño cumplido que describe como “histórico”, ya que Santander es “una especie de agujero negro” en términos de conocimiento científico.

Colombia es uno de los países en los que aún se desarrollan expediciones de esta envergadura, ya que hay regiones como ésta en las que “por primera vez están llegando los científicos”, o en caso de que llegaran eran especialistas extranjeros y no colombianos.

Regreso a los municipios

Santander Bio también busca implicar a la comunidad en el proyecto y por eso cuando toda la investigación termine se regresará a los municipios a explicar los resultados obtenidos.

Además, durante los días de investigación se desarrollan talleres de ciencia participativa que forman a los habitantes de la región para que ellos puedan identificar las especies animales y vegetales que los rodean.

Estos expedicionarios locales ya suman unos 20 integrantes, quienes se añaden al amplio equipo profesional.

Es una de las primeras ocasiones en la que un Gobierno reconoce la importancia de desarrollarse teniendo en cuenta la biodiversidad y la gente que se relaciona con ella (…) Un Santander que reconoce que se le ha dado la espalda a un componente tan importante para el territorio, pero que quiere hacer algo al respecto”, concluyó Torres.




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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