Cien entidades catalanas reducen sus emisiones de gases voluntariamente

Cien entidades catalanas reducen sus emisiones de gases voluntariamente

Barcelona, 24 sep (EFEAGRO).- Casi un centenar de empresas y organizaciones de Cataluña se han adherido ya al Programa de Acuerdos Voluntarios para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, una cifra que el director de la Oficina Catalana del Cambio Climático, Salvador Samitier, quiere duplicar en 2014.

En una entrevista con Efe, Samitier ha explicado que hasta ahora se han adherido formalmente 95 empresas y entidades -un 75 % de ellas pequeñas y medianas empresas y un 10 % instituciones públicas-, pero que tienen muchas solicitudes que se formalizarán en breve.

El Programa de Acuerdos Voluntarios para reducir la emisión de CO2 es un compromiso voluntario que pueden suscribir todas las empresas y entidades proponiendo al menos una acción anual para reducir sus emisiones con el fin de contribuir a disminuir los 45 millones de toneladas de CO2 equivalente (suma de seis gases) que genera cada año Cataluña.

Esta cifra de emisiones, que representó una disminución del 4 % con respecto a 2010, pero que es un 14% superior a la de 1990, se está reduciendo en los últimos años también por efecto de la crisis económica, que ha hecho bajar la movilidad, el transporte de mercancías y la actividad industrial, ha reconocido Samitier.

Empresas como TMB, Alsina Graells, Mango, Raimat de Codorniu, Torres, Grupo Sada, Endesa, Agbar o el Club Náutico L’Estartit son algunas de las firmas que se han adherido al compromiso para reducir sus emisiones con alguna medida concreta.

Samitier ha explicado que su oficina, en la que trabajan 13 personas y tiene un millón de euros de presupuesto anual, facilita a las empresas que se adhieren la elaboración de un inventario anual de sus emisiones de acuerdo con unas guías y metodologías de un programa web que facilita su cálculo.

“Las organizaciones que se adhieren tienen que realizar como mínimo una actuación anual cuantificable para reducir sus emisiones”, ha explicado el director de la Oficina Catalana del Cambio Climático.

Estas acciones pueden ir desde cambiar sus bombillas por otras más eficientes, renovar su flota de vehículos, comprar coches híbridos, cambiar las calderas o “incluso tenemos alguna que ha cambiado sus turnos de trabajo para adaptarlos al horario del transporte público para sus trabajadores”, ha dicho Samitier.

Las empresas que se adhieren al programa pueden renovarlo anualmente proponiendo cada año una nueva acción medioambiental cuantificable.

“Aunque con la crisis cuesta más adoptar medidas, cada vez hay más empresas que quieren minimizar su huella ecológica, pero es que muchas medidas también comportan ahorros económicos”, ha subrayado Samitier, que es licenciado en Química y dirige la oficina catalana del cambio climático desde setiembre de 2009.

Como la cuestión energética es la que más gases de efecto invernadero produce, es en este ámbito donde más acciones se llevan a cabo. “Reducir viajes, fomentar el teletrabajo y mejorar los aislamientos para bajar el consumo de calefacción o aire acondicionado”, son otras de las propuestas a las que se han comprometido las empresas adheridas.

Aunque aún no disponen de cálculos sobre los ahorros en emisión de gases que han supuesto las medidas de las empresas acogidas al programa, Samitier sí tiene constancia de ahorros energéticos concretos como el del Auditorio de Sant Cugat del Vallés (Barcelona), que cambió su iluminación y ahorró un consumo de 81.000 kW en sólo ocho meses.

La Oficina Catalana del Cambio Climático ha abierto en su web un apartado para dar a conocer las iniciativas de éxito que aplican las empresas para reducir sus emisiones, incluso de aquellas que no se han adherido al programa, como Mercadona, que llegó a un acuerdo con el ayuntamiento de Barcelona para concentrar su transporte a sus supermercados por la noche, cuando hay menos tráfico.

Otra iniciativa curiosa es la del ayuntamiento de Santa Perpétua de Mogoda (Barcelona), que ha comprado cuatro bicicletas para su flota municipal para los desplazamientos de sus trabajadores por la localidad.

“Nuestro reto hasta el año 2020 será como poder reducir el nivel de emisiones cuando se inicie la recuperación económica”, ha augurado el experto, que ha explicado que el 75 % de las 45 millones de toneladas de emisiones de Cataluña están vinculadas a la energía -combustible, electricidad, etc…- y el 25 % restante a residuos, vertederos, gases fluorados y la actividad agropecuaria.

EFEAGRO. fjn/eb/ap




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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