OCEANOGRAFIA

Cien años de los pioneros que empezaron a hablar de la sostenibilidad del mar

  • Odón de Buen fue además “un visionario” porque en el decreto de constitución del IEO dijo que se creaba “para estudiar los procesos físicos, químicos y biológicos que afectan a la pesca”

Cien años de los pioneros que empezaron a hablar de la sostenibilidad del mar Archivo

El Instituto Español de Oceanografía (IEO) celebra este año el centenario de su creación en 1914, cuando visionarios y pioneros encabezados por su fundador, el naturalista Odón de Buen, empezaron a hablar de un término desconocido hasta entonces, la importancia de la sostenibilidad en el mar.

El actual director del IEO, Eduardo Balguerías, ha recordado hoy en el acto de conmemoración del centenario en Málaga cómo esta ciudad fue la tercera de España, tras Santander y Palma de Mallorca, en tener un Centro Oceanográfico, antes incluso de la fundación del propio Instituto.

Ello se debió a que Odón de Buen “tenía clarísimo que en el mar de Alborán se producían procesos muy importantes para el conocimiento de los océanos”, y “tenía una visión del potencial de Alborán como mar de experimentación a partir del cual trasladar los conocimientos a otras áreas”.

El IEO se creó “con un objetivo muy novedoso para su época, resolver unos problemas concretos de la actividad pesquera, cuando los recursos marinos empezaban a escasear y eso planteaba un problema a las flotas pesqueras”, ha explicado Balguerías.

Odón de Buen fue además “un visionario” porque en el decreto de constitución del IEO dijo que se creaba “para estudiar los procesos físicos, químicos y biológicos que afectan a la pesca”, lo que se corresponde “con lo que hoy se conoce como aproximación ecosistémica a la gestión de las pesquerías, algo de lo que no se tenía noción entonces”.

“También introdujo un término que figura textualmente en el decreto fundacional, que es la sostenibilidad, un concepto que no existía, porque se pensaba que los mares eran una fuente inagotable de recursos y se entraba a saco a explotarlos, sin control ni medida”, ha resaltado el director del IEO.

A pesar de que el mensaje del fundador “caló” y la institución creció con nuevos centros en Vigo o Las Palmas de Gran Canaria, Odón de Buen “no tenía claro que el Instituto fuera a sobrevivirle, y lo dijo en sus memorias”.

El IEO pasó “etapas oscuras, con medios escasos”, pero actualmente está “en una situación de privilegio, porque ha calado el mensaje de que la explotación tiene que ser sostenible y debe basarse en un mejor conocimiento científico”, ha añadido Balguerías, que cree que el reto en la actualidad es “el exceso de trabajo”.

Después de haber trasladado su sede en los años 80 a Fuengirola, el Centro Oceanográfico de Málaga regresará a la capital malagueña, donde a principios de 2015 comenzará la construcción de una nueva sede en el puerto, con un plazo de ejecución de dos años, un presupuesto de diez millones de euros y una superficie de 5.000 metros cuadrados.




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Redacción EFEverde
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