TRANSICIÓN ENERGÉTICA

Centrales de carbón, un cierre anunciado pero pendiente de la autorización del Gobierno

cierre centrales de carbón Vista de las emisiones de la central térmica de Bitola, en Macedonia. EFE/Georgi Livocski/ARCHIVO

Lourdes Uquillas.- España se adelanta en el cumplimiento de los compromisos europeos para llegar a la neutralidad de emisiones en 2050 con el cierre este martes de siete centrales térmicas, aunque pendiente de la autorización del Gobierno, ha explicado a EFEverde la abogada ambientalista Carlota Ruiz Bautista.

Es un “paso fundamental para acelerar la transición energética”, según Ruiz Bautista, abogada del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA), quien ha señalado que llevan trabajando desde 2014 para que “el cierre de las centrales de carbón en España se produzca no más tarde de 2025”.

Cierre de las centrales de carbón 

Vista de la central térmica de Aboño. EFE/José Luis Cereijido/ARCHIVO

El año 2025 es la “fecha límite” para que el cierre de las centrales de carbón en España pueda “alinearse con los Acuerdos de París”, que señala la necesidad de reducir las emisiones -causantes del calentamiento global- con el objetivo de limitar a 1,5 grados la subida de la temperatura del planeta hasta final de siglo.

En Europa ese alineamiento con el Acuerdo de París, debe producirse en 2030, no obstante, en España el cierre de siete centrales incrementa la reducción de emisiones y de otros contaminantes como dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2) o partículas “causantes de muchas enfermedades”.

Las centrales dejarán de funcionar al finalizar el periodo de vigencia del Plan Nacional Transitorio (PNT), que les autorizó a funcionar desde el 1 de enero de 2016 hasta el 30 de junio de 2020 “sin cumplir con los límites de emisión de la normativa europea”.

Este mecanismo de excepción recogido en la Directiva de Emisiones Industriales de la Unión Europea obliga a cerrar Compostilla II (en León) y Andorra (en Teruel), ambas propiedad de Endesa.

Asimismo, Velilla (Palencia), de Iberdrola; Narcea (Asturias), La Robla (León) y Meirama (A Coruña), de Naturgy; y Puente Nuevo (Córdoba) de Viesgo, según datos de IIDMA.

Según Ruiz Bautista, Iberdrola también solicitó el cierre de la central de Lada (Asturias), y dejará de estar operativa el 30 de junio. Sin embargo, “al ser la única en haber realizado las inversiones necesarias para reducir las emisiones, podrá seguir disponible”.

Cierre sin la autorización del Gobierno

Pero el cierre de las instalaciones está a la espera de la autorización del Gobierno que se ha retrasado ante la paralización de las gestiones administrativas por la crisis sanitaria.

“Las centrales van a dejar de funcionar sin la autorización de cierre formal” del Gobierno, por lo que Ruiz Bautista insta a las autoridades “agilizar ese trámite”.

En Europa, “Polonia y Alemania son dos países con la producción más fuerte de carbón, tanto en términos de minas como de centrales”, según la abogada del IIDMA, sin embargo, los alemanes han fijado el 2038 para el cierre del carbón, “un año muy tardío porque es posible garantizar ese cierre para 2030”.

En Polonia, “la situación es aún peor” para el cierre del carbón, sostiene, porque “ni siquiera se vislumbra una fecha”, las empresas operadoras “hablan quizá de 2040”, algo “totalmente insuficiente”.

“Los cierres deben plantearse cuanto antes”, de manera que se pueda “garantizar una transición justa para todas las personas afectadas”.

Reducción de contaminantes perjudiciales para la salud

Los cierres garantizarán asimismo la reducción de contaminantes con impactos en la salud de las personas, como han demostrado los estudios llevados a cabo por el Instituto en 2014, 2015 y 2016. El último recogío que esas sustancias fueron “responsables de más de 1.500 muertes prematuras en España ese año”.

Asturias, Cantabria, Galicia y el País Vasco, han sido las más afectadas por la contaminación, un fenómeno “que no tiene fronteras” y que afecta tanto al aire, como al suelo y al agua, asegura.

Lo mismo sucedía antaño con la contaminación generada por las centrales en el Reino Unido que afectaba a España, sostiene, y explica que en los mapas elaborados por la Europe Beyond Coal, una coalición de organizaciones europeas a la que pertenece IIDMA, se observa cómo “la contaminación se ha ido moviendo por Europa“.

“Las emisiones de las centrales españolas han afectado además a Portugal y Francia o las de Alemania afectan a los países vecinos”.

Contaminación de suelo y agua

“Lo mismo sucede con la contaminación en el agua y el suelo”, explica, porque todas las centrales debían contar con un informe base del suelo y las aguas subterráneas antes del 1 de enero de 2014 para cumplir la Directiva de emisiones industriales.

Con otro análisis en el momento de cierre de las centrales se realizará una evaluación para la “posterior reparación del estado del suelo y aguas subterráneas”.

Sin embargo, las centrales de Velilla y Compostilla, en Castilla y León, “no cuentan con ese informe base, y hemos estado en contacto con las autoridades de esa región para que elaboren esos estudios porque, de lo contrario, estarían incurriendo en un incumplimiento de la normativa europea y española”.

Sustitución de la capacidad de producción por renovables

EFE / Julián Pérez

Complejo eólico de “El Andévalo”, en Puebla de Guzmán (Huelva). EFE/Julián Pérez/ARCHIVO

Señala que muchas empresas han anunciado la sustitución de la capacidad de producción de carbón con energías renovables, “un paso muy importante para la transición energética, o biomasa con criterios sostenibles.

Pero esa sustitución “no debe ser con nuevos proyectos de gas, aunque por el momento no se vislumbra”.

“Todos los proyectos deben cumplir con los criterios establecidos en el Pacto Verde Europeo”, por lo que “es importante” conocer cómo se están desarrollando los convenios de transición justa de cada una de las zonas afectadas por los cierres de centrales térmicas.

Explica que actualmente el Miteco, las empresas y sindicatos “están elaborando los convenios para esos proyectos de transición justa“, y es ahí donde “debe reflejarse las líneas del PVE y la Ley de Cambio Climático española que está en tramitación parlamentaria”.

Garantizar el cierre de las demás centrales para 2025

No obstante, sostiene Ruiz Bautista, una vez que se produzcan los cierres “habría que garantizar que el resto de centrales que seguirán operando agilicen los trámites para que el cierre del carbón se produzca no más allá del 2025 o incluso antes tomando en cuenta el precio de las emisiones de CO2”.

España tenía una “sobrecapacidad de producción de energía muy grande“, lo que confirmó hace un año y medio un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que afirmaba que el cierre de estas centrales “no iba a producir ningún impacto en el sistema eléctrico español”.

El año pasado cuando se produjo una “fuerte bajada de la producción con carbón se sustituyó por gas, con centrales de ciclo combinado que durante los últimos años estaban operando al mínimo de su capacidad”.

Lo que se ha visto es que al bajar las de carbón, operaban algo más las de gas y un poco las renovables, pero lo que se pretende es que el sistema energético español sea totalmente renovable, para sustituir a las centrales que cierran, concluye Ruiz Bautista.

Las otras plantas de carbón que deberían cerrar después del 2020 son: As Pontes (A Coruña), los grupos 3 y 4 de Alcudia (Mallorca) y Litoral (Almería), las tres de Endesa; Aboño (Asturias) y Soto de Ribera (Asturias), propiedad de EDP, y Los Barrios (Cádiz), de Viesgo.

La única eléctrica que no se ha pronunciado hasta la fecha sobre la fecha tope de cierre es EDP, según IIDMA. EFEverde

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