DÍA BOSQUES

2020, año de recuperación y tregua para los bosques de Cataluña

El bosque en La Garrotxa (Gerona). EFE/J. J. Guillén/ARCHIVO

Los bosques de Cataluña este año podrán recuperarse de las sequías acumuladas y de los efectos devastadores de la procesionaria, según ha informado el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF-UAB) hoy, víspera del Día Internacional de los Bosques y en el primer día de la primavera.

El ecólogo del CREAF Jordi Vayreda ha explicado que “durante la semana de San Juan de 2019 hubo una ola de calor repentina que parecía que perjudicaría los bosques, pero las tormentas de agosto los salvaron y ahora el escenario es bastante positivo”.

Bosques de Cataluña

“Nos estamos encontrando que, incluso, se están rehaciendo los robledales y encinares que sufrieron la sequía extrema de 2016 y de 2012, gracias a que son árboles que rebrotan”, ha añadido.

Este hecho, según el experto, demuestra que la resiliencia de los bosques sigue siendo fuerte, a pesar de los episodios climáticos extremos que conlleva el cambio climático: “Dos o tres lluvias en verano pueden salvar toda una temporada”.

La plataforma de ciencia ciudadana Alerta Forestal recoge las afectaciones por procesionaria en los pinos de todo el país, que también tienen un año de tregua tras cuatro temporadas de efectos recurrentes muy intensos.

“Si bien ya contamos con casi 1.300 usuarios y usuarias registrados, las observaciones que nos envían de procesionaria han disminuido porque, probablemente, sus enemigos naturales han estabilizado la plaga”, ha destacado Anabel Sánchez, coordinadora de la iniciativa e investigadora del CREAF.

Estudio de la presencia de procesionaria

Un resultado que cabía esperar, según explica, “pues se trata de una especie de polilla autóctona que se equilibra dentro del ecosistema de manera natural. “Las defoliaciones masivas y recurrentes de los últimos cuatro años eran inusuales y habrá que estudiar los motivos con detenimiento”, añade.

Si bien los bosques están en un buen estado, no pasa lo mismo con los bojedales porque la ‘Cydalima perspectalis’, conocida como mariposa del boj en su fase de oruga, se alimenta masivamente de este arbusto y sigue siendo una plaga preocupante.

“A simple vista, parece que este año 2020 hay menos polillas de Cydalima: hemos pasado de 5.700 capturas por trampa en 2018, año del pico de infección, a sólo 1.000 capturas en 2019, pero si indagamos un poco más identificamos la problemática: sólo el 20% de los bojes están rebrotando y todos ellos ya están siendo atacados por orugas”, ha alertado el director del Espai Natural de les Guilleries-Savassona, Jordi Riera. EFEverde




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