PLAGAS CASTAÑOS

Soltarán 250.000 parasitoides contra la avispilla del castaño en Castilla y León

El Tiemblo (Ávila).-Rama de castaño con "erizos" o frutos maduros EFE/S.BARRENECHEA Rama de castaño con "erizos" o frutos maduros EFE/S.BARRENECHEA

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León soltará en 2021 más de 1.300 dosis del parasitoide “Torymus sinensis”, formadas por más de 250.000 insectos, de los cuales el 63 % son hembras y el 37 % machos, para combatir la plaga de la avispilla del castaño en Ávila, Burgos, León, Salamanca y Zamora.

La consejería regional ha explicado este viernes en un comunicado que con el fin de acelerar la instalación del parasitoide este año se seguirán soltando tanto en aquellos puntos nuevos donde se ha ido extendiendo la plaga de la avispilla como en los puntos donde ya se ha soltado otros años con el fin de potenciar la instalación.

La avispilla del castaño es una plaga originaria de China que se ha ido extendiendo por Europa y presente en Castilla y León desde el 2015, cuando llegó a Burgos; y posteriormente ha aparecido en el resto de provincias con castaños: en León 2017, en Zamora en 2018 y Ávila y Salamanca en 2020.

El medio de lucha establecido contra esta plaga, que reduce la producción de castañas, es la utilización del referido parasitoide, que se empezó a emplear de forma experimental en Castilla y León en 2018, y desde entonces se ha ido extendiendo su uso.

Desde el 2019 es un agente biológico de control autorizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) tras los correspondientes estudios para comprobar su eficacia y seguridad.

Se prevé que las sueltas comiencen en la semana del 20 de abril en Ávila, León y Salamanca y próximamente en las provincias de Burgos y Zamora, desarrollándose los trabajos durante 2 a 4 semanas.

Las recomendaciones de gestión en los sotos donde se realizan las sueltas del parasitoide son las de años anteriores: no usar fitosanitarios, no realizar podas hasta noviembre y no se deben quemar los restos de poda o limpieza (incluidas las hojas) hasta tener asegurada la instalación del parasitoide.

A estas añadimos la conveniencia de que en los puntos de suelta del parasitoide haya áreas con arbustos para que los Torymus se puedan alimentar de sus flores antes de realizar la puesta que será la que parasite a la larva de la plaga.

El estudio de implantación del parasitoide que se realiza desde el pasado año ha verificado que en todos los puntos estudiados en los que se han realizado sueltas han emergido ejemplares al siguiente año, lo que confirma que el parasitoide se está implantado convenientemente. EFEverde

© Junta de Castilla y León

 




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