ALMERÍA EL ALGARROBICO

Carboneras, el ‘pueblecico’ del Algarrobico

Carboneras, el 'pueblecico' del Algarrobico

Espectral y solitario, como un muerto viviente que desafía a la naturaleza, el hotel construido por Azata en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería), se ha convertido en una auténtica maldición para esta localidad almeriense, que ve como la maraña jurídica en torno a este inmueble se hace cada vez más grande.

Aunque sobre el hotel de El Algarrobico se han vertido ríos de tinta, principalmente por el tira y afloja entre empresa, ecologistas y administraciones, a favor y en contra de su apertura, este imaginado maleficio no es el único que ha azotado a Carboneras, un municipio de nombre vetado llamado simplemente ‘El Pueblecico’ por aquellos que querían alejar el mal fario.

El origen de esta denominación no está claro, pero parece que la costumbre de evitar pronunciar el topónimo de esta localidad del levante almeriense procede, al menos, de principios del siglo XX, y aún son muchos en el ‘El Pueblecico’ los que se niegan hablar sobre este asunto.

Las supersticiones de los pescadores y las tragedias ocurridas en la mar -cabe recordar que en la localidad se encuentra la conocida ‘Playa de los Muertos’ porque, según la tradición, en su orilla acababan los cuerpos de aquellos que naufragaban en la zona-., podrían ser otros de los motivos por los que los vecinos de la zona decidieron que era mejor silenciar el nombre de Carboneras.

Lo cierto es que esta imagen de miseria y pesar poco tiene que ver con la Carboneras de la actualidad, un municipio con un importante peso industrial, un activo puerto y uno de los principales puntos turísticos de Almería, golpeado si acaso, como el resto del país por el paro y las consecuencias de la crisis económica y financiera.

A pesar de ello, las desgracias parecen no haberse ido nunca del todo de Carboneras, como cuando el 5 de julio de 2008 perdieron la vida a cinco trabajadores en una cementera de Holcim ubicada en el polígono industrial de la localidad, a causa de la corrosión de la soldadura que sujetaba la tolva y que produjo que ésta se desplomara.

La alargada sombra de El Algarrobico

Más de 100 activistas de Greenpeace se encuentran hoy en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería), para pintar un punto negro de 8.000 m2 en la fachada del hotel de 21 plantas y 411 habitaciones construido por Azata, para exigir su desmantelamiento inmediato. EFE/Carlos Barba

Más de 100 activistas de Greenpeace se encuentran hoy en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería), para pintar un punto negro de 8.000 m2 en la fachada del hotel de 21 plantas y 411 habitaciones construido por Azata, para exigir su desmantelamiento inmediato. EFE/Carlos Barba

Por ello, la sombra de El Algarrobico se hace aún más alargada. A la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) se pronuncie sobre la legalidad de la licencia del hotel de Azata, los procedimientos judiciales se suceden y los últimos fallos han resultado contradictorios y rechazados por los colectivos ecologistas.

De esta forma, 25 asociaciones y colectivos agrupadas en la plataforma ‘Desmontando el Algarrobico’, se han manifestado y pronunciado para reclamar que la Junta de Andalucía ejerza el derecho de retracto que tiene sobre la finca de El Algarrobico y ejecute el convenio para la demolición del hotel suscrito con el Ministerio de Medio Ambiente.

Los ecologistas han mostrado su preocupación porque los magistrados del TSJA que deben dictaminar si la licencia del hotel es legal o no son los mismos que declararon urbanizable el suelo sobre el que se asienta el hotel, y que así estaba calificado en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del parque natural de Cabo de Gata de 1994.

Parte de estos colectivos han solicitado la recusación de estos jueces, y ha valorado que la Fiscalía Superior de Andalucía haya abierto diligencias de investigación penal después de que Greenpeace presentara un escrito en el que pedía aclaraciones sobre dicha sentencia de TSJA del 21 de marzo.

El último cara a cara ha sido protagonizado por los activistas de Greenpeace y los vecinos de Carboneras. El pasado fin de semana, más de 100 voluntarios de la conocida organización ecologistas pintaron un punto negro de 8.000 m2 en cuyo interior se podía leer perfectamente “Hotel Ilegal”.

Apenas unos días más tarde, algunos carboneros decidieron coger las brochas y pintar de negro la “i” de “ilegal” para hacer así una declaración de intenciones en toda regla.

No es sino el último capítulo de una historia aún por contar, la de El Algarrobico, el más reciente fantasma de ‘El Pueblecico’. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com