ESPECIES INVASORAS

Un caracol invasor provoca una cooperación sin precedentes en el Mar Negro

Imagen de la rapana venosa

La rapana venosa, un caracol de origen asiático, ha pasado de ser una amenaza para los ecosistemas del Mar Negro a un producto muy demandado para su consumo, lo que ha dado lugar a una cooperación internacional sin precedentes para la ordenación sostenible de esta especie invasora.

Conocida comúnmente como buche de rapa, la rapana venosa se observó por primera vez en el Mar Negro en 1947, adonde llegó procedente de Asia oriental para asentarse en un entorno fértil que alberga un rico y productivo ecosistema, sustento de las comunidades costeras durante milenios.

Y fue en el Mar Negro, que mañana 31 de octubre celebra su Día Internacional, donde esta especie invasora se reprodujo rápidamente, amenazando los ecosistemas locales por su voracidad por otros moluscos y desde donde se extendió a otros lugres del planeta.

Una especie invasora y voraz

Al contrario de lo que sucede en el Pacífico occidental, donde la rapana venosa se mantiene bajo control de los depredadores naturales, en el Mar Negro esta especie invasora se encuentra en la cima de la cadena alimentaria y su voracidad es la responsable de la considerable disminución que han tenido algunas especies comerciales.

Sin embargo, con el paso del tiempo este molusco invasor se ha convertido en una importante fuente de ingresos, sobre todo para los pescadores locales que constituyen más del 85 % de la flota del Mar Negro, debido a la fuerte demanda que existe en el mercado asiático, donde se consume frecuentemente.

El resultado es que de los esfuerzos por limitar, o incluso por erradicar la población de la rapa venosa en el Mar Negro se ha pasado a desarrollar políticas para mantener viva esta especie invasora a medida que crece un mercado multimillonario a su alrededor.

Así, Bulgaria, Georgia, Rumania, Turquía y Ucrania han unido sus fuerzas en un despliegue sin precedentes de cooperación regional para completar una cartografía completa y normalizada de la especie en el Mar Negro.

Proyecto ‘BlackSea4Fish’

Además, en el marco de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se ha llevado a cabo un estudio de la rapa venosa en el Mar Negro, que forma parte del proyecto ‘BlackSea4Fish‘ financiado por la Unión Europea.

Se trata del primer esfuerzo a gran escala para estudiar la población distribución, abundancia y estructura de este caracol de mar en el que han participado investigadores y pescadores de varios países y que será “un importante activo para la gestión sostenible de la población”, según ha señalado George Tiganov, del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Marino de Rumania.

Además, Oleksandr Chashchyn, del Instituto de Investigación Meridional de Pesca Marina y Oceanografía de Odessa, ha indicado que el estudio, que se repetirá dos veces al año, permitirá dar “recomendaciones prácticas a los pescadores” y ayudará a buscar el equilibrio entre la protección de los ecosistemas nativos del Mar Negro y la preservación de una especie cada vez más demandada comercialmente.

Para los responsables del ‘BlackSea4Fish’, el proyecto es un punto de referencia para futuras situaciones similares y para extender esta cooperación de países “a otras especies comerciales clave”. EFEverde




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