CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

La bulliciosa capital de Bangladesh prueba su primera “zona sin cláxones”

cláxones EFE/EPA/MONIRUL ALAM

Azad Majumder.- EFEverde.-  Cuando este martes un grupo de scouts de Bangladesh detuvo un autobús lleno de pasajeros que se adentraba en la zona administrativa de Dacca, su conductor Nur Mohammad pensó que habría infringido alguna norma vial, pero solo querían informarle de que a partir de ahora no se podía tocar el claxon en esa área.

Los jóvenes colocaron una pegatina en el vehículo y entregaron a Mohammad un folleto que explicaba que, desde hoy, el barrio estaba declarado como “zona sin cláxones”, una medida pionera en el país asiático y que para el conductor de 62 años “es una buena iniciativa”.

“Evitar el uso de bocinas en algunos lugares nos ayudará a todos; no solo a la población en general, sino también beneficiará a las personas que como nosotros pasamos muchas horas en la carretera”, dijo a Efe Mohammad, que lleva tres décadas como chófer de autobuses.

“He visto a muchos de mis compañeros ir al médico porque el excesivo ruido de las bocinas les dañan los oídos”, agregó.

La medida, aprobada a principios de mes por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, entró en vigor este martes con un colorido evento en el que las autoridades, ayudadas por un centenar de scouts, informaron a los conductores de la nueva regla.

Multas y cárcel por pitar

Una regla con la que el organismo busca concienciar a los conductores para que usen menos el ruidoso instrumento, del que abusan para ganar tiempo ante otros conductores en las congestionadas calzadas, a menudo estrechas y sin los sentidos definidos.

“Esta es la primera vez que hemos declarado un área como zona sin cláxones (y) lo tomamos como un proyecto piloto. Si vemos que tiene éxito, gradualmente iremos implementando iniciativas similares en otras partes del país”, explicó a Efe el secretario del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, Abdullah Al Mohsin.

“Este es el corazón de la Administración, por eso pensamos que sería mejor comenzar por aquí. Ya tenemos establecidas zonas silenciosas también en hospitales y escuelas”, indicó.

Asimismo, advirtió de que durante los primeros días se realizará una campaña de concienciación antes de hacer cumplir la norma con rigidez.
Entonces los infractores podrían ingresar hasta tres meses en prisión o pagar una multa de hasta 10.000 takas (unos 105 euros), según explicó por su parte a Efe el asistente del inspector de Tráfico, Nuruzzaman.

“Muy habitualmente vemos que la gente toca el claxon innecesariamente. Incluso los conductores comunes utilizan sirenas de ambulancia para tener preferencia de paso”, comentó.

“A menudo multamos a la gente por eso”, continuó, “pero no se puede eliminar esa molestia con solo hacer una ley, la concienciación pública es lo más importante”.

La contaminación acústica supone un grave problema en un país en el que el 12 % de la población tiene problemas de audición, según un estudio de 2017 elaborado por el Departamento de Medio Ambiente.

En Dacca, una ciudad de casi 20 millones de habitantes y más de millón y medio de vehículos registrados, el ruido de los cláxones puede alcanzar los 110 decibelios en las horas punta, según ese estudio, mientras que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el límite máximo tolerable es de 85 decibelios.

“Descubrimos en 2017 que el nivel de ruido es mucho más alto que el límite permitido en casi todas partes. Podemos suponer que el problema solo se agravó en los últimos dos años”, dijo Farid Ahmed, que dirigió la elaboración del informe.

Solo un idiota toca el claxon innecesariamente

La medida actual ha sido bien acogida por los activistas, aunque criticaron la elección del área de oficinas gubernamentales para su implementación piloto.

“Han decidido algo que está bien, pero no estoy muy contento (pues) mi preocupación se centra en las escuelas, los centros de oración y los hospitales, en vez de las zonas de oficinas”, criticó el activista Mominur Rahman Royal.

Royal lanzó hace cinco años una campaña a través de internet contra la contaminación acústica en la capital bangladesí, pero desde 2018 comenzó a acudir a una concurrida intersección de la ciudad, donde suele portar una pancarta que reza: “Solo un idiota toca el claxon innecesariamente”.

“En lugar de hacer campaña solo en las redes sociales, decidí salir a la calle hace 14 meses cuando nació mi hija. Me di cuenta de que los bebés se duermen rápido cuando van en coche, pero el ruido de las bocinas innecesarias los despierta”, relató.

“Estoy feliz de que mi campaña comenzase a dar sus frutos, ya que las autoridades al menos están tomando algunas medidas para frenar el uso inadecuado de los cláxones”, culminó. EFEverde




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