CALIMA CONTAMINACIÓN

La calima comienza a remitir pero la contaminación atmosférica se mantiene

Una persona camina por la zona del Puerto de Málaga. EFE/Daniel Pérez

La masa de aire africana que desde el lunes ha arrastrado el polvo del Sáhara hacia el norte de Europa ha hecho batir récords de contaminación atmosférica en puntos de España, polución que persiste aunque se alivia gracias a las lluvias.

Contaminación del aire

Los niveles medios diarios de pequeñas partículas (PM10 y PM2,5) del martes en el sureste y centro de la Península Ibérica superaron «por factores de 7 a 15 veces los niveles recomendados por la OMS», recuerda el experto en contaminación atmosférica Xavier Querol, que ha seguido y evaluado los diferentes episodios de calima en España.

Querol, profesor de investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha explicado a EFE que el polvo en suspensión que ha transportado la borrasca Celia ha elevado las concentraciones de pequeñas partículas hasta los 1.000 mg/m3 en el sureste, cuando los niveles máximos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) están en una media diaria de 45 mg/m3.

Con todo, este especialista ha insistido en que la contaminación del aire con la que conviven los ciudadanos de Madrid, entre otras ciudades españolas, supera habitualmente los umbrales de la OMS e incluso los de la Unión Europea -que son más laxos- y subraya que el polvo sahariano, al llegar a urbes tan contaminadas como la capital, tienen un efecto de «condensación» que empeora la calidad del aire.

Así, aunque «no se puede combatir un anticiclón» como el que ha traído el polvo a España, Querol incide en que se puede actuar para reducir la contaminación que proviene de los coches -en condiciones normales, el 35 % de las partículas provienen del tráfico rodado- y activar protocolos de contaminación en los episodios de calima.

La calima no es un fenómeno inédito en España, pero el episodio vivido esta semana ha sido calificado por Ernest Werner, de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), como el «más importante» en la última década.

En Cantabria, el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Cantabria, José Luis Arteche, ha alegado que no recuerda «un episodio tan grande» de calima, pues el polvo sahariano no suele alcanzar, al menos no de manera tan intensa, la Cornisa Cantábrica.

Las precipitaciones han ido acompañadas de barro en provincias como Almería o Murcia, en el sur de la Comunidad Valenciana y también en las islas Baleares, donde la Aemet prevé que continúen las «lluvias de barro» -también llamadas «lluvias de sangre»- a lo largo del viernes.

Otros impactos

Pese a las consecuencias para la visibilidad o la calidad del aire, la calima puede tener un efecto positivo sobre la biodiversidad, al fertilizar campos y caladeros, pues el polvo sahariano que se deposita sobre las tierras y los mares lleva componentes minerales como carbonatos cálcicos.

Sin embargo, según ha señalado a EFE Fernando Valladares, investigador del CSIC experto en biodiversidad, no todos los episodios de calima son beneficiosos para la naturaleza, e incluso pueden resultar perjudiciales al inhibir el proceso de fotosíntesis por el bloqueo de la radiación solar.

Además, este especialista ha apuntado que muestras analizadas en el CSIC esta semana han encontrado en el polvo llegado a España sustancias tóxicas que, como no se ha dado en altas concentraciones, no deberían ser motivo de alarma, pero «todo suma, y en este caso en el sentido negativo».

Ante este hecho, Querol ha matizado que el polvo no llega necesariamente contaminado desde el origen, sino que «las partículas se rebozan de contaminación» en el camino, e incluso se impregnan de la propia suciedad del aire del lugar donde aterrizan.

La concentración tan elevada de calima en España ha elevado el Índice de Calidad del Aire en el centro y sur del país a la categoría de «extremadamente desfavorable o «muy desfavorable» este jueves, pero aminora y, según Querol, una vez el polvo se deposite en el suelo el único riesgo que hay es que se pueda remover y levantar al pasar por encima, por lo que, valora, es importante que se limpien las aceras y carreteras.

El alivio de las lluvias

Las lluvias, por otro lado, han ayudado a paliar la condensación de pequeñas partículas, al arrastrar los contaminantes hacia el suelo en su efecto de «lavado de atmósfera», ha agregado el experto.

El alivio de la calima en lugares como la estación de esquí de Valdesquí (Madrid) ha permitido reabrir las pistas después de un cierre de dos días motivado por la nube de polvo sahariano que descargó barro sobre la capa de nieve que cubre las cumbres de la Sierra de Guadarrama. EFEverde

 




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