CRISIS CLIMÁTICA

Los bosques son más vulnerables a las sequías debido al cambio climático

Selva del Irati en Navarra. EFE/ Jesús Diges

El cambio climático está aumentando la vulnerabilidad a la sequía de los bosques de todo el mundo, provocando episodios de mortalidad de los árboles con importantes repercusiones ecológicas y sociales, según un estudio del CREAF que ha evaluado el comportamiento de 131 bosques templados.

Según el estudio, que publica este miércoles la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), de estos bosques, que son propios de los climas no tropicales, sólo en un 21% de los estudiados las especies más abundantes (las dominantes) reemplazan a los árboles muertos por condiciones extremadamente secas.

Y en el 10% de los casos las especies reemplazantes pertenecen a vegetación no leñosa y, por tanto, muy diferente de los árboles originales, lo que es indicativo de las dificultades del bosque original para recuperarse.

El principal autor de la investigación, el profesor de Biología de la Universidad de Barcelona e investigador del CREAF Enric Batllori, ha explicado que el objetivo del estudio era evaluar qué especies de árboles y arbustos reemplazan a los árboles afectados por la sequía.

En el trabajo también han participado los investigadores del CREAF Francisco Lloret y Sandra Saura, así como otros 37 especialistas de 28 universidades y centros especializados de Alemania, Argelia, Argentina, Australia, Bélgica, Canadá, Escocia, España, Estados Unidos, Finlandia, Italia, Kenia, Noruega y Suiza.

Bosques evaluados

Los 131 bosques evaluados pertenecen a múltiples biomas (conjunto de ecosistemas propios de una zona geográfica que comparten clima, flora y fauna) y se han escogido porque han registrado mortalidad de árboles relacionada con la sequía entre uno y 23 años antes del estudio.

“Aunque se necesitan estudios a largo plazo, los indicadores de que disponemos hoy sugieren que en algunos casos la mortalidad por sequía puede derivar en cambios repentinos de las características del ecosistema, por ejemplo pérdida de bosque a favor de vegetación arbustiva o herbácea”, ha indicado Batllori.

El investigador ha avisado de que “se espera que el actual cambio climático imponga condiciones más áridas en muchos lugares, que podrían dificultar la recuperación de los bosques afectados de mortalidad a causa de la sequía y otras perturbaciones”.

Zonas analizadas

Lejos de la visión catastrofista, Batllori apunta que en las zonas analizadas la mortalidad no es total, sino que se mueren árboles puntuales en mayor o menor proporción en función del bosque.

“La sequía está afectando a bosques de todo el mundo, pero la mortalidad de árboles no suele ser masiva. Además, en muchos casos la vegetación que sustituye a los árboles muertos está más adaptada a las condiciones climáticas que se esperan para las próximas décadas, lo que puede aumentar la resiliencia del ecosistema a largo plazo”, ha puntualizado.

El estudio advierte de que el aumento de la mortalidad forestal debido a la sequía puede dar lugar a una importante reorganización de los ecosistemas forestales en los próximos decenios.

Otros agentes

“Este fenómeno no podemos desligarlo de otros agentes que actúan en los bosques, tales como la gestión forestal, los incendios o las plagas. De hecho, los episodios de mortalidad forestal a menudo son el resultado del efecto combinado de más de un de estos agentes”, ha añadido Francisco Lloret, investigador del CREAF y coautor del trabajo.

Según el estudio, en general después de una sequía crecen con más facilidad especies vegetales que necesitan poca agua, aunque han visto que en algunos bosques las especies reemplazantes tienen necesidades hídricas similares a las de sus antecesores dominantes. EFEverde

 




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