MEDIOAMBIENTE

Hayas, robles y fresnos para salvar al castigado bosque atlántico

  • Paisaje de grandes valores ecológicos y naturales.

Hayas, robles y fresnos para salvar al castigado bosque atlántico Bosque de hayas. EFE

Hayas, robles, fresnos, avellanos y abedules, junto al ganado doméstico, integran un amplio abanico de especies autóctonas seleccionadas para "salvar" diversas áreas del bosque atlántico español, castigado por años de severa deforestación e incendios forestales intencionados.

Alrededor de 50.000 hectáreas de bosque atlántico extendidas por la montaña cantábrico-burgalesa se ven favorecidas por un proyecto innovador de restauración del bosque y por una gestión silvopastoral que prevenga de los incendios y frene la erosión del terreno en este ecosistema único que forma una unidad ecológica, cultural y paisajística.

En un acto celebrado hoy en el “Fluviarium”, centro de interpretación de la fauna y paisaje cantábrico ubicado en  se ha presentado el proyecto “Restauración y gestión del bosque atlántico en la montaña Cantábrico-Burgalesa” promovido por la Fundación Banco de Santander y la Fundación Naturaleza y Hombre.

La deforestación histórica y los incendios periódicos en las laderas de los valles, provocados por los pasiegos en busca de más pastos para su cabaña, han agravado los problemas de erosión y arrastre de sedimentos que se producen en las fuertes pendientes de las cabeceras de los valles de Pas, Miera, Asón (Cantabria) y Trueba y Nela (Burgos).

Carlos Sánchez, presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre (FNyH), ha señalado que esta zona arrastra un proceso de deforestación muy amplio cuando entre los siglos XVI y XVIII se talaron más de 10 millones de árboles cuyo destino final eran los navíos pertenecientes a la Real Armada.

Desde ese momento el bosque atlántico mostró su cara actual: un tapiz deforestado, ha detallado Sánchez.

Cultura pasiega

El bosque en la montaña cantábrico-burgalesa es un territorio caracterizado por estar bajo el influjo de la cultura pasiega que ha sido la que durante siglos ha modelado este paisaje de grandes valores ecológicos y naturales.

Así destacan los bosques de ribera, las turberas y los hayedos acidófilos, presentes en los espacios declarados Lugar de Interés Comunitario (LIC) de la Red Natura 2000 en esta región y en el Parque Natural de los Collados del Asón.

El proyecto, financiado por la Fundación Santander con 100.000 euros, supone un “impulso económico y logístico” a esta iniciativa cuyos orígenes se remontan a 1999 y actualmente lleva repobladas 12 hectáreas de bosque autóctono y más de 70.000 árboles plantados.

Durante el acto, el presidente de FNyH ha destacado que esta iniciativa conjunta se ha puesto en marcha con el fin de lograr un “modelo sostenible” de gestión del bosque atlántico que frene la erosión y enriquezca la biodiversidad de esta comarca.

Además, ha continuado, en este proyecto se desarrollan actuaciones silvopastorales que persiguen la conservación de especies locales de ganado doméstico, la mejora ecológica de los productos ganaderos y la sensibilización y educación ambiental.

De la misma manera se ha referido Borja Baselga, director de Fundación Banco Santander para quien esta iniciativa tiene un gran valor ya que al aplicar un modelo de gestión silvopastoral para evitar incendios y la erosión se contribuye a la conservación de variedades locales de ganado en peligro de extinción como el caballo losino o la vaca pasiega.

“La muda”

Con este proyecto también se fomenta “la muda”, forma tradicional de transterminancia en la que el ganado sólo se desplaza un máximo de 5 kilómetros para aprovechar mejor los recursos pascícolas y trasladar los nutrientes de las zonas bajas del valle a las zonas altas en un trasiego cíclico que dura todo el año.

Durante el acto se ha rendido un emotivo homenaje a la figura de Emilio Botín director del Banco Santander y fallecido la pasada semana, plantando diversos árboles autóctonos en la localidad de San Roque de Miera.

A la presentación del proyecto han asistido el Director General de Medio Ambiente de Cantabria, David Redondo, y el alcalde de Liérganes, Rafael Blatz.

Redondo ha manifestado que se trata de un trabajo a largo plazo para recuperar y mejorar el entorno “tan espectacular” de esta zona y para ello cuentan con todo el apoyo del Gobierno de Cantabria.

Para el alcalde de Liérganes, este proyecto significa la recuperación de terrenos que en muchos casos estaban abandonados por falta de interés económico, y con esta nueva perspectiva pueden adquirir “gran relevancia” desde el punto de vista turístico y medioambiental.

“El desarrollo del proyecto puede ser una fuente importante de mano de obra local para ejecutar las labores de reforestación y mantenimiento del proyecto”, ha concluido. EFEverde




Secciones: